Actualizado 16/09/2020 14:31:38 +00:00 CET

Rodillas valgas o piernas en 'x', una deformidad que hace que se toquen al andar

Rodillas valgas
Rodillas valgas - GETTY - Archivo

   MADRID, 16 Sep. (EUROPA PRESS) -

   La rodilla valga es una deformidad de las rodillas en el plano frontal que origina un acercamiento entre las rodillas y una separación de los tobillos. También se llaman piernas en X. Se produce cuando los ligamentos laterales de la rodilla se van volviendo débiles y no permiten la movilidad normal de la rodilla para caminar o realizar actividades físicas.

   Así lo explica durante una entrevista con Infosalus el doctor Rodrigo García Crespo, especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica de la Unidad de Rodilla del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, quien determina que concretamente hay dos tipos de causas que pueden dar lugar a esta patología:

   1.- Las primeras se llaman idiopáticas o primarias y se deben a alteraciones desde el nacimiento que provocan un fallo progresivo en los ligamentos o en la estructura ósea de la rodilla.

   2.- Hay un segundo grupo de causas secundarias a enfermedades de los huesos o a traumatismos, y que producen una deformidad progresiva de la rodilla por insuficiencia de los ligamentos laterales para estabilizar la rodilla.

   Según reconoce el profesor asociado de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología (SECOT), durante el crecimiento es la deformidad más frecuente en el niño y en los adolescentes; mientras que en la edad adulta señala que es menos frecuente que las rodillas en varo (arqueadas hacia afuera). "Aproximadamente un 20% de la población adulta puede tener rodilla en valgo", precisa el doctor García Crespo.

EL PELIGRO DE LA RODILLA VALGA

   El también miembro de la Sociedad Española de Rodilla (SEROD) subraya que entre los ocho y los 10 años el valgo que se considera fisiológico debe estar corregido. "A partir de esa edad, la deformidad en valgo puede provocar fallos de repetición en la rodilla por inestabilidad de los ligamentos, o bien alteraciones en las articulaciones del tobillo, cadera o columna, debido a una mala marcha por la deformidad en valgo. Junto a la inestabilidad, la deformidad provoca un desgaste en la articulación que origina dolor, y precisa la toma de analgésicos antiinflamatorios para su tratamiento", recuerda.

   El traumatólogo del Hospital Clínico San Carlos indica que, para su tratamiento o corrección, en las fases iniciales o leves se puede intentar realizar una corrección con plantillas o cuñas en los zapatos, con el objetivo de intentar corregir el eje de la extremidad.

   "Si la deformidad progresa, y se produce inestabilidad por el fallo de los ligamentos de la rodilla, se pueden utilizar ortesis que estabilicen la rodilla con unas barras laterales. En casos más avanzados, y dependiendo de la edad de la persona, la cirugía es una solución para corregir esta deformidad", agrega el especialista en rodilla.

   En las personas más jóvenes, dice que también se realizan cirugías para corregir la deformidad en valgo, y se pueden realizar osteotomías (cortes) en el fémur o la tibia para corregir la angulación.

   En cambio, ya en las personas de mayor edad y que presentan fallos constantes por la inestabilidad, el doctor Rodrigo Crespo resalta que suelen emplearse prótesis de rodillas especiales para asegurar que éstas no fallen al no haber ligamentos laterales fuertes.

   En cuanto al pronóstico, desde la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos celebran que los niños normalmente superan las rodillas valgas con la edad y sin tratamiento, a menos que esto sea causado por una enfermedad. "Si se requiere de cirugía, los resultados a menudo son buenos", remarca la entidad.

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