Actualizado 20/10/2015 07:41 CET

¿El paciente en estado vegetativo conserva la conciencia?

Paciente, hospital, cama
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    MADRID, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Una nueva visión de una vía cerebral fundamental explica cómo algunos pacientes en estado vegetativo permanecen conscientes a pesar de que parecen estar inconscientes y no responder conductualmente. Los resultados, publicados en 'Archives of Neurology', identifican daños estructurales entre el tálamo y la corteza motora primaria como el obstáculo entre la conciencia del conocimiento y el movimiento intencional.

   El equipo de investigadores espera que su estudio, el primero en comprender el fenómeno, allanará el camino para el desarrollo de terapias restaurativas para miles de pacientes. La doctora Davinia Fernández-Espejo, de la Universidad de Birmingham, en Reino Unido, explica que "un número de pacientes que parecen estar en un estado vegetativo son realmente conscientes de sí mismos y de su entorno, capaces de comprender el mundo que les rodea, crear recuerdos e imaginar eventos como con cualquier otra persona".

   "Sin embargo, antes de dar el paso crucial de desarrollar terapias dirigidas para ayudar a estos pacientes, necesitábamos identificar la razón de la disociación entre su conocimiento retenido y su incapacidad para responder con el movimiento intencional -subraya--. Al destacar el daño en las vías que conectan físicamente el tálamo, uno de los centros de conciencia, y la corteza motora, que impulsa nuestra actividad muscular voluntaria, como la razón detrás de la disociación, hemos proporcionado una explicación importante".

   Se observó que un paciente que produjo repetida evidencia de sensibilización encubierta a través de múltiples exámenes, a pesar de estar en un estado vegetativo desde hace más de 12 años, en un estudio del caso en el centro de formación de imágenes del Instituto del Cerebro y la Mente, en la Universidad de Western, Canadá. También se vigiló al compañero del paciente, que tenía variables clínicas similares, pero capaz de moverse intencional, y a 15 voluntarios sanos de control por medio de imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI) y tractografía.

   Los participantes debían responder a órdenes, por ejemplo, pedir que se imaginen moviendo su mano en respuesta a la palabra clave "mover", mientras que se medía su actividad cerebral. Además, los científicos evaluaron la integridad de las vías estructurales que fueron reveladas como esenciales para la ejecución motora exitosa (aquellas que conectan el tálamo con la corteza motora).

   "El objetivo final es utilizar esta información en terapias específicas que pueden mejorar drásticamente la calidad de vida de los pacientes. Por ejemplo, con los avances que se realizan en la tecnología de asistencia, si podemos ayudar a un paciente a recuperar a mover un dedo, se abren muchas posibilidades decomunicación y control de su medio ambiente", destaca Fernández-Espejo. Aunque pueden pasar varios años antes de desarrollar una terapia eficaz, el equipo cree que se ha alcanzado un hito significativo con el descubrimiento.