La presencia de otras patologías aumenta el riesgo de mortalidad ante infecciones por virus respiratorio sincitial

Actualizado 05/03/2013 20:04:49 CET

MADRID, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -

El coordinador del grupo de infecciones neonatales en la Sociedad Italiana de Neonatología, Paolo Manzoni, reconoce que los niños que presentan alguna patología tienen más riesgo de mortalidad ante una infección por el virus respiratorio sincitial (VRS), que generalmente afecta a lactantes, bebés prematuros o niños con cardiopatías congénitas o problemas pulmonares graves.

Así lo ha destacado en la reunión 'Hot Topics en Neonatología' organizada por la Sociedad Española de Neonatología (SEN), en colaboración con AbbVie, recordando que existen "poblaciones especiales que manifiestan un riesgo elevado a este virus".

"Pueden tener antecedentes biológicos como el bajo peso al nacer, plausibilidad biológica en caso de tratarse, por ejemplo, de un bebé que ha sido sometido a cirugía y ve debilitada su función pulmonar o, por la existencia de una patología de base, que pueda perjudicar la capacidad ventilatoria", ha destacado este experto.

De hecho, hay estudios que han demostrado un mayor riesgo de mortalidad, como uno realizado en Reino Unido que demostró que, de todos los menores que ingresaron por VRS entre 1999 y 2007, todos los fallecidos (1,7% del total) tenían una patología preexistente muy grave y el 54 por ciento de estos presentaban como mínimo dos enfermedades.

Entre estos grupos de riesgo ha destacado a los lactantes con defectos del sistema inmunológico y síndromes de inmunodeficiencia, que tienen problemas más graves al producirse un trastorno y carencia de los linfocitos T, lo cual ocurre en patologías congénitas como el Síndrome de DiGeorge, Wiskott-Aldrich y en patologías adquiridas como los trasplantados de médula ósea, de órganos sólidos bajo tratamiento de inmunosupresión y en las infecciones por VIH.

"En los casos de este tipo de pacientes hay más virus, debido a una propagación prolongada del VRS y una respuesta local disminuida, estos virus son más agresivos y permanecen más tiempo", ha explicado Manzoni.

Asimismo, los lactantes con síndromes neuromusculares y defectos de la actividad muscular ventilatoria también presentan infecciones por VRS más graves, ya que, según el doctor Manzoni y de acuerdo a los datos del estudio realizado en Alemania, "estos pacientes tienen un riesgo significativamente mayor de convulsiones (15,1%) o de necesidad de ventilación mecánica (9,6%) y una mortalidad atribuible mucho más elevada que los demás pacientes (5,5%)".

Por último, la infección por VRS también implica un riesgo significativo de morbilidad en el corto y en el largo plazo en lactantes con fibrosis quística (FQ) debido a un deterioro de la función pulmonar y un mayor número de hospitalizaciones, así como en lactantes con síndrome de Down, probablemente por las características morfológicas e inmunitarias de estos pacientes.

Sin embargo, afirma el doctor Manzoni, "éstos tienen tasas aumentadas de hospitalización, hospitalizaciones más prolongadas y mayor necesidad de pasar a ventilación mecánica que el resto de pacientes".