¿Cómo prevenir la enfermedad venosa crónica?

Varices, venas, lupa
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Publicado 01/03/2019 18:01:11CET

MADRID, 1 Mar. (EDIZIONES) -

Aunque la enfermedad venosa crónica progresa de forma "muy lenta", suele existir cierta evolución, "de ahí la importancia de introducir medidas terapéuticas tempranas adecuadas para frenar su avance", señala el doctor Agustín Arroyo Bielsa, jefe de servicio del Centro Integral de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Vithas Nuestra Señora de América de Madrid, quien recuerda que puede ser "invalidante" si progresa en úlcera.

La enfermedad venosa crónica, a la que nos referimos de modo más habitual como varices, es una patología con una alta prevalencia entre la población, especialmente entre las mujeres debido a factores hormonales y de fragilidad capilar. Según datos de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular, el porcentaje de afectación se sitúa en torno al 30 por ciento.

Pero, además, estudios epidemiológicos recientes realizados en España señalan que entre un 60 y un 70 por ciento de los pacientes que acuden al médico de cabecera muestran signos o síntomas de enfermedad venosa crónica sin previo diagnóstico.

Las varices pueden aparecer por causas muy diversas."En determinados pacientes existe una predisposición genética, pero además hay ciertos factores externos que pueden influir, como el calor o pasar mucho tiempo sentado", afirma el especialista.

En este sentido, existen una serie de medidas que el especialista recomienda de modo preventivo como practicar algún tipo de actividad física, como nadar, caminar; evitar mantener la misma postura durante períodos prolongados de tiempo (ya sea estar de pie o estar sentado); bajar de peso en caso necesario y utilizar medias de compresión si es necesario.

¿CUÁL ES EL PROGRESO DE LA ENFERMEDAD?

Los especialistas insisten también en desterrar la idea de que las varices son solo un problema estético. "La enfermedad venosa crónica es una patología progresiva y, de hecho, si no establecemos un abordaje puede alcanzar un estadio invalidante para el paciente", señala Arroyo, que explica que existen 7 estadios de evolución de la enfermedad.

"Inicialmente, en el estadio C0, podemos encontrarnos con pacientes que refieren pesadez y dolor postural y estacional en piernas, pero no presentan ningún signo de la enfermedad". En segundo lugar, clasificado como C1, aparecen varículas y telangiectasias, varices que no superan 1 o 2 mm de diámetro. Un tercer paso sería la aparición de varices colaterales y tronculares (C2): "Estas varices tienen un tamaño que ya puede considerarse un problema médico y existe riesgo de sangrado y flebitis".

Lo siguiente sería el edema o hinchazón de las piernas (C3), seguido de la aparición de cambios tróficos en la piel, como manchas, engrosamiento, dermatitis, correspondientes al estadio C4, y de ahí evolucionaría a la existencia de cicatrices por haber sufrido una úlcera varicosa (C5).

"El último estadio, el C6, indica la presencia de úlcera activa y es el más avanzado e invalidante de la enfermedad", concluye el especialista, quien incide en la importancia de la detección precoz.