Publicado 27/06/2022 08:14

Por qué en las personas ciegas es frecuente el insomnio, ¿cómo regulan su ritmo circadiano si no perciben la luz?

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Archivo - Insomnio - AMENIC181/ ISTOCK - Archivo

    MADRID, 27 Jun. (EDIZIONES) -

   Para cualquier persona es fundamental la cronobiología, tener unos ritmos circadianos, lo que todos conocemos como el ciclo de sueño-vigilia. Pero en las personas ciegas los suelen tener alterados, al no percibir la luz como el resto, con sus consecuentes problemas de salud como el insomnio o la somnolencia diurna. ¿Qué sucede en estos casos?

   Charlamos a este respecto en Infosalus con una experta en España en el campo de la cronobiología, con la profesora universitaria Marian Rol de Lama, doctora en Biología y catedrática de Fisiología, así como miembro del Laboratorio de Cronobiología de la Universidad de Murcia.

   "Los ritmos circadianos son los que todo el mundo conoce por el ciclo sueño-vigilia, pero prácticamente todas nuestras variables fisiológicas muestran ritmos cercanos a las 24 horas. Por ejemplo, la temperatura corporal sube por la tarde, o la tensión arterial debe bajar por la noche. Y así podríamos seguir hablando de casi todas las variantes fisiológicas, pero quizá de la que más somos conscientes es del ciclo sueño vigilia, por el que estamos dormidos y después despiertos cada 24 horas", explica.

   Estos ritmos circadianos, es decir, 'cercanos a las 24 horas', dependen de un reloj biológico que mide este tiempo y que se localiza bastante profundo en el cerebro. "Son muy pocas neuronas, pero este reloj principal infunde esta señal temporal al resto del organismo, y lo hace mediante señales nerviosas, y también hormonales, entre las que destaca la melatonina", agrega la también miembro de la Red de fragilidad y envejecimiento saludable CIBERFES (ISCIII).

   Pero lo cierto es que este reloj funciona como los antiguos relojes de cuerda, según avisa, es decir, que tiene una tendencia natural a retrasarse, a vivir días un poco más largos de 24 horas y por eso es importante que cada día lo reajustemos; lo que en cronobiología se llama 'sincronización'. Aquí destaca que la señal más importante para poner en hora ese reloj es precisamente la alternancia del ciclo luz-oscuridad, así como otras señales como los contactos sociales, los horarios de alimentación o de ejercicio, por ejemplo.

POR QUÉ IMPORTA LA CRONOBIOLOGÍA PARA NUESTRA SALUD

   Rol de Lama afirma que la cronobiología es importante para nuestra salud porque nos permite regular procesos antagónicos, ya que por ejemplo, no podemos hacer síntesis de glucosa, y a la vez degradarla. Es decir, dice que todo el funcionamiento de nuestro cuerpo debe estar organizado, para funcionar correctamente, y pone el ejemplo de una orquesta.

   "Alguien debe organizarlo, como si fuera una orquesta y cada una de las variables fisiológicas tiene que ir entrando como si fuera la nota de una partitura. Si cada una de ellas entra en el momento adecuado se tiene una bonita melodía. Pero si cada una entra a destiempo, la música es ruido, una alteración del orden temporal interno, llamada 'cronodisrupción'. Esta está asociada a muchas patologías generales, como puede ser un mayor riesgo de síndrome metabólico, de alteraciones afectivas y cognitivas, de riesgos cardiovasculares, de alteraciones reproductoras y del sueño, o de envejecimiento prematuro, entre otras", avisa.

¿Qué sucede en el caso de los ciegos entonces? Depende de las células ganglionares de la retina, que son intrínsecamente fotosensibles, y tienen un pigmento, llamado 'melanopsina', especialmente sensible a las longitudes de onda que tienen que ver con el azul, y envía esta señal al cerebro.

   "Básicamente es como si fuera un fotorreceptor circadiano que informa de una señal fótica, de una señal de luz, pero no de una visión consciente. Puedo ser ciego, tener alterados los conos y los bastones, no percibir ninguna imagen, pero sí mantener intactas estas células y por tanto esa información fótica; de forma que esa sincronización con el ciclo luz-oscuridad permanece intacta. Estas personas ciegas, no suelen presentar alteraciones del sueño, sino que su ciclo de sueño aparece sincronizado al patrón de 24 horas", subraya la experta de la Universidad de Murcia.

   Si bien advierte de que otras personas ciegas sí tienen alterada esta vía y su reloj no tiene esta facilidad para ponerse en hora; mostrando en consecuencia lo que se conocen como 'ritmos de curso libre', es decir, que siguen su tiempo interno.

   "Los ritmos son un poco mayores de 24 horas, de forma que una persona en curso libre cada día se acuesta un poco más tarde, y a la vez se despierta un poco más tarde. Esto se produce día tras día y en el largo plazo están desfasados. Como tienen que vivir en una sociedad que marca los ritmos y los horarios, esto choca con su ritmo interno, y suelen tener problemas de sueño recurrentes. A veces coincide con el normal y por unos días duermen bien pero después entran en esta dinámica", explica.

EL PODER DE LA MELATONINA

   Es más, la experta en cronobiología resalta que, con frecuencia, las personas ciegas sufren somnolencia diurna e insomnio, porque su tiempo interno como está desfasado en un momento interno, del ciclo luz oscuridad, su noche subjetiva puede caer en un momento que para otra persona es de día. En estos casos, con problemas de sueño, se suele indicar la toma de melatonina, un cronobiótico, una hormona con 'capacidad de ajustar la hora'.

   Aclara que en estas personas se les da la melatonina en horario regular para dar esa señal temporal a su cuerpo, para decirles dónde debería empezar la noche, y les sirve también para ajustar sus ritmos, y cuando se dan dosis bajas ya funciona con 0,5 miligramos, pero normalmente se suelen tomar de 2 a 2,5 miligramos; "aunque hay que ir viéndolo en cada persona".

   A su juicio, es importante decir que la melatonina no es una pastilla para dormir, sino que sirve para poner en hora, para reajustar los ritmos del organismo. "No vas a caer rendido en la cama. Tiene un efecto de vasodilatación que favorece el sueño porque para poder dormir nuestra temperatura central debe bajar, porque temperatura y sueño están muy vinculados. Es fácil de entender si piensas en una noche de verano, porque si tienes calor no duermes bien", sentencia la catedrática en Fisiología.