Podólogos aconsejan cuidar diariamente los pies diabéticos para evitar úlceras y amputaciones

Actualizado 07/10/2014 9:34:53 CET

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 11 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Colexio de Podólogos de Galicia recomienda cuidar diariamente los pies diabéticos, en vísperas del Día Mundial de la Diabetes que se celebrará este jueves 14 de noviembre, para detectar "a tiempo" rozaduras y llagas con el fin de evitar úlceras y amputaciones en las extremidades inferiores.

El pie diabético, según explican los podólogos, es una complicación de la diabetes mellitus que afecta a los nervios y a la circulación provocando que los pies se vuelvan "insensibles al dolor, la presión y la temperatura", con sensación de adormecimiento o quemazón en las plantas de los pies e incluso en las piernas.

El primer paso en el proceso del pie diabético, según indica el Colexio de Podólogos de Galicia, es que la inervación se daña progresivamente. La afectación de los nervios motores provoca deformidades en los pies, como que los dedos adopten forma de garra, alterando la manera de caminar y causando la aparición de puntos de hiperpresión que se pueden transformar con el tiempo en úlceras y llegar e incluso infectarse.

Ante esta situación, los expertos aconsejan el uso de prótesis y plantillas para "distribuir la presión y evitar puntos de hiperapoyo" que corren el riesgo de ulcerarse. También se afectan los nervios sensitivos, lo que provoca pérdida de sensibilidad al dolor y a la temperatura, con los riesgos que esto entraña, según avisan. Por último, los nervios que controlan la función de las glándulas sudoríparas y el tono de los vasos sanguíneos se lesionan. En este caso, los pacientes presentan hinchazón, piel seca y quebradiza y mayor riesgo de infecciones, puntualizan los podólogos.

Además, es frecuente que coexista una insuficiencia arterial como consecuencia del daño que sufren los vasos sanguíneos a causa de la enfermedad, por lo que la sangre llegará al pie con dificultad y pueden aparecer trastornos en las uñas, el vello o ralentización de la cicatrización.

HERIDAS

Por lo tanto, el Colexio de Podólogos de Galicia indica que todas estas alteraciones en los pies de un paciente diabético pueden causar heridas, quemaduras por frío o calor, cortadas, escoriaciones y otras.

"Sin que el paciente se de cuenta de la gravedad y profundidad de las heridas, el retraso en su detección y tratamiento pone en riesgo los pies y en ocasiones toda la extremidad del paciente, derivando incluso en una amputación", explican los profesionales gallegos.

El colegio profesional quiere remarcar que "no debe confundirse pie diabético con el pie de una persona diabética", ya que no todos los diabéticos desarrollan esta complicación que depende en gran medida del control que se tenga de la enfermedad, de los factores intrínsecos y ambientales asociados al paciente y en definitiva del estado evolutivo de la patología de base.

En cualquier caso, los profesionales recomiendan que cualquier diabético, aún en ausencia de síntomas, acuda al podólogo al menos una vez al año para detectar precozmente la afectación del pie por esta patología.

"Las personas con diabetes deben ser plenamente conscientes de cómo prevenir problemas en los pies antes de que ocurran, para prever las heridas o detectarlas a tiempo y buscar el tratamiento adecuado cuando se producen. Aunque el tratamiento del pie diabético ha mejorado, la prevención y un buen control del nivel de azúcar en la sangre sigue siendo la mejor manera de prevenir las complicaciones diabéticas", destaca la entidad colegial.

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