Publicado 01/08/2021 07:59CET

¡No te equivoques! Por qué el deporte no compensa tus malos hábitos

Archivo - Mujer comiendo una pizza mientras hace ejercicio en una bicicleta estática.
Archivo - Mujer comiendo una pizza mientras hace ejercicio en una bicicleta estática. - RYANJLANE/ISTOCK - Archivo

   MADRID, 1 Ago. (EDIZIONES) -

   En una época en la que los niveles de ansiedad están aumentados por la situación de pandemia, restricciones, teletrabajo con cuidado familiar, múltiples aferencias estimulando nuestro cerebro que impide muchas veces la concentración, debemos ver el deporte, preferiblemente al aire libre, como la vía de escape perfecta y el "antidepresivo" fundamental que nos va a aumentar la felicidad y los años vividos.

   Así lo defiende en una entrevista con Infosalus el doctor Álvaro Aceña Navarro, médico adjunto del servicio de Cardiología de la Fundación Jiménez Díaz (Madrid) y vicesecretario de la Sociedad Castellana de Cardiología.

   Y es que, según subraya este experto, los beneficios de la práctica deportiva deben verse desde 4 puntos de vista:

1) El deporte mejora la resistencia y, por lo tanto, aumenta nuestra capacidad de realizar actividades de la vida diaria como caminar, subir escaleras, cargar peso...

2) Disminuye los niveles de ansiedad y te ayuda a relajarte, aparte de que favorece el dormir mejor.

3) Además, de manera indiscutible, el deporte tiene grandes beneficios en el campo de la salud porque disminuye los niveles de glucosa en sangre y mejora el perfil lipídico, disminuye la tensión arterial (la tensión aumenta durante el esfuerzo, pero fuera de ese tiempo baja las cifras de presión arterial), mejora la fortaleza muscular, y con ello aumenta la densidad ósea y mejora el peso corporal.

   4) Todo esto contribuye a que la práctica deportiva lleva consigo un aumento de la calidad de vida y por supuesto de los años que vivimos.

   El también profesor asociado de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid considera que si asociamos la práctica deportiva a una mejora de otras actividades de la vida diaria, el beneficio va a ser mayor: "La energía que necesitan nuestros músculos se adquiere de los alimentos. Si conseguimos alimentarnos adecuadamente con una ingesta de comida variada, preferiblemente de productos frescos no manufacturados, priorizando la ingesta de frutas, de legumbres y de verduras, así como de pescados y de aves, elaborados preferiblemente a la plancha o hervidos, y evitando el consumo de grasa de origen animal, nuestros músculos van a adquirir la energía que necesitan de manera más eficiente".

EL PELIGRO DE FUMAR Y HACER DEPORTE

   A su vez, mantiene que con ello evitaremos las lesiones musculares, y por lo tanto realizaremos una actividad física "más constante y con mayor grado de disfrute". Por el contrario, el doctor Álvaro Aceña Navarro alerta de que fumar disminuye los niveles de oxígeno, haciendo que los músculos trabajen en condiciones de 'anaerobiosis', lo que va a condicionar un aumento de las lesiones. "Beber alcohol puede condicionar cambios metabólicos con debilidad muscular y lesiones deportivas", advierte el especialista de Quirónsalud.

   Sobre si el deporte puede llegar a compensar nuestros, malos hábitos, o podemos 'matarnos' a hacer deporte y luego comer lo que queramos o fumar sin que esto sea inocuo para nuestra salud, el doctor lamenta que muchas personas así lo piensan y utilizan el deporte como "medida de desitoxicación de los excesos del día a día", y no ven los riesgos que ello conlleva: "El deporte no compensa los malos hábitos. