Publicado 20/04/2020 8:10:33 +02:00CET

Pon fin a los cólicos de tu bebé: sí que hay solución

Causas y remedios para los cólicos del bebé
Causas y remedios para los cólicos del bebé - THINKSTOCK - Archivo

   MADRID, 20 Abr. (EDIZIONES) -

   Uno de los problemas más temidos por los padres novatos son los cólicos del lactante. Probablemente nunca antes has oído hablar de ello hasta que te ha tocado, pero cuando te toca, lo hace en serio y te informas hasta donde puedes para solucionarlo cuanto antes. El llanto de un bebé con cólicos, desconsolado y durante horas, así lo requiere.

   Además, esta situación tiene lugar en la etapa en la que menos conoces a tu hijo y menos seguridad tienes sobre tu capacidad de atenderlo. "Y es muy desesperante el buscar ayuda y encontrarte por parte de tu pediatra con la afirmación de que supuestamente no puedes hacer nada por tu bebé", según afirma en 'Bebés sin cólicos' (Vergara), el pediatra en el Hospital HLA Inmaculada de Granada, el doctor Jesús Garrido, más conocido como 'Mi pediatra on line'.

   Incluso en la actualidad son muchos los pediatras que alegan que se desconoce la causa del cólico del lactante, no hay tratamiento para ello, y además creen que estos desaparecen solos con el tiempo. Les restan importancia, 'ya pasará', pero según asegura este experto en una entrevista con Infosalus: "Tienen solución".

   Para ello, primeramente insiste en que todo niño que llora lo hace por algo, y el llanto inconsolable normal no existe. "Lo normal es que un bebé lloré para expresar una necesidad no cubierta. Pero ese llanto cede en cuanto ésta se cubre. Si sus necesidades están satisfechas y llora, tiene que haber dolor. (...) No existe el cólico del lactante, sino los cólicos del lactante. Es decir, no hay un único motivo por le que un bebé pueda tener en los primeros meses de vida un llanto inconsolable e intermitente de origen abdominal", remarca.

   Así, y según afirma, los cólicos del lactante no necesitan resolverse con medicación, salvo casos muy puntuales (1 de cada 7 según precisa con probióticos o antiácidos para el reflujo ácido), y la mayor parte de ellos desaparecen cambiando ciertas pautas en la forma de atender al bebé.

   "Es precisamente esa manera de hacer las cosas lo que ha hecho que el cólico del lactante sea tan frecuente en nuestra sociedad. Hay otras culturas en las que este problema no tiene ni siquiera una palabra que lo defina porque el modo de atender a sus bebés es radicalmente diferente. Esto es una pista muy valiosa que puede orientarnos para entender el origen del problema", añade.

   Con ello, y para identificar que un bebé presenta estos temidos cólicos debe cumplir la conocida como 'regla de los 3 treses': "Llora entre tres semanas y tres meses de edad, llora más de tres horas al día, y más de tres días por semana", aunque en algunos casos reconoce que pueden durar algo más de esos tres meses.

   Aquí destaca que la causa principal de estos cólicos del lactante es que hay una serie de procesos adaptativos en los primeros meses de vida que, si no se ajustan bien, pueden generar un llanto que cumple los criterios con los que antes hemos definido los cólicos del lactante. "Los cólicos del lactante no son una única entidad, sino un cajón de sastre, una serie de 7 procesos que hay que solucionar, ya que si alguno de ellos falla puede dar lugar a ese llanto", remarca, al mismo tiempo que aprecia que estos cubren un 95% de los llantos de los niños los primeros meses de vida, y se pueden solucionar si se atajan los citados problemas.

   "En primer lugar, hay que cubrir las necesidades de alimentación del niño, siempre a demanda, muchos niños lloran porque se les alimenta de forma insuficiente ya que se siguen unos horarios rígidos; después cubrir sus necesidades de estímulo, muchos niños son de contacto, de movimiento; también hay niños de alta demanda; o bien que presentan una flora intestinal inadecuada; así como alergias o intolerancias; reflujo ácido y alteración de la flora intestinal", detalla el doctor Garrido.

EL PROBLEMA DE LOS GASES: PROBIÓTICOS Y PORTEO

   En este contexto, el pediatra recuerda que los gases son en parte consecuencia de las citadas causas, y son una de las causas más atribuidas a los cólicos del lactante, ya que la acumulación de estos puede generar una distensión del intestino y del abdomen que produce un dolor intermitente. "Cuando a un niño no se le alimenta correctamente, éste come con ansiedad, lo que le da más gases. También puede tener mala succión al mamar. Cuando tiene la flora intestinal alterada produce más gases, solución los probióticos", matiza.

   Igualmente, Garrido señala que si tiene alergia o intolerancia alimentaria, si el problema por ejemplo son las proteínas de leche de vaca, esto se puede solucionar si la madre se quita la leche de la dieta en el caso de la leche materna, o si es con biberón cambiándose a leches hidrolizadas, que generan menos gases, por ejemplo.

   En el caso de que las flatulencias del bebé no salgan con facilidad a causa de una falta de coordinación para relajar el ano en el momento adecuado, por un pseudoestreñimiento del lactante, un enema de glicerina puede ser útil, según describe el especialista. En estos casos señala que es conveniente olvidarse de las infusiones de anís que se proporcionaban en antaño, así como de las gotas de Aero Red.

   Además, resalta que para aliviar los cólicos en general, y los gases en particular, una de las herramientas más útiles es el porteo. "Si estamos ante una pauta de alimentación incorrecta o deficitaria, le doy alimentos cuando ya llora, con el porteo en cuanto ves que está inquieto se le da el pecho, se le da de comer antes; además con el porteo el niño recibe los estímulos que necesita para su desarrollo, recibe el movimiento, el contacto, el olor o el calor, que hacen que esas necesidades estén bien cubiertas y su nivel de estrés sea menor, lo que también hace que tengan menos ácido en el estómago", agrega.

   A su vez, el experto de HLA Hospitales defiende que si el niño está en vertical es más difícil que se produzca el reflujo, que si está tumbado todo el día. "Cuando el niño está incorporado el vaciamiento del intestino es más fácil", añade.

   Igualmente, menciona que otra de las soluciones a los cólicos reside en el colecho, ya que esta práctica puede ayudar a cubrir necesidades durante la noche, especialmente en los niños de alta demanda. Finalmente, apunta a la fisioterapia, como otra herramienta útil en los casos de cólicos del lactante, ya que hay varias técnicas que pueden servir, como por ejemplo la manipulación vertebral suave, o el masaje infantil, aparte de que puede contribuir a una recuperación más rápida y a aliviar los síntomas.