Publicado 28/05/2022 07:59

Signos de que el tránsito intestinal funciona correctamente y 5 tips para mejorarlo

Archivo - En el wc.
Archivo - En el wc. - YAKOBCHUKOLENA/ISTOCK - Archivo

   MADRID, 28 May. (EDIZIONES) -

   ¿Crees que realmente vas bien al baño o te descoloca no hacerlo diariamente, o por el contrario, más de una vez al día? Preguntamos en Infosalus a un experto de la Fundación Española de Patología Digestiva (FEAD) y especialista Aparato Digestivo del Hospital Universitario Jerez de la Frontera (Cádiz), al doctor Antonio M. Moreno García, quien resuelve todas nuestras dudas en este artículo.

   "Debemos observar la frecuencia con la que acudimos al baño y las características de las heces. Si atendemos a la frecuencia con la que defecamos, en los países occidentales, como norma general, se considera una frecuencia defecatoria o ritmo intestinal normal, aquel que oscila entre las tres deposiciones al día como máximo, y las 3 deposiciones a la semana como mínimo", explica este experto.

   Ahora bien, según la forma y consistencia, el doctor Moreno García dice que serían heces que tienen forma de salchicha con o sin surcos, o heces de trozos blandos, suaves y con bordes bien definidos. "También debemos atender al color, que irá variando en distintas tonalidades del marrón, y observar que no existen restos de sangre", agrega.

EN QUÉ MOMENTO CONSULTAR CON UN ESPECIALISTA

   Así, este especialista en Aparato Digestivo advierte de que existen unas situaciones ante las que debemos estar atentos y consultar con un médico para que evalúe el caso. Subraya que, básicamente, hay que observar si existen cambios en la frecuencia con la que se defeca y en las características de las heces, y sostiene que, como datos generales, se debe consultar si:

1.Hay cambios no puntuales en la frecuencia con la que se defeca:

   ·Si presenta un aumento del número de deposiciones o de diarrea, con o sin sangre en las heces, que puede hacer que nos levantemos durante la noche, que pueda ir asociado pérdida de peso.

   ·Si presenta estreñimiento persistente que antes no existía, o se debe realizar un mayor esfuerzo para defecar. Atención si se asocia a pérdida de peso.

2. Hay cambios en las características de las heces. Hay datos como:

   ·Tener las heces negras como el alquitrán, pegajosas, que pudieran indicar una hemorragia digestiva alta.

   ·Si hay sangre roja puede indicar desde una situación leve, como es un problema hemorroidal, hasta otras más graves como una enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa), o una neoplasia de colon.

   ·Presencia continuada de heces pastosas, que flotan y como con gotitas oleosas en el agua, puede hacernos pensar que estemos ante un caso de maldigestión de alimentos, como es la insuficiencia pancreática exocrina que ocurren en las patologías pancreáticas tipo pancreatitis crónica. Si solamente flotan, son más pastosas, puede que estemos ante cuadros de malabsorción, como son la intolerancia a la lactosa o la enfermedad celiaca.

   ·Aparición de heces blancas, denominadas acólicas, normalmente cuando se acompañan de orina oscura (coluria), nos indica que estamos ante una patología que dificulta el drenaje de la bilis al intestino como es la coledocolitiasis (cálculos en el conducto de salida de la bilis al intestino), o bien ante un problema pancreático.

PATOLOGÍAS DONDE UN SÍNTOMA SEA EL MAL TRÁNSITO INTESTINAL

   Con ello, preguntamos al doctor Moreno por las patologías que presenten un mal tránsito intestinal como uno de sus síntomas: "Las alteraciones en el transito intestinal tanto como por exceso, diarrea, como por defecto, estreñimiento, nos pueden indicar que estemos ante un problema de nuestro aparato digestivo o de otros órganos y sistemas no digestivos. Veremos a continuación algunas situaciones".

