Publicado 13/04/2022 11:25

SEORL-CCC recomienda acudir a un especialista al sufrir una disfonía para prevenir problemas crónicos

Archivo - Mujer con dolor de garganta. Falta de voz.
Archivo - Mujer con dolor de garganta. Falta de voz. - T TUROVSKA/ ISTOCK - Archivo

MADRID, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de
Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) recomienda consultar con un especialista en el caso de que una disfonía dure más de 15 días ya que puede prevenir problemas crónicos de la voz.

Así lo han advertido, con motivo del Día Mundial de la Voz, que se celebra este sábado 16 de abril. "La voz es nuestra principal herramienta de comunicación y debemos prestarle mucha atención. Por ello, debemos evitar conductas de riesgo para nuestra laringe y seguir unas pautas de buenos hábitos además de acudir al otorrinolaringólogo para controles periódicos y siempre en el caso de sufrir una disfonía durante más de dos semanas sin catarro asociado", ha indicado el presidente de la Comisión de Laringología, Voz, Foniatría y Deglución de la SEORL-CCC, Juan Carlos Casado.

Una de cada trece personas sufre trastornos de la voz, pero la mayoría no se tratan de la forma adecuada, según estimaciones de la SEORL-CCC. Entre los hábitos que los otorrinolaringólogos recomiendan cesar de inmediato está la exposición al humo de tabaco. Fumar aumenta el riesgo de patologías de la voz y multiplica el de cáncer de laringe, pero estar expuesto a las sustancias del humo también.

"El humo del tabaco reseca las cuerdas vocales, las inflama y altera el flujo normal de las secreciones. Esta inflamación no permite que las cuerdas vocales se junten de manera correcta y por ello se irritan cada vez más. A menudo la voz de un fumador suena estropeada, en ella suena aire e incluso a veces puede llegar a notarse afonía", ha explicado el doctor Pedro Cabrera, vocal de la Comisión de Laringología, Voz, Foniatría y Deglución de la SEORL-CCC.

Para prevenir las patologías de la voz, la SEORL-CCC ha recomendado no hablar en ambientes ruidosos; no gritar y así evitar el esfuerzo vocal; respirar bien y vocalizar; descansar adecuadamente; no utilizar el aire pulmonar residual al hablar.; no carraspear; y realizar controles periódicos de la voz.