Publicado 13/04/2020 8:14:34 +02:00CET

Los 4 pilares que identifican a un niño altamente sensible

Boy posing with heart    Boy posing with heart
Boy posing with heart Boy posing with heart - ORBON ALIJA - Archivo

   MADRID, 13 Abr. (EDIZIONES) -

   La alta sensibilidad es un rasgo de personalidad que fue identificado por la doctora Elaine Aron, psicóloga de investigación estadounidense, al darse cuenta de que ella misma era una persona altamente sensible o PAS. Este rasgo se manifiesta en 1 de cada 5 personas.

   "Los niños que nacen con este rasgo genético suelen ser maravillosos y amorosos, pero también muy intensos emocionalmente; sus sentidos registran todos los detalles de su entorno, y en general son muy reflexivos y empáticos", subraya la fundadora de la Asociación de Personas con Alta Sensibilidad de España (APASE) la holandesa Karina Zegers de Beijl, y también PAS, en 'Niños con alta sensibilidad' (La Esfera de los Libros).

   Aunque según reconoce, esto representa un rasgo positivo, sin embargo, tiene una pega: "La tendencia a la sobresaturación y la sobreactivación, a sufrir estrés por no poder gestionar la enorme cantidad de estímulos que les llegan".

   "Ahora que sabemos, gracias a varias investigaciones, estos niños, son más vulnerables a los efectos de un entorno negativo, también responden mucho más positivamente que el resto si crecen en el seno de una familia positiva, afectuosa y respetuosa", celebra la experta.

   Así con todo, subraya que este rasgo encontrado por Aron se basa en una marcada sensibilidad sensorial y emocional, aunque destaca "que es mucho más que esto". A su juicio, el problema radica en que en que hay que da un nombre a lo que descubres y para esto te basas en lo que desde tu punto de vista es la faceta más destacable.

    En los últimos años Aron ha ido afinando el concepto hasta llegar a 4 pilares que forman la esencial del rasgo de alta sensibilidad, conocidos por sus siglas en inglés como 'DOES' según matiza, siendo los siguientes:

   1.- Una manera intensa, profunda, de procesar la información recibida.

   2.- La tendencia a la sobreestimulación como consecuencia de gran cantidad de información recibida, en combinación con esta manera profunda de gestionarla.

   3.- Experimentar emociones de manera muy intensa, ligadas a una posible gran capacidad empática.

   4.- Tener los 5 sentidos muy desarrollados, muy 'abiertos', especialmente a la hora de registrar detalles o estímulos sutiles. "Casi es más correcto decir que no es tanto que la PAS reciba más información, sino que la persona presta más atención a toda la información que le está llegando", remarca.

   "Para poder reconocer a alguien como PAS, independientemente de la edad, se tienen que dar los 4 pilares anteriormente citados. Si falta uno, la persona puede ser muy sensible, pero no es altamente sensible, y posiblemente le pase otra cosa", remarca Zegers.

   A su vez, indica que el rasgo de alta sensibilidad es un rasgo del sistema neurológico, es innato, es genético, se suele heredar de los padres, y se manifiesta a través del comportamiento de la persona. "Se trata de algo bastante común ya que se presenta en alrededor del 15 o 20% de la humanidad, y también se ha encontrado en más de 100 especies del reino animal. Es por esto que hablamos de un rasgo y no de un trastorno ya que, como concepto, éste se suele caracterizar por su escasa frecuencia, mientras que el rasgo de la alta sensibilidad es algo muy común", aclara.

   El rasgo no varía según el género, según precisa, a la vez que aprecia que éste se presenta en un porcentaje similar en chicas que en chicos, que en hombres y mujeres. "Estos cuatro puntos, además, se suelen empezar a manifestar desde que son bebés", apostilla.

   Lo que suele ocurrir con bastante frecuencia, según expone, es que un adulto que nunca ha oído hablar del rasgo lo descubre en sí mismo cuando empieza a investigar determinados comportamientos de su hijo.

   "Una vez que entienden que aquello que perciben en su hijo tiene que ver con un rasgo genético, comienzan a mirarse y a cuestionarse. Como coach, cada vez que pasa algo así, me emociono. Es maravilloso el ser testigo de cómo la persona percibe su propia infancia a través de las gafas de lo que acaba de descubrir, y le permite entender tantas cosas de su propia historia, sobre todo esa sensación de no encajar y de sentirse diferente", resalta la especialista.

   Finalmente, Zegers cita que los niños PAS, con frecuencia dotados de unas dosis de empatía, ética y talento inusuales, constituyen un recurso "muy valioso" para sus familias, pero, sin duda, también para el mundo en general.