   Cita en primer lugar una diarrea, sin sangre, con pérdida de peso, algo que según indica, nos puede ayudar a diagnosticar un problema de hipertiroidismo. "Por el contrario, un estreñimiento y ganancia de peso nos puede orientar a un hipotiroidismo. Algunos medicamentos empleados para el tratamiento de distintas patologías como las cardiacas, analgésicos, fármacos para la depresión, entre otros, pueden alterar nuestro tránsito intestinal. Así, en un paciente que comience un tratamiento con analgésicos del tipo opiáceos (derivados de la morfina), como efecto secundario del mismo se puede manifestar un estreñimiento", agrega.

   Además, señala que también están las patologías propias del aparato digestivo y, por ejemplo, un cuadro de diarrea sanguinolenta que se va alargando en el tiempo nos puede estar indicando el desarrollo de una enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa), o el desarrollo de un tumor en el colon. "Un cambio en el hábito intestinal con estreñimiento y pérdida de peso nos puede indicar también que estemos ante un tumor colónico", añade.

EL SÍNDROME DE COLON IRRITABLE

   Pero mención especial a juicio de este experto merece el síndrome de intestino irritable o colon irritable, que se engloba dentro de un grupo de patologías que son los trastornos funcionales digestivos: "Se define por la presencia de dolor abdominal recidivante, con periodos sintomáticos y otros sin síntomas, asociado a alteraciones en el ritmo intestinal, ocurriendo periodos de diarrea, de estreñimiento, o de ambos, pudiendo asociarse a una hinchazón y a distensión abdominal, en ausencia de enfermedad orgánica, infecciosa, metabólica o neurológica que afecte al aparato digestivo".

   Es más, destaca que se trata de una patología muy prevalente, y se estima que podría estar en torno al 10-15% de la población. "En un estudio español, que analizaba la proporción de consultas por Síndrome de Intestino Irritable sobre el total de asistencias realizadas en un grupo de 500 gastroenterólogos, estas suponían entre un 25-50% de todas las consultas", afirma.

LAS MUJERES, ¿UN PEOR TRÁNSITO INTESTINAL?

   Por otro lado, y preguntado por el tránsito intestinal de las mujeres, el especialista en Aparato Digestivo del Hospital Universitario Jerez de la Frontera recuerda que efectivamente las mujeres en edad fértil presentan con más frecuencia estreñimiento que los hombres.

   Esto se debe, según continúa, a la influencia de los cambios hormonales que ocurren a lo largo de su ciclo menstrual, que tienen un efecto sobre la motilidad del intestino ocasionando que esta sea menos eficaz.

   En su opinión, además, merece una mención especial el embarazo, en la que no solo está presente el efecto hormonal, sobre todo de la progesterona, ralentizando la función motora del intestino, si no también el efecto de compresión sobre los intestinos que va ocasionando el útero cuando aumenta su tamaño, dificultando en consecuencia la evacuación de las heces.

HÁBITOS PARA MEJORAR NUESTRO TRÁNSITO INTESTINAL

   En último lugar, el miembro de la FEAD enumera una serie de hábitos que pueden ayudarnos en nuestro día a día para mejorar nuestro tránsito intestinal:

   1. Realizar actividad física adaptada a nuestras capacidades ya que el deporte no solo mejora el sistema cardiovascular, si no que mejora la motilidad de nuestro tubo digestivo, favoreciendo nuestro tránsito intestinal.

   2. Mantener una buena hidratación y consumir alimentos ricos en fibra como son la fruta, la verdura, y los alimentos integrales.

3. Evitar el exceso de sal y el consumo de alimentos ultraprocesados.

4. No reprimir el deseo de defecar, es decir, si tenemos ganas de ir al baño y la situación lo permite es aconsejable hacerlo.

   5. Evitar el consumo de alcohol y de tabaco, ya que entre otros muchos efectos nocivos sobre nuestro organismo interfieren en la motilidad intestinal y dificultándola.