Actualizado 26/06/2013 16:41:08 +00:00 CET

La OMS recuerda que casi la mitad de afectados por la úlcera de Buruli en África tienen menos de 15 años

MADRID, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

La úlcera de Buruli es una infección crónica y debilitante de la piel y tejidos blandos frecuente en países con clima tropical o subtropical, sobre todo en África, donde casi la mitad de las personas afectadas son menores de 15 años, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La causa de la infección es el 'Mycobacterium ulcerans', un microorganismo perteneciente a la misma familia que las bacterias responsables de la tuberculosis y la lepra, que destruye la piel y los tejidos blandos y causa grandes úlceras, generalmente en piernas y brazos.

La OMS ha detectado casos en 33 países de África, América y el Pacífico Occidental y, aunque la mayoría de los casos se producen en regiones tropicales y subtropicales, también se han descrito casos en Australia, China y Japón.

No obstante, la mayor parte de los casos corresponden a África occidental, en particular a Benin, Ghana y Costa de Marfil, país más afectado con unos 2.500 casos al año.

A nivel mundial, 15 de los 33 países declaran anualmente entre 5.000 y 6.000 casos, pero hay un problema considerable de subnotificación en los países.

Las características clínicas y epidemiológicas de los casos difieren (dependiendo de la zona geográfica) según el país y el contexto. Las diferencias guardan relación en gran medida con las características demográficas de la población, el nivel de endemicidad y el grado de sensibilización sobre la enfermedad, la magnitud de los esfuerzos activos de detección, y el acceso al tratamiento.

En África la mayoría de los pacientes son niños, mientras que en Australia y Japón la mayoría son adultos. En África y Australia la enfermedad afecta por igual a los dos sexos, pero en Japón las mujeres se ven más afectadas.

En general, la mayoría de las lesiones aparecen en partes expuestas del cuerpo, sobre todo en las extremidades, y las lesiones son más frecuentes en los miembros inferiores en África y Australia, en comparación con Japón.

DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO PRECOZ, CLAVES

Los pacientes que no reciben tratamiento rápidamente sufren discapacidad funcional a largo plazo, como limitaciones de los movimientos articulares y problemas estéticos apreciables, de ahí que el diagnóstico y el tratamiento tempranos sean fundamentales para evitar esas discapacidades.

Para tratar de combatir esta enfermedad, la OMS proporciona orientación técnica, formula políticas y coordina las actividades de control e investigación.

Además, convocan de manera regular a los principales actores de la lucha contra la úlcera de Buruli, brindando así la oportunidad de compartir información, coordinar los esfuerzos de control e investigación y vigilar los progresos realizados.

Bajo el liderazgo de la OMS y con el apoyo de ONG, instituciones de investigación y gobiernos de los países afectados, se han logrado progresos continuos y extraordinarios de modo que, de ser una enfermedad devastadora, debilitante y difícil, la úlcera de Buruli ha pasado a ser una enfermedad susceptible de tratamiento y curación.