Reducir el riesgo de ictus

Ictus, derrame cerebral o infarto cerebral
Foto: GETTY
Actualizado: jueves, 3 julio 2014 18:16

MADRID, 3 Jul. (Infosalus/EP) -

   Aunque nadie puede predecir el momento exacto en el que el ictus o infarto cerebral se producirá, existen más de dos docenas de factores que hacen más probable que una persona lo sufra. La edad y los antecedentes familiares son algunos de los factores que no pueden modificarse, sin embargo existen trastornos médicos subyacentes sobre los que sí es posible hacer algo al respecto.

   Según explica el doctor Thomas Lee, coeditor en jefe del boletín digital de noticias de la Universidad de Harvard sobre salud cardiovascular, "el ictus es potencialmente una de las enfermedades más devastadoras que podemos ver y es especialmente trágico cuando sólo realizando un buen cuidado de la presión sanguínea u otras medidas preventivas podría haberse evitado", señala.

   Cuando ya se ha tenido un ictus o un mini-ictus, un ataque isquémico transitorio, reducir su riesgo es una necesidad. Sin embargo, señalan desde el blog de la institución estadounidense, demasiadas personas que han sufrido un ictus o ataque cardiaco no prestan atención a la advertencia.

CAMBIOS EN EL ESTILO DE VIDA

   El tabaquismo es el factor de riesgo número uno del ictus y empeora el resto de factores de riesgo asociado. "Nada ayuda más a evitar el ictus que dejar de fumar", señala Lee. Según señalan desde el boletín de la Escuela de Medicina de Harvard, otras formas importantes para reducir las probabilidades de un derrame son:

* Perder peso: el médico de familia puede ayudar a determinar el peso saludable adaptado a la edad y constitución de cada persona.

* Beber menos alcohol: si se bebe hay que hacerlo de forma moderada, esto es, no más de dos bebidas al día en el caso de los hombres y una en el de las mujeres. Hay que tener en cuenta que una bebida es sólo 45 ml de licor, 148 ml de vino y 355 ml de cerveza. Además, no hay que beber de forma abusiva los fines de semana aunque no se beba nada durante la semana.

* Consumir menos sodio (sal): limitar el sodio a no más de 2,3 mg al día y no más de 1,5 mg al día si se tiene más de 51 años, diabetes, enfermedad renal u otros trastornos crónicos.

* Seguir una dieta saludable: en la que se reduzcan las grasas saturadas, las grasas totales, y el colesterol pero sin evitar alimentos con grasas insaturadas saludables. Se deben comer menos azúcar y carne roja. Vegetales, frutas, lácteos bajos en grasas o con pocas, granos integrales, pescado, aves, legumbres, semillas y frutos secos deben ser los tentempiés entre las comidas.

* Hacer ejercicio: estar sentado y tumbado en el sofá puede ser uno de los riesgos mayores del ictus. Se pueden descubrir nuevas formas de disfrutar con la actividad física. El médico puede aconsejar el ejercicio físico más adecuado y cuánto es lo recomendable. Hay que pasar menos tiempo frente a las pantallas y más tiempo caminando.

REDUCIR LOS RIESGOS DE ICTUS MÉDICOS

   Muchas condiciones médicas subyacentes aumentan el riesgo de ictus. Mantener estas condiciones bajo control ayuda a minimizar este mayor riesgo. "Ahora está claro que muchas de estas medidas también reducen el riesgo de ataque cardiaco y otros problemas médicos, por lo que tienen sentido para prácticamente todo el mundo", señala el doctor Lee.

Los especialistas apuntan las siguientes recomendaciones en relación a los trastornos de la salud más comunes que inciden sobre su riesgo:

* Hipertensión: la mayoría de las personas pueden controlar la hipertensión siguiendo una dieta baja en sal con muchos vegetales y frutas, realizando ejercicio de forma regular y tomando medicamentos para la presión sanguínea tal y como se prescriben.

* Colesterol elevado y aterosclerosis: los niveles elevados de colesterol se acumulan en placas de grasa que reducen el flujo sanguíneo en las arterias, una condición llamada aterosclerosis, que puede conducir a un ictus. Si la dieta y el ejercicio para bajar los niveles de colesterol no es suficiente, el médico
podría prescribir fármacos para bajar el colesterol que pueden reducir en gran medida tu riesgo de un infarto cerebral.

* Fibrilación auricular: tiende a causar ictus más extensos. El tratamiento con medicaciones que evitan los coágulos sanguíneos reduce este riesgo. "Muchas personas con fibrilación auricular que podrían beneficiarse de las medicaciones que aligeran la sangre no están tratadas", advierte Lee. "Esto es especialmente cierto en personas con fibrilación auricular paroxística, que es cuando la fibrilación auricular se produce de vez en cuando y no todo el tiempo. Estas personas deberían ser tratadas como si tuvieran fibrilación auricular todo el tiempo", añade Lee.

* Diabetes: la diabetes cuadruplica el riesgo de ictus. Dos terceras partes de las personas con diabetes mueren de un ictus o ataque cardiaco. En el caso de las personas con diabetes tipo 1, el control del azúcar en sangre y un uso cuidadoso de la insulina reduce el riesgo de complicaciones. Aquellos con diabetes tipo 2, además de hacer dieta y ejercicio, podrían necesitar metformina u otros fármacos para la diabetes. Controlar el colesterol alto y la hipertensión es extremadamente importante para las personas con diabetes.