Actualizado 24/01/2011 11:13 CET

La práctica de deportes en la nieve sin la protección ocular adecuada puede provocar serios problemas de visión

estacion esqui esquiadores cola plano general
Estación Candanchú

MURCIA, 24 Ene. (EUROPA PRESS) -

Practicar deportes de invierno como el esquí, el 'snowboard' o la escalada sin la protección ocular adecuada puede originar importantes quemaduras en la córnea, retina y cristalino, provocando queratoconjuntivitis, úlceras crónicas, la aparición prematura de cataratas e, incluso, lesiones cutáneas, según ha alertado el Colegio de Ópticos-Optometristas de la Región de Murcia en un comunicado.

Y es que, la exposición crónica a las radiaciones solares --la nieve refleja el 80 por ciento de los rayos ultravioleta-- o a una alta y selectiva cantidad de ellas en un corto espacio de tiempo, puede dar lugar a graves problemas oculares.

Así, el presidente del Colegio de Ópticos-Optometristas de la Región de Murcia (COORM), José Miguel Pelegrín, ha indicado que "cuando los ojos están demasiado tiempo expuestos a dicha radiación, ésta, en cierto modo, se almacena en el cristalino sin que pueda eliminarse, generando a la larga problemas como cataratas".

Asimismo, ha señalado que la utilización de gafas de sol sin ningún tipo de garantía o calidad, cuyas lentes no disponen de los filtros adecuados para evitar el paso de la radiación ultravioleta a los ojos, puede originar dolores intensos de cabeza, conjuntivitis y fotofobias anormales (intolerancia y temor excesivo a la luz).

CUIDADO ESPECIAL EN NIÑOS Y JÓVENES

Por otro lado, los ópticos recuerdan además que de estas radiaciones solares debe protegerse con mayor cuidado aún a la población más joven, sobre todo, a los menores de 18 años, ya que es un grupo que todavía no ha desarrollado completamente un filtro natural amarillo en el cristalino que lo proteja de las radiaciones ultravioletas y la luz azul, causa también de algunos problemas patológicos, así como del envejecimiento prematuro de la retina.

Y es que, sólo las gafas de sol adquiridas en establecimientos sanitarios de óptica, bajo el consejo y la prescripción de su óptico- optometrista, podrán garantizar la calidad de los filtros y la salud visual y ocular del usuario.

En cuanto a los filtros solares, el Colegio ha informado que la categoría ideal para la nieve es el número cuatro. Este filtro está especialmente concebido para ello, incluso en altitudes superiores a 3.000 metros pues filtra la radiación solar UVB-UVA y tiene la capacidad de absorción de la radiación visible más alta (92-97%).

Igualmente, hay que tener mucha precaución con las exposiciones solares prolongadas al sol, sobre todo con los menores de 18 años, deportistas y personas mayores. "Algunos instrumentos utilizados en determinadas profesiones, como por ejemplo soldador, plomero, fontanero o mecánico, pueden aportar niveles de radiación lumínica superiores a los aceptados, por lo que también debe hacerse extensiva la protección ocular a sus correspondientes ambientes laborales", advierten.

Finalmente, respecto al color de la lente, han indicado que no importa demasiado el color de las lentes, aunque es aconsejable el gris por ser el más neutro (el que menos modifica las tonalidades).