Los rasgos de personalidad en la adolescencia influyen en el riesgo de muerte

Adolescentes, preadolescentes en la calle, jóvenes
FLICKR//JORIS LOUWES - Archivo
Publicado 21/11/2018 7:20:32CET

   MADRID, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

   La energía, la calma, la empatía, la madurez y la curiosidad intelectual pueden ser rasgos de personalidad protectores, mientras que la impulsividad puede dañar las posibilidades de longevidad, según indican los hallazgos de un estudio, liderado por el doctor Benjamin Chapman, del Departamento de Psiquiatría del Centro Médico de la Universidad de Rochester, en Nueva York, Estados Unidos.

   Investigaciones anteriores sugieren que los rasgos de personalidad en la mediana edad pueden predecir la probabilidad de morir antes o después, pero no está claro si los posibles orígenes de esta asociación podrían ir más atrás aún, como ya se ha sugerido para el coeficiente intelectual (IQ, por sus siglas en inglés) y los antecedentes familiares.

   Para explorar esto más a fondo, los investigadores emplearon datos recopilados para el Proyecto Estudio de Talento, una muestra representativa a nivel nacional del 5 por ciento (1.226) de todas las escuelas secundarias de Estados Unidos en 1960. Unos 377.016 alumnos, en su mayoría de edades comprendidas entre 13 años (9º grado) y 18 años (12º grado) completaron una batería de pruebas psicológicas y cuestionarios durante dos días en ese momento.

   La información que se les solicitó incluía antecedentes familiares, éxitos educativos y puestos de trabajo, ingresos, vivienda y propiedad, así como diez rasgos de personalidad, medidos por el 'Project Talent Personality Inventory' (PTPI), y considerados importantes para el éxito durante toda la vida.

   Los rasgos de personalidad eran la calma; la sensibilidad social (empatía y sensibilidad a los sentimientos de otras personas); la impulsividad, el liderazgo (responsabilidad y autodeterminación); el vigor (disposición energética); la autoconfianza; la pulcritud (preferencia por la organización y el orden); la sociabilidad (extroversión); la cultura (curiosidad intelectual); y la personalidad madura (orientada a objetivos).

   Estos rasgos se han mapeado posteriormente para las actuales cinco grandes dimensiones que se usan para describir la personalidad: amabilidad; extraversión meticulosidad; franqueza; y neurosis. El análisis final incluyó a 26.845 participantes de 1.171 de las escuelas originales para las cuales había datos completos y cuyos registros se rastrearon a través del Índice Nacional de Muertes hasta 2009.

ENERGÍA, EMPATÍA, CALMA, ORDEN, CURIOSIDAD INTELECTUAL Y MADUREZ, RASGOS PROTECTORES

   Durante el periodo de monitorización, que alcanzó un promedio de casi 48 años, poco más del 13 por ciento de los participantes murieron. El análisis reveló que puntuaciones más altas en energía, empatía, calma, orden, curiosidad intelectual y madurez, y más baja en impulsividad, cuando se es adolescente, se asoció con un riesgo relativo más bajo de muerte por cualquier causa durante el medio siglo posterior.

   El origen étnico y familiar alteraron poco las asociaciones observadas entre los rasgos de personalidad y la supervivencia. Y cuando se tuvieron en cuenta todos los factores potencialmente influyentes, el análisis mostró que cada cambio de 1 punto (del promedio esperado) en la puntuación del rasgo de personalidad se asociaba con incrementos o disminuciones de entre el 5 y el 7 por ciento en el riesgo relativo de muerte sobre el promedio del periodo de seguimiento de 48 años.

   Se trata de un estudio observacional, y como tal, no puede establecer la causa, además de que no toda la muestra se seleccionó aleatoriamente ni hubo datos de etnicidad disponibles para todos los participantes. Además, los investigadores no analizaron las causas específicas de la muerte. Sin embargo, los hallazgos se basan en grandes números, casi medio siglo de monitorización y un extenso inventario de rasgos de personalidad, destacan los investigadores.