Los programas de cuidado y control de la tuberculosis han salvado 20 millones de vidas en todo el mundo

Actualizado 17/10/2012 19:55:13 CET
OMS

MADRID, 17 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que en los últimos 17 años los programas de cuidado y control de la tuberculosis de todo el mundo han atendido con éxito a unos 51 millones de personas, de los que casi la mitad, unos 20 millones, estarían muertos de no ser por la atención recibida.

Así lo ha asegurado el director del Alto Departamento para la Tuberculosis de este organismo de Naciones Unidas, Mario Raviglione, tras presentar el Informe Mundial sobre la Tuberculosis 2012, que pone de manifiesto la importancia de mantener el compromiso de lucha contra esta enfermedad.

De hecho, y pese a reconocer que estos logros han sido posibles gracias al liderazgo en los países endémicos y al apoyo internacional, ha lamentado la fragilidad de este abordaje. "El impulso hacia la derrota de esta enfermedad está verdaderamente en peligro, nos encontramos en una encrucijada que puede llevarnos a la eliminación de la tuberculosis en pocos años o a millones de nuevas muertes".

Los nuevos datos del Informe Mundial OMS sobre la Tuberculosis 2012 confirman que sigue siendo una importante causa de muerte de origen infeccioso. Según datos de 2011, se registraron en todo el mundo 8,7 millones de afectados y aproximadamente 1,4 millones de muertes, de las que medio millón eran mujeres, lo que hace de la tuberculosis sea "una de las principales causas de muerte en este grupo".

No obstante, la OMS ha constatado una reducción de los nuevos casos y de las muertes en las seis regiones de la OMS, aunque las regiones de África y Europa todavía no están en camino de lograr reducir la mortalidad en 2015 a la mitad de la registrada en 1990.

Además, insisten en que se progresa lentamente en la lucha contra la tuberculosis multirresistente, de la que se calcula que se diagnostican uno de cada cinco casos en todo el mundo.

El informe también destaca los éxitos de algunos países, entre ellos Camboya, en el que la prevalencia de la enfermedad ha disminuido en un 45 por ciento entre 2002 y 2011. El informe presenta datos que abarcan todos los aspectos de la tuberculosis, en particular la tuberculosis multirresistente, la coinfección por el VIH, la investigación y el desarrollo y la financiación de la lucha antituberculosa, en 204 países y territorios.

PRUEBAS DE DIAGNÓSTICO MÁS RÁPIDAS

En el informe se alaba el despliegue mundial de una nueva prueba diagnóstica que permite detectar la tuberculosis, incluida la farmacorresistente, en tan solo 100 minutos.

Esta prueba totalmente automatizada de amplificación de ácidos nucléicos que permite diagnosticar la tuberculosis y los casos resistentes a la rifampicina, y ya está disponible en 67 países de ingresos bajos y medios. Se espera que la adopción de esta prueba rápida se amplíe aún más tras la reciente reducción de su precio en un 41 por ciento.

El informe también señala la aparición de nuevos fármacos prometedores, los primeros en 40 años, que podrían empezar a comercializarse ya en 2013. Según el informe, sin duda se están haciendo progresos en la investigación y desarrollo de nuevos instrumentos para prevenir, detectar y tratar todas las formas de tuberculosis.

En el próximo decenio podrían conseguirse una nueva vacuna antituberculosa y pruebas diagnósticas realizables en el lugar de consulta.

Sin embargo, la OMS reconoce que la creación de nuevos instrumentos tiene un coste, y en este sentido denuncian que hay un déficit de financiación anual de 1.400 millones de dólares (unos 1.065 millones de euros) para investigación y desarrollo, lo que "podría poner en peligro los progresos alcanzados".

"Este déficit amenaza con retrasar la prestación de atención a los pacientes y debilitar las medidas para evitar y controlar la propagación de la tuberculosis, sobre todo en los países con ingresos bajos", ha dicho la doctora Katherine Floyd, coordinadora del grupo que ha elaborado el informe.

Para hacer frente a este problema, la OMS pide a los donantes que aporten financiación específica para este fin, y a los países que sigan invirtiendo para salvaguardar los avances recientes y garantizar su continuidad.