Publicado 17/12/2019 8:14:37 +01:00CET

Secuelas de la adicción en la salud mental

Businessman feeling ill after doing cocaine
Businessman feeling ill after doing cocaine - GETTY//LOFILOLO - Archivo

   MADRID, 17 Dic. (EDIZIONES) -

   Los efectos negativos del uso de diversas sustancias en el organismo son múltiples, variados y no sólo se circunscriben al ámbito físico. En ocasiones, las consecuencias de una adicción se dejan sentir también en el plano psicológico.

El presidente de Socidrogalcohol, el doctor Francisco Pascual, precisa en una entrevista con Infosalus que las adicciones "no siempre" influyen en la salud mental, pero "existe un número importante de personas que, debido al uso de sustancias, pueden sufrir un trastorno mental".

   De hecho, "la frecuencia de sufrir un cuadro ansioso, depresivo, un trastorno bipolar o, incluso, un cuadro psicótico se incrementa hasta dos o tres veces con respecto a la población general", destaca el experto.

   El doctor Pascual alude a dos motivos fundamentales que explican este fenómeno. En primer lugar, "las drogas pueden alterar determinadas estructuras cerebrales, sobre todo si los consumos se inician en la juventud", explica el experto. Además, las drogas producen "una alteración en el funcionamiento de los neurotransmisores", agrega el presidente de Socidrogalcohol.

   Asimismo, las posibles consecuencias dependen de la sustancia consumida. El doctor Pascual menciona que "hay sustancias que son depresoras, como el alcohol o los opiáceos, que suelen producir más cuadros de ansiedad y depresión o, incluso, el trastorno bipolar".

   "Otras, como la cocaína, que es estimulante, provoca más alteraciones del control de impulsos y, sobre todo, sustancias alucinógenas como el cannabis o el LSD, entre otras, se relacionan más con cuadros psicóticos, es decir, con la esquizofrenia", continúa el presidente de Socidrogalcohol.

   Otros factores que impactan en la posible salud mental tras una adicción son "características personales y vulnerabilidad ambiental y genética", recuerda el experto, que agrega que "las consecuencias del consumo de drogas siempre se deben individualizar". El doctor Pascual además matiza que "se sabe que con consumos elevados hay más posibilidad de sufrir este tipo de trastornos".

¿SE PUEDE RECONSTRUIR?

   En general, "con la abstinencia y un correcto tratamiento farmacológico se puede alcanzar una vida normalizada", revela el doctor Pascual, que contempla que, si esto no es posible, "tenderemos a la reducción del consumo y reducción de daños".

   Pueden encontrarse dos escenarios. "Hay cuadros clínicos que son consecuencia directa del consumo, es decir, del efecto directo de la sustancia sobre el cerebro y que cuando se deja de consumir, revierte", manifiesta el presidente de Socidrogalcohol.

   En este caso, "por eso es importante antes de diagnosticar una comorbilidad psiquiátrica en un consumidor, intentar dejar pasar uno o dos meses de abstinencia para saber realmente que es lo que tenemos delante", concreta el doctor Pascual. Por otro lado, "hay secuelas que se cronifican en algunos pacientes, dependiendo del sustrato personal, y en este caso necesitaríamos medicar prácticamente de por vida", lamenta el experto.

   En este contexto, la terapia y la ayuda profesional se tornan fundamentales. "Hablamos de una reestructuración cognitiva, de un apoyo psicológico y de una reestructuración social de la persona. Por supuesto siempre con apoyo profesional, aunque en ocasiones la ayuda mutua puede ser un buen complemento al tratamiento", hace hincapié el doctor Passcual.

LA IMPORTANCIA DEL ENTORNO

   El presidente de Socidrogalcohol también destaca el papel de la familia en el proceso. "Que entiendan que están delante de un enfermo, acompañar, no confrontar, ayudar al diagnóstico contrastando la información, seguir las directrices de los profesionales, no ir por libre y entender que hay pacientes que no admiten tratamiento, lo cual sucede en muchas enfermedades", recomienda el experto.

   En este último caso, "el familiar debe aprender a llevar el problema y los terapeutas a trabajar la motivación del adicto para que finalmente pueda someterse a un proceso terapéutico", continúa el doctor Pascual.

   Asimismo, detalla que no hay que hacer "reproches" ni "gritos", sino más bien al contrario, acompañar "en el proceso terapéutico, ayudar en las actividades, en el cumplimiento de la pauta farmacológica, escuchando y resaltando, sobre todo, lo positivo de los cambios que se vayan produciendo en las personas", manifiesta el doctor Pascual.

   El adicto es "una persona enferma que sufre distintos trastornos al mismo tiempo: por un lado, la adicción que es necesaria de tratar para que abandone el consumo o, al menos, lo minimice; en algunos, como hemos visto, surge una comorbilidad psiquiátrica añadida, pero también enfermedades orgánicas, como hepatitis, pancreatitis, alteraciones cardíacas o nutricionales; y, por último, una desestructuración social importante", recuerda el experto, que reclama que "las adicciones son trastornos que requieren un tratamiento integral y reintegrador de la persona".