Una proteína plasmática puede ser prometedora para hacer andamios para curar heridas

Publicado 05/03/2019 7:47:33CET
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MADRID, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -

Investigadores en Alemania han empleado una proteína plasmática que se encuentra en la sangre para desarrollar un nuevo método para hacer andamios de tejido para curar heridas. El nuevo andamio del equipo se puede unir o separar de una superficie, ya sea para estudios de tejido in vitro en laboratorio o para aplicaciones directas en el cuerpo. Su descubrimiento, publicado este lunes en la revista 'Biofabrication', podría ser extremadamente útil para su uso futuro en la curación de heridas y la ingeniería de tejidos.

La autora principal, la profesora Dorothea Brüggemann, de la Universidad de Bremen, dice: "La proteína que utilizamos se llama fibrinógeno. Es una glucoproteína extracelular que se encuentra en el plasma sanguíneo y desempeña un papel importante en la curación de heridas al unirse en una red fibrosa para formar una matriz provisional extracelular (ECM, por sus siglas en inglés) que ayuda con el cierre de la herida".

Debido a sus interacciones moleculares versátiles, el fibrinógeno a menudo se procesa en hidrogeles y andamios fibrosos para aplicaciones de cultivo celular e ingeniería de tejidos in vitro. Sin embargo, las formas existentes de hacer esto, como el electrospinning o la preparación de hidrogeles de fibrina, utilizan disolventes orgánicos, campos eléctricos elevados o actividad enzimática, que cambian las estructuras moleculares o las funciones de proteínas nativas del fibrinógeno.

Para resolver esto, el equipo quería averiguar si podían desarrollar una manera simple y bien controlable de hacer andamios tridimensionales mientras retenían las propiedades del fibrinógeno. "Por primera vez, pudimos ensamblar fibrinógeno en andamios densos y tridimensionales sin utilizar altos voltajes, solventes orgánicos o actividad enzimática. Nuestro proceso de biofabricación se puede controlar simplemente ajustando el fibrinógeno y la concentración de sal, y el rango de pH ", detalla Brüggemann.

Las dimensiones de los andamios alcanzaron diámetros en el rango de centímetros y un espesor de varios micrómetros. Con 100 a 300 nm, los diámetros de las fibras autoensambladas estaban en el rango de fibras de ECM y fibras de fibrina en coágulos de sangre nativos.

"Esta nueva clase de nanofibras de fibrinógeno tiene un gran potencial para diversas aplicaciones biomédicas. Por ejemplo, en estudios futuros sobre coagulación sanguínea, nuestras nanofibras de fibrinógeno inmovilizadas podrían proporcionar una plataforma in vitro valiosa para la selección inicial de medicamentos. Será muy interesante estudiar la interacción de los fibroblastos y los queratinocitos con nuestros andamios de fibrinógeno independientes", concluye Brüggemann.