¿Pueden trabajar las personas con fibromialgia?

Publicado 12/05/2019 7:59:51CET
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / LIGHTFIELDSTUDIOS

   MADRID, 12 May. (EDIZIONES) -

   Entre un 15 y un 20% de pacientes con fibromialgia se ve obligado a dejar su puesto de trabajo. Aunque existe un significativo número de pacientes que realizan una vida normal con poca discapacidad, si el problema no se diagnostica, la causa persiste o no se realiza la intervención adecuada, la calidad de vida del paciente se resiente progresivamente, apareciendo una discapacidad de grado considerable.

   Así lo advierte la Sociedad Española de Reumatología (SER), que reconoce que esta enfermedad afecta al paciente en todos sus ámbitos de vida, y por eso se la considera como una patología 'bio-psico-social', con la que se puede llegar a desarrollar una discapacidad grave, hasta el punto de que se llegue a interferir en la actividad laboral de la persona.

   Según menciona la sociedad científica, en el proyecto 'Índice Combinado de Afectación en Pacientes con Fibromialgia' (ICAF) de la Fundación Española de Reumatología, por ejemplo se observó que el 67% de los pacientes trabajadores activos había necesitado algún tipo de baja laboral durante el último año, y aproximadamente un 12% de todos los pacientes tenía una incapacidad laboral permanente.

   No obstante, la SER indica que la fibromialgia es una enfermedad que sí tiene un tratamiento que permite al paciente llevar una calidad de vida buena. Por ello, resalta que es importante tratarla correctamente desde el principio, y evitar así la progresión de la enfermedad y sus consecuencias negativas. Precisamente, una de las mayores quejas de estos pacientes es que muchas veces lleva mucho tiempo diagnosticarla, ante la falta del seguimiento de un mismo especialista en su enfermedad, entre otros factores.

   En el día a día, estos enfermos se pueden encontrar con varias dificultades. "La más importante es la propia limitación de la capacidad funcional que obliga al paciente a replantearse sus actividades diarias. Esto no significa que deba hacer una vida sedentaria, sino que debe adaptarse a su realidad personal", añade en una entrevista con Infosalus el reumatólogo y portavoz de la Sociedad Española de Reumatología (SER), el doctor Javier Rivera.

   En cambio, celebra que otro tipo de limitaciones producidas por los síntomas son perfectamente controlables y no deben suponer una dificultad añadida. "Por estudios realizados por nosotros mismos sabemos que los pacientes que mantienen su actividad laboral evolucionan mejor que aquellos otros que la dejan. La explicación probablemente sea muy sencilla, y es que la actividad laboral diaria obliga al paciente a mantenerse en mejores condiciones físicas, mentales y sociales. Lo contrario, significa una limitación progresiva de su vida", subraya.

   Así, insiste en que la limitación de la capacidad funcional que tienen estos pacientes hace necesaria una adecuación del puesto de trabajo ajustada a su capacidad real. "Esta es una de las mayores dificultades con las que se enfrentan estos enfermos porque, desgraciadamente, en el mundo laboral no es fácil conseguir esto", lamenta el especialista en Reumatología.

QUÉ ES LA FIBROMIALGIA

   Dolor, fatiga intensa, alteraciones del sueño, o la depresión son algunas de las manifestaciones clínicas más comunes de la fibromialgia, una enfermedad considerada como tal por la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuya causa es desconocida, y que se caracteriza por un dolor crónico generalizado, que se prolonga más de 3 meses, y que el paciente localiza en el aparato locomotor.

   Además, cuenta con áreas de hiperalgesia o de dolor excesivo para la maniobra de exploración efectuada, por lo que muchas personas pueden ver mermada su calidad de vida, relata la Sociedad Española de Reumatología.

   En este sentido, el reumatólogo y portavoz de la Sociedad Española de Reumatología (SER), el doctor Javier Rivera, indica que se trata de un síndrome de dolor crónico músculo esquelético generalizado, que pertenece a los síndromes de sensibilización central, en los cuales existe una alteración de los núcleos cerebrales, las vías de dolor y los neurotransmisores, que son los responsables de su aparición.

   "La fibromialgia es una enfermedad multi-sintomática. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran el dolor generalizado, el cansancio, las alteraciones del sueño, los problemas cognitivos, los síntomas de ansiedad y de depresión. Además, otros síntomas como mareos, alteraciones digestivas, picores generalizados, sudoración, o la taquicardia, se presentan en muchos pacientes", agrega el experto.

FACTORES QUE LA DESENCADENAN

   Como en gran parte de las enfermedades, el docto dice que se hereda la predisposición a padecerla, pero después tiene que haber unos factores desencadenantes que la precipiten. Así, determina que cualquier sobrecarga emocional puede precipitar la aparición de la fibromialgia, al mismo tiempo que añade que los factores que con más frecuencia describen los pacientes son los accidentes de tráfico, otras enfermedades graves, las separaciones de pareja, las víctimas de abusos sexuales, o el estrés laboral, entre los más frecuentes.

   "La prevalencia en la población general mayor de 18 años es de 2,45%, por lo que en España puede haber aproximadamente un millón de enfermos. El 90% son mujeres, probablemente porque hay factores hormonales y también culturales que favorecen su desarrollo. La edad media al diagnóstico es de 47 años, pero los síntomas pueden aparecer mucho antes, incluso en la adolescencia", advierte el portavoz de la SER.

   Sobre el retraso muchas veces en su diagnóstico, el doctor Rivera indica que el diagnóstico se hace por las manifestaciones clínicas que presenta el enfermo. "Por ello es tan importante escuchar lo que nos dice el enfermo. No existe ninguna prueba de laboratorio o de imagen que permita asegurar el diagnóstico y, en muchos casos, es inútil someter al paciente a múltiples exploraciones que no van a dar información adicional. Generalmente, la aparición de los síntomas es progresiva y esto retrasa el diagnóstico en aquellos pacientes que no son seguidos rutinariamente por el mismo médico, sino por diferentes especialistas que sólo se centran en el síntoma específico de su especialidad", añade.

   A día de hoy sigue siendo una enfermedad incurable, aunque el reumatólogo destaca que si se controlan las manifestaciones clínicas de manera que el paciente pueda convivir con su enfermedad, y en las mejores condiciones posibles, se puede mantener una buena calidad de vida.

   Desde la SER precisan que además la fibromialgia puede acompañar a otras enfermedades, por lo que es importante detectar éstas para tratar correctamente ambos procesos.

   Para ello, Rivera asegura que no existe un tratamiento único y cada paciente debe recibir un tratamiento personalizado dependiendo de sus síntomas y de sus características personales. "Los pilares básicos del tratamiento son algunos fármacos, la realización de ejercicio físico aeróbico regular y el apoyo de la psicoterapia. Algunas medidas físicas han demostrado también utilidad y se deben probar como complementarias al tratamiento anterior", apostilla el miembro de la SER.

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