Actualizado 27/12/2020 09:48 CET

¿Qué relación guarda el COVID-19 con nuestra genética? Nuestra herencia neandertal

Laboratorio estudiando la genética del coronavirus.
Laboratorio estudiando la genética del coronavirus. - JANIECBROS/ISTOCK - Archivo

   MADRID, 27 Dic. (EDIZIONES) -

   El conocimiento que vamos teniendo sobre la COVID-19 es progresivo. Conforme avanza el tiempo vamos sabiendo un poco más sobre esta terrible infección que está sumiendo a nuestro planeta en una terrible pandemia y la genética es un campo que puede aportarnos muchas pistas, si bien aún falta mucho todavía por descubrir.

   Así lo afirma el genetista y profesor en el Department of Molecular and Human Genetics del Baylor College of Medicine de Houston (Estados Unidos), el español Juan Botas, en una entrevista con Infosalus, quien acaba de publicar 'Virus. La guerra de los mil millones de años' (Espasa), un manual que ha escrito junto al también físico de neutrinos y director del experimento NEXT en el laboratorio subterráneo de Canfranc, Juan José Gómez Cadenas.

   En él asegura que, con la excepción del sexo, los factores genéticos que contribuyen a una mayor o a una menor susceptibilidad de padecer la COVID-19 en su forma más grave son, de momento, "más misteriosos"; si bien cree que ese misterio se irá disipando a medida que las investigaciones en curso empiecen a revelar los genes implicados en la reacción a la enfermedad. De hecho, dice que "ya tenemos algunas pistas", según asegura.

   En una entrevista con Infosalus, Botas recuerda que, tanto la genética como los factores ambientales contribuyen al riesgo de contraer la COVID-19. "En esto es similar a que todas las enfermedades sean contagiosas o no. Los factores ambientales los conocemos bien y por ello es esencial el uso correcto de la mascarilla, el mantener las distancias, y el evitar los espacios cerrados o poco ventilados", añade.

   Mientras, precisa que los factores genéticos se están empezando a descubrir gracias a un análisis comparativo de los genomas de pacientes graves y leves, o bien asintomáticos: "En los próximos meses averiguaremos mucho más, pero de momento sabemos que una variante genética que conocíamos por incrementar el riesgo al Alzheimer también parece incrementar el riesgo a la COVID-19".

   También el neurocientífico destaca que hay datos que sugieren que los factores genéticos que determinan el tipo sanguíneo influyen en el riesgo de COVID-19 grave, con el 'tipo 0' teniendo menos riesgo que los tipos sanguíneos 'A', 'B' o 'AB'. "Pero cuidado, si esto se confirma, no debe interpretarse como que no hace falta tener precauciones si eres tipo 0, simplemente que el riesgo es algo menos alto. Las funerarias tienen muchas victimas 'tipo 0'", apostilla.

   A juicio del también neurocientífico, "un sensacional descubrimiento" es que otra variante genética en nuestro ADN de origen neandertal parece que también está asociada a un mayor riesgo de padecer la COVID-19: "Tenemos un poco de ADN de nuestros primos humanos los neandertales, con los que nos cruzamos hace decenas de miles de años antes de que se extinguieran, y este ADN que debió ser beneficioso para nuestra especie en otras circunstancias, ahora se vuelve contra algunos de nosotros en el caso de la COVID-19".

   ¿De qué manera esto afecta a que una persona sea asintomática y otra no, y dentro de los que tienen síntomas, unos sean casos graves y otros no? "Es sencillo", según responde, y todo depende de la variante genética que se haya heredado. "Tendrás más o menos riesgo de que una vez infectado por el virus la enfermedad sea más grave o menos o asintomática", aclara el experto.

MÁS GRAVEDAD EN HOMBRES QUE EN MUJERES

   Por otro lado, recuerda que son más prevalentes los casos de gravedad y mortalidad por COVID-19 entre los hombres que entre las mujeres, si bien aprecia que no se trata de una diferencia tan grande como entre las personas mayores y los niños, "pero hay una diferencia".

   Según explica, las causas específicas no están todavía claramente delineadas, pero es probable que sean varias incluyendo ambientales (estilo de vida, actitudes mas o menos responsables para evitar infecciones), pero también genéticas (diferencias inmunológicas asociadas al sexo y niveles mas altos de ACE2, el receptor que utiliza el coronavirus para infectar las células, en hombres).

POR QUÉ ESPAÑA SE VE TAN AFECTADA

   Sobre por qué en España nos está golpeando tan fuerte la pandemia cuando llevamos obligatoria la mascarilla desde casi el principio de la pandemia, y si esto podría responder a algún factor genético, el investigador Juan Botas aclara que genéticamente los españoles, como población, somos "extraordinariamente parecidos" a nuestros vecinos porque desde tiempo inmemorial la mezcla ha sido constante.

   "Por tanto, la probabilidad de que haya una razón genética para el fuerte golpeo de la pandemia en España es prácticamente nula. Las razones son otras, las ambientales, que naturalmente incluyen las medidas epidemiológicas para evitar el contagio que no han sido debidamente comunicadas e implementadas en la población", incide.

   Juan Botas sospecha además de que mucho contagio en España tiene que ver con la falta de precauciones que se han tomado en las reuniones de grupos de gente desde bares y eventos sociales hasta reuniones familiares. "Hay que recordarle a la gente que el virus se propaga en forma de aerosol, es decir, como el humo de un cigarrillo, por lo que si respiras el aire de alguien que ha exhalado cerca (incluso en la calle) te puedes contagiar si no llevas una mascarilla bien puesta", advierte.

   El también director del High-Throughput Neurological Research Institute de Texas Children's Hospital afirma que la genética puede, sin embargo, ayudar "muchísimo" a contener la pandemia: "Ahora la utilizamos para saber quién está contagiado con una prueba de PCR. Pero también podría determinarse cómo se ha contagiado esa persona".

   Según advierte el genetista español, el coronavirus comete "muchos errores minúsculos" cuando copia su material genético para replicarse de forma que podemos distinguir una cepa de coronavirus de otra analizando su genoma.

   "Una analogía sería una imprenta que hace las letras 'r' torcidas. Podríamos saber en qué imprenta se copió un documento porque tiene las 'r' torcidas, mientras que muchas otras copias muestran la 'r' bien hecha y por lo tanto, no son de la misma imprenta. Si dos o más personas se han contagiado por la misma cepa seguramente se infectaron unos a otros, pero si las secuencias son distintas podemos deducir que se infectaron en lugares distintos", agrega.

   Por tanto, el profesor del Baylor College of Medicine de Houston incide en que "el análisis genético de las secuencias del virus nos puede decir que en el bar de abajo hay mucho contagio y debe cerrarse porque sus clientes comparten la misma cepa".

   Por el contario, subraya que el análisis genético nos puede decir que unos pocos niños contagiados de un colegio tienen cepas de coronavirus distintas. "Es decir, lo que lo llevaron desde fuera y por tanto no hace falta cerrar ese colegio sino aislar a esos niños. El coste actual de analizar genéticamente un coronavirus es aproximadamente 9-10 euros; es decir, un precio asequible si de lo que se trata es de frenar la pandemia y evitar más tragedias personales y colapsos económicos y sanitarios", sentencia.

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