Seis biomarcadores de inflamación avanzan el riesgo de polineuropatía, una complicación habitual en diabetes

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Publicado 24/08/2018 12:11:12CET

MADRID, 24 Ago. (EUROPA PRESS) -

Científicos del Centro Alemán de Diabetes en Düsseldorf (Alemania) han podido mostrar por primera vez que seis biomarcadores de inflamación indican el riesgo de polineuropatía, una de las complicaciones más comunes en personas con diabetes.

La polineuropatía también puede ocurrir con ciertos factores de riesgo o enfermedades antes del inicio de la diabetes. Los primeros síntomas a menudo son sensaciones de hormigueo en los pies. Aunque está presente en aproximadamente el 30 por ciento de las personas con diabetes, a menudo permanece sin diagnosticar.

Pese a que muchos pacientes padecen polineuropatía, actualmente se conoce relativamente poco sobre su desarrollo, lo que también limita las opciones terapéuticas. Se sabe que los procesos inflamatorios contribuyen a otras complicaciones diabéticas, como ataque cardíaco o accidente cerebrovascular.

El objetivo de este nuevo estudio, cuyos resultados han sido publicados en la revista 'Diabetes', fue, por lo tanto, el análisis exhaustivo de biomarcadores que caracterizan los procesos inflamatorios como un factor de riesgo para la polineuropatía sensitiva distal (DSPN, por sus siglas en inglés). Se examinaron tanto las personas con diabetes tipo 2 como las personas de la población general anciana.

"En nuestro estudio, identificamos nuevos biomarcadores que indican el riesgo de polineuropatía. Por primera vez, también pudimos encontrar indicaciones de que, además del sistema inmune innato, el sistema inmune adaptativo podría estar involucrado en el desarrollo de la enfermedad. Estos hallazgos podrían abrir nuevas perspectivas terapéuticas. El objetivo podría ser influir en el sistema inmune en consecuencia y así prevenir el desarrollo o la progresión de la neuropatía", explica el profesor Christian Herder, jefe del estudio.

La investigación incluyó 513 hombres y mujeres de la población KORA (Investigación Cooperativa de Salud en la Región de Augsburgo) basada en la población cohorte F4/FF4 de 62 a 81 años que no tenían polineuropatía sensorial distal al comienzo del estudio. De estos individuos, 127 desarrollaron una DSPN durante el período de seguimiento de 6,5 años.

El nivel sérico de 71 biomarcadores de inflamación se midió utilizando la nueva tecnología de ensayo de extensión de proximidad. El nivel sérico de 26 de estos 71 biomarcadores fue mayor en personas que desarrollaron polineuropatía durante el estudio que en personas sin polineuropatía. Después de la corrección estadística para pruebas múltiples, las concentraciones más altas de seis biomarcadores permanecieron asociadas con el riesgo DSPN. Tres de estas proteínas (MCP-3/CCL7, MIG/CXCL9, IP-10/CXCL10) eran quimiocinas, mientras que las otras tres (DRNA, CD40, TNFRSF9) eran formas solubles de receptores transmembrana.

Las quimioquinas mostraron efectos neurotóxicos en un modelo de cultivo celular, lo que indica su participación en el desarrollo de la neuropatía. Cuando se agregaron los datos de estos seis biomarcadores a un modelo de riesgo clínico, la calidad predictiva del modelo mejoró significativamente.

Otros análisis de vías indicaron que es probable que diferentes tipos de células de inmunidad innata y adaptativa participen en el desarrollo de DSPN. En general, este estudio ha sido capaz de revelar nuevas asociaciones entre los biomarcadores de la inflamación y el riesgo de polineuropatía y proporcionar evidencia que sugiere una interacción compleja de la inmunidad innata y adaptativa en el desarrollo de esta complicación.

Los investigadores puntualizan que, en cualquier caso, los principales hallazgos ahora deben ser replicados en otras cohortes. El objetivo a largo plazo de este trabajo es aclarar si la modulación de los procesos inflamatorios puede y cómo complementar las opciones para la prevención y el tratamiento de la polineuropatía sensitiva distal.