Publicado 31/08/2020 8:29:35 +02:00CET

El problema de la vejiga hiperactiva: cuando tu intención no es hacer pis

Hombre esperando en un urinario con ganas de entrar.
Hombre esperando en un urinario con ganas de entrar. - ESTRADAANTON/ISTOCJ - Archivo

   MADRID, 31 Ago. (EDIZIONES) -

   Generalmente cuando se habla de vejiga hiperactiva se piensa en pacientes que presentan incontinencia urinaria. Es cierto que ésta suele asociarse con los deseos repentinos de orinar, pero en más de un tercio de los pacientes, no existen escapes de orina.

   "La vejiga hiperactiva es un cuadro urinario que viene definido por la presencia de urgencia urinaria. Se trata de un deseo miccional que no se puede demorar en el momento que aparece", explica en una entrevista con Infosalus el doctor José Medina Polo, responsable de la unidad de Urología Funcional y Urodinámica del Servicio de Urología del Hospital 12 de Octubre de Madrid.

   Según destaca, la vejiga hiperactiva es un cuadro afecta a un porcentaje alto de la población y para el que en muchas ocasiones no se solicita atención médica. "Adecuamente evaluado y tratado se consigue una mejoría importante en la calidad de vida del paciente. Sin embargo, debe explicarse a los pacientes que es un cuadro clínico crónico, que requiere de un tratamiento de larga duración, con el que se consigue una mejoría de los síntomas", aprecia.

   Así, el doctor Medina Polo concreta que este síndrome afecta tanto a hombres como mujeres, y en el caso concreto de éstas precisa que es más frecuente a partir de los 50 años, aunque también puede surgir en las jóvenes. "Se estima que presentan vejiga hiperactiva el 10% de las mujeres, y hasta un 30% de las mayores de 65 años", precisa.

   En el caso de los varones, los síntomas de vejiga hiperactiva aparecen especialmente a partir de los 50 y 60 años, momento en el que empiezan a aparecer los síntomas clásicamente asociados a la próstata. "Sin embargo, el crecimiento prostático y la edad condicionan la aparición de síntomas de vejiga hiperactiva, que requieren de un tratamiento específico", subraya el urólogo.

   Por todo ello, señala que a partir de los 65 años los síntomas de vejiga hiperactiva son más frecuentes en hombres. Sin embargo, sí advierte de que la incontinencia relacionada con la vejiga hiperactiva, o el deseo miccional no demorable, ocurre con más frecuencia en mujeres.

   Sobre cuáles son esos síntomas de vejiga hiperactiva, el también miembro de la Asociación Española de Urología (AEU) menciona: Urgencia miccional, que es el síntoma que la define, así como el deseo repentino para orinar que no se puede contener. "En ocasiones asocia escapes de orina, pero en muchos casos es una fuerte necesidad para orinar, requiriendo ir al servicio por miedo a que se escape la orina", mantiene el experto.

   Al mismo tiempo considera que en esta patología podría existir una frecuencia miccional aumentada (según la Asociación Española de Urología lo normal es miccionar en torno a 7 veces al día), y el tiempo entre micciones suele ser menor de dos horas, asociando también la necesidad de orinar durante el sueño. "En muchas ocasiones los pacientes refieren deseo miccional no demorable, por ejemplo al estar llegando a casa, o al introducir la llave en la cerradura", agrega.

   Con ello, este especialista resalta que es frecuente que los pacientes con vejiga hiperactiva modifiquen sus hábitos de vida para evitar los escapes de orina, llegando a disminuir la ingesta de líquidos, a planificar las actividades buscando los aseos disponibles, o incluso a reducir la actividad social, evitando también ciertas actividades.

¿CUÁL ES SU ORIGEN? SE DESCONOCE EN MUCHOS CASOS

   Entre sus posibles causas, el doctor Medina Polo señala que la vejiga hiperactiva generalmente no se encuentra asociada a ninguna causa que se encuentre en el estudio realizado de rutina, por lo que suele considerarse idiopática (de causa desconocida). Sin embargo, sí explica que en los varones su aparición suele estar relacionada con la edad y con el aumento benigno de la próstata.

   Para diagnosticarla, el doctor Medina Polo ve preciso descartar que existan enfermedades o cuadros que puedan dar estos síntomas, tales como infecciones de orinas, y cuyo tratamiento solucionaría el cuadro: "El diagnóstico se basa en la evaluación clínica de los síntomas que presenta el paciente. Una entrevista evaluando los síntomas suele ser suficiente, aunque también existen otras herramientas de ayuda como un diario miccional".

   Igualmente, el también miembro de la Asociación Europea de Urología indica que para el diagnóstico suele realizarse una analítica urinaria que ayude a descartar la presencia de infección, así como una ecografía para valorar la vejiga y los riñones, que en pacientes con vejiga hiperactiva no muestran alteraciones.

   "La prueba que da un diagnóstico de la alteración en la vejiga que produce los síntomas es la realización de un estudio urodinámico. Requiere de la colocación de una sonda en la vejiga. Se valora el funcionamiento de la vejiga, y en pacientes con vejiga hiperactiva suele mostrar que el músculo detrusor de las paredes de la vejiga tiene contracciones mientras llenamos la vejiga. Por este motivo, los pacientes tienen el deseo miccional que no pueden demorar, y si las contracciones son importantes, aparece incontinencia de orina", detalla.

   Sobre si se puede prevenir, el doctor José Medina Polo, responsable de la unidad de Urología Funcional y Urodinámica del Servicio de Urología del Hospital 12 de Octubre señala que no existen claras medidas para prevenir la vejiga hiperactiva, si bien afirma que, lo que sí que es cierto, es que la ausencia de atención temprana favorecerá un agravamiento del cuadro. "Se estima que sólo un cuarto de los pacientes con estos síntomas consultan. Y entre ellos, el porcentaje que reciben un tratamiento adecuado es similar", puntualiza.

   Entre las medidas recomendadas se aconseja control de la micción intentando no demorar excesivamente el tiempo entre micciones, y realizar una ingesta de líquidos adecuada, evitando tanto el exceso como la escasez de ingesta. "Si no hay enfermedades que no lo aconsejen, se recomienda un consumo de líquidos de al menos de 1,5 litros diarios, y orinar al menos cada 3 horas", aconseja el especialista.

   Sobre su tratamiento, el urólogo recomienda modificar las pautas del estilo de vida que desencadenen o empeoren los síntomas de vejiga hiperactiva: "Evitar sustancias como la cafeína y el alcohol, un control de la ingesta de líquidos evitando tanto el exceso como consumir menos de un litro al día. La realización de ejercicios de entrenamiento vesical son eficaces en la mejoría de los síntomas". Cuando con las anteriores medidas son insuficientes, el doctor Medina Polo resalta que se emplean fármacos con la intención de disminuir las contracciones del músculo vesical.

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