Publicado 05/10/2020 16:50CET

La prevención y el control de la diabetes y la tensión arterial es clave contra la enfermedad renal crónica

Riñones
Riñones - UNIVERSIDAD CASE WESTERN RESERVE - Archivo

MADRID, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -

Contra la enfermedad renal crónica (ERC), que afecta aproximadamente al 10% de la población adulta española y a más del 20% de los mayores de 60 años, es clave la prevención y el control de la diabetes y la tensión arterial, recuerda el doctor Manuel Angoso, nefrólogo del Hospital Vithas Valencia Consuelo.

"Es importante la detección precoz y evitar la progresión de la ERC, ya que el daño en los riñones puede conducir, en el peor de los casos, a insuficiencia renal severa con la necesidad de diálisis o un trasplante renal", explica el experto, quien advierte que en personas con hipertensión arterial y diabetes, la cifra de afectados por enfermedad renal crónica se dispara hasta el 40%.

Según el profesional, "aquellas personas que reúnen factores de riesgo -hipertensión arterial, diabetes, antecedentes familiares de enfermedad renal, edad por encima de 60 años, colesterolemia, etc. se deben someter a controles nefrológicos con el fin de diagnosticar y frenar la enfermedad desde el principio".

El problema se agudiza por el retraso en el diagnóstico de la ERC, que impide un control de la patología en sus estadios iniciales. "Muchas personas no tienen ningún síntoma hasta que la enfermedad renal está muy avanzada, produciendo una pérdida importante de su función que en el mejor de los casos se puede detener, pero nunca recuperar", afirma.

SÍNTOMAS DE LA ENFERMEDAD EN PROGRESIÓN

Cuando la enfermedad ya está en progresión existen varios síntomas que nos pueden indicar que los riñones están siendo dañados como es hinchazón de pies, tobillos, manos u ojos, pérdida de apetito, fatiga, dificultad de concentración, necesidad mayor de orinar o presión arterial desajustada, incluso náuseas o picazón.

"Para evitar llegar a esta situación, es fundamental que las personas con factores de riesgo se sometan a pruebas periódicas para detectar un posible daño renal a través de analíticas de orina y sangre que verifiquen el buen funcionamiento de los riñones", añade.

El que la ERC afecte a personas diabéticas se debe a que el nivel de azúcar en sangre es alto, lo que ocasiona que, con el tiempo, ese exceso pueda ocasionar daño "ya que la diabetes daña los vasos sanguíneos y a los glomérulos renales, y no hay que olvidar que los riñones son filtros que limpian la sangre y si estos se dañan al final los desechos y líquidos en lugar de salir del organismo, se acumulan en el cuerpo y causan otros problemas".

La función de los riñones es crucial para preservar una vida sana. Su función principal es el filtrado de la sangre y a través de la orina, la eliminación de toxinas y del exceso de líquidos. También mantienen el equilibrio químico del cuerpo, ayudan a controlar la presión arterial y a producir hormonas o regular la producción de glóbulos rojos.

CONTROL Y PREVENCIÓN

El experto recuerda que lo primordial es una prevención antes de que aparezcan los síntomas. "Si la patología ya ha dañado los riñones hay que reducir la carga de trabajo de los mismos a través de fármacos para retrasar el progreso del daño renal o impedir que empeore", ha añadido.

Es cierto que la aplicación de las medidas farmacológicas ha permitido mejorar el control de la diabetes y de la hipertensión arterial, pero la mejor manera de prevenir o retrasar el daño renal es mantener un estilo de vida saludable y tratar la diabetes y la presión arterial alta.

Según el doctor Manuel Angoso, "la solución a factores de riesgo como el tabaquismo, el sedentarismo o el sobrepeso, pasa por el simple cambio de hábitos hacia unos más higiénico-saludables", así aconseja la ingesta de alimentos con menos sal (sodio), limitar la ingesta de alcohol, dieta mediterránea, no fumar y realizar ejercicio físico habitualmente.

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