¿Qué es la queratosis actínica?

Piel
Foto: GETTY//MIRIAM DOERR
Actualizado: viernes, 23 octubre 2015 12:26

MADRID, 21 Oct. (INFOSALUS) -

Una consecuencia de vivir el día a día en un país soleado, el turismo costero y de la opinión social de que estar bronceado es mejor y más saludable ha llevado a que los habitantes de este país rodeado de playas tengan un mayor riesgo de cáncer de piel.

QUERATOSIS ACTÍNICA

Según explica a Infosalus el doctor Juan Jurado, médico de familia y coordinador del Grupo de Dermatología de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), la queratosis actínica es una alteración de la piel ya considerada cancerosa y que resulta de la acumulación de un exceso de radiación solar desde la infancia.

"La piel tiene memoria y se almacena en sus células y a pesar de que el organismo posee procesos de reparación, cuando se supera esta capacidad defensiva natural aparece este tipo de cáncer", señala el doctor Jurado.

SÍNTOMAS DE LA QUERATOSIS ACTÍNICA

Los síntomas incluyen una aceleración del fotoenvejecimiento que puede confundirse con el envejecimiento natural normal en personas que han estado expuestas al sol de forma intensiva. Es más común en personas de más de 50 años, tanto hombres como mujeres pero más entre los varones que han tenido alguna actividad profesional en el exterior como es el caso de las labores del campo.

Esta aceleración del envejecimiento y la falta de defensas de la piel hace que ésta se engrose, aparezcan arrugas marcadas y alteraciones pigmentarias. Se producen una gran sequedad, placas descamativas o verrugas, sobre todo en las zonas de la piel expuestas como cara, escote, orejas o cuello.

"Hasta hace bien poco no se daba mucho valor a estas lesiones pero ya se consideran precancerosas y se tipifica como carcinoma in-situ desde inicios de los años 90", apunta el médico de familia, para quien aún queda mucho por hacer en cuanto a la difusión de normas de protección solar entre la población: "Aún no ha calado en la sociedad el riesgo para el futuro que entraña una excesiva exposición al sol".

CÓMO SE MANEJA DESDE ATENCIÓN PRIMARIA

Comenta el doctor Jurado que el médico de familia es capaz de detectar las primeras lesiones de queratosis actínica, para lo que debe levantarse y aproximarse al paciente para mirar con buena luz y notar al tacto las características de la piel además de repasar con la persona su historia vital para realizar el diagnóstico.

"Hay que fortalecer la formación en Atención Primaria para distinguir con respecto a otras lesiones similares como la queratosis seborreica, eccema de contacto, el carcinoma escamoso o la enfermedad de Bowen", señala el médico. Son señales de malignización avanzada las úlceras sangrantes que no se reparan o la inflamación en una placa sobreelevada que muestra una hiperqueratosis exagerada.

Aunque se realice entonces la derivación al especialista en Dermatología, desde Atención Primaria el médico de familia debe trabajar en comunicación con el especialista para atender y manejar las medidas terapéuticas del paciente.

Frente a las lesiones de queratosis actínica se realizan tratamientos de cirugía menor ambulatoria en Atención Primaria más los tratamientos tópicos, dentro de los que existe un amplio abanico. El tratamiento estándar incluye la crioterapia y el uso tópico de queratolíticos para eliminar las lesiones y regenerar los mecanismos biológicos de la piel junto con la fotoprotección de la radiación que puede actuar también sobre la capa dañada para mejorarla.

"Es posible disminuir el daño en la piel fotoenvejecida si somos constantes y el paciente coopera, lo que conduce a un retraso en la aparición del carcinoma", concluye el doctor Jurado, coordinador de las pasadas II Jornadas de Dermatología para Médicos de Atención Primaria organizadas por la SEMG.