Publicado 23/10/2020 08:23CET

Signos sobre los que sospechar de meningitis en niños

Madre mirando si su hijo tiene fiebre o dolor de cabeza.
Madre mirando si su hijo tiene fiebre o dolor de cabeza. - IMGORTHAND/GETTY - Archivo

   MADRID, 23 Oct. (EDIZIONES) -

   Es importante detectar a tiempo la meningitis en niños porque algunas pueden dar lugar a graves secuelas, o incluso derivar en la muerte. Pueden estar causadas por virus o por bacterias. En concreto, hablar de meningitis es hablar de una enfermedad por la que se inflaman las cubiertas (meninges) del cerebro y de la médula espinal.

   Desde la Asociación Española de Pediatría (AEP) recalcan que esta inflamación se produce habitualmente tras una infección ocasionada por virus o bacterias que alcanzan el sistema nervioso, aunque existen otros microorganismos, e incluso algunos fármacos, que también pueden ocasionar una meningitis.

   "Pero es mejor hablar de 'enfermedad meningocócica' porque la meningitis puede ser producida por distintas bacterias y virus, pero el más frecuente y más grave productor es el meningococo. Otro término que aparece asociado a la enfermedad meningocócica es la 'sepsis', que es la infección generalizada con invasión a la sangre y de todo el cuerpo, y con enorme gravedad", afirma en una entrevista con Infosalus la presidenta de la AEP, la doctora María José Mellado.

   Así, esta experta detalla que pueden producir meningitis las bacterias y los virus; y entre las bacterias, además del meningococo, también se encontrarían el neumococo y el haemophilus influenzae tipo b (Hib), si bien celebra que ambos han disminuido "espectacularmente" desde que se introdujeron las vacunas frente a Hib y el neumococo.

   Con el asesoramiento de Francisco Álvarez, coordinador del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría, la doctora Mellado indica que en España, el principal serogrupo productor de Enfermedad meningocócica invasora (EMI) es el B, responsable del 36,4 % de los casos (temporada 2018-2019, datos provisionales) a nivel global.

   "Durante la temporada 2018-19, se ha mantenido la tendencia ascendente (desde la temporada 2014-2015) en la incidencia de EMI en nuestro país, confirmándose 390 de los 417 casos de EMI notificados (0,83 casos/100.000 habitantes).

   Además, la experta puntualiza que la mayor tasa de incidencia de EMI se registra en niños menores de un año (8,65 casos/100 000 habitantes en 2017/18), seguida del grupo de edad de entre 1 y 4 años (3,19/100 000); y siendo el tercer pico de incidencia la adolescencia (15 a 19 años).

¿CÓMO SOSPECHAR DE UN CASO DE MENINGITIS?

    En la meningitis, que suele ser de comienzo agudo, la también jefa del Servicio de Pediatría y Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario La Paz (Madrid) apunta que los síntomas y signos más frecuentes son la fiebre, la cefalea intensa y la rigidez de nuca, a lo que se añade, en un alto porcentaje de casos, las náuseas, los vómitos en escopetazo, la fotofobia y el estado confusional.

   "Entre el 5 y el 20 % de las EMI se presentan como sepsis meningocócica sin meningitis. Tras una fase inicial de malestar, fiebre, y ocasionalmente un exantema inespecífico, pasa bruscamente a precipitarse el síndrome clásico de sepsis meningocócica fulminante: fiebre alta, exantema petequial-purpúrico, disminución del nivel de conciencia, shock y fallo multiorgánico", aprecia la especialista.

PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO

   A su juicio, hasta hace poco sólo se podía indicar y enseñar a los padres los signos de alarma a vigilar en un niño con fiebre, la rigidez de nuca, los signos meníngeos y las petequias, esos puntitos rojos en la piel que no desaparecen al estirarla. "Ahora disponemos de vacunas frente al neumococo, al Haemophilus, al meningococo C, al meningococo B y una combinada frente a los meningococos ACWY", celebra la pediatra.

   En este punto, la presidenta de la Asociación Española de Pediatría recuerda que esta entidad recomienda todas las vacunas anti-meningocócicas de forma sistemática para todos los niños españoles: "Al igual que se ha experimentado un descenso radical de Hib y neumococo tras la vacunación universal, lo mismo debería ocurrir si se vacunara universalmente a los niños frente a todos los serogrupos de meningococos".

   En cuanto al tratamiento, la doctora Mellado indica que suelen emplearse los antibióticos de amplio espectro dirigidos al germen que se sospeche. "Precisará de ingreso hospitalario y por tanto otros tratamientos sintomáticos como sueros, dieta absoluta, antitérmicos, o agentes que ayuden a contener el shokc, entre otros, estarán indicados", añade.

   Así con todo, la pediatra remarca que la enfermedad meningocócica invasora (EMI) es una enfermedad "especialmente temida" y que causa "gran alarma" en la población por dos cuestiones determinantes:

   1) Es la única causa de meningitis bacteriana que puede causar epidemias

   2) Puede producir en pocas horas la muerte de un individuo previamente sano (más del 95 % de los afectados no tiene factores de riesgo detectados).

   "La letalidad (es decir el porcentaje de fallecimientos) por la enfermedad meningocócica, a pesar de la mejora en los métodos diagnósticos y terapéuticos, continúa siendo alta (media del 10 %), siendo mayor en los casos de sepsis que en la presentación de meningitis de forma aislada. Entre el 10 y el 30 % de los supervivientes pueden sufrir secuelas permanentes graves, como amputaciones de extremidades, sordera, alteraciones neurológicas", advierte la experta del Hospital Universitario La Paz.

   En el período entre 1999-2017, la letalidad media del total de casos confirmados en España fue del 10,8 %, según avisa, si bien mantienen que la letalidad varía según el serogrupo productor de EMI, aunque hay que valorar estos datos con cautela, por la baja incidencia de la enfermedad. "Según los datos del Centro Nacional de Epidemiología (ISCIII), la letalidad por serogrupos, en la temporada 2018/19 se distribuyó como sigue: B (8,6 %), C (13,5 %), W (9,6 %) e Y (12,2 %)", apostilla la doctora Mellado.

   Según concluye, a día de hoy el objetivo de los pediatras es que todas las vacunas citadas se incluyan en el calendario financiado de todas las comunidades autónomas. "Aún faltan la vacuna del meningococo B (sólo incluida en Castilla y León y Canarias) y la de los meningococos ACWY a los 12 meses de edad (incluida solo en Castilla y León y Andalucía), de esta forma prevendríamos la meningitis en los niños españoles", sentencia la presidenta de la Asociación Española de Pediatría.