Publicado 03/06/2021 07:19CET

El parásito de la malaria se acumula en el bazo poco después de la infección

Archivo - Imagen recurso de un mosquito
Archivo - Imagen recurso de un mosquito - CSIC - Archivo

MADRID, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

El parásito de la malaria 'Plasmodium vivax' puede acumularse en el bazo poco después de la infección en mayor medida que su pariente más conocido, el 'P. falciparum', según una nueva investigación publicada por John Woodford de la Universidad de Queensland, en Australia, y sus colegas, en la revista de acceso abierto 'PLOS Medicine'.

La gestión y el tratamiento de las infecciones por 'P. vivax' y 'P. falciparum' requieren la investigación de sus diferentes vías de infección, y nuestra limitada comprensión de la patología de la enfermedad se ha basado generalmente en enfoques indirectos e imprecisos.

Woodford y sus colegas estudiaron a 7 participantes sanos que se infectaron en condiciones controladas con 'P. vivax' o 'P. falciparum'. Se les realizó una tomografía por emisión de positrones (PET) y una resonancia magnética (MRI) 7 días antes de la infección y de nuevo entre 7 y 11 días después, antes de recibir el tratamiento antipalúdico.

El equipo investigó el bazo, el hígado y la médula ósea de los participantes en busca de cambios de forma o estructura, así como del metabolismo de la glucosa, lo que sugeriría la acumulación del parásito en órganos individuales.

En el bazo, el metabolismo de la glucosa aumentó tras la infección, y esto fue más pronunciado en los participantes infectados con 'P. vivax'. Ni el hígado ni la médula ósea se vieron afectados en esta fase temprana de la infección.

A pesar del reducido tamaño del estudio, la investigación demuestra que la obtención de imágenes de este modo puede ayudar a comprender cómo se acumulan los parásitos de la malaria en órganos específicos, así como a modificar las ideas previas sobre el comportamiento del 'P. vivax' en la "fase sanguínea" de la infección.

El Dr. Woodford señala que "los parásitos de la malaria fuera de la circulación contribuyen a la enfermedad, pero son muy difíciles de estudiar. Al realizar este novedoso estudio de imagen en participantes sometidos a una infección experimental de paludismo, hemos podido observar lo que ocurre en el interior de órganos específicos durante las primeras etapas de la infección en fase sanguínea", añade.

"Esto representa una prueba más de que los parásitos de la importante especie 'Plasmodium vivax' tienen una particular predilección por el bazo, y pone de relieve cómo los estudios de infección controlada pueden dar cabida a objetivos exploratorios únicos que no pueden estudiarse de otro modo en humanos", concluye.

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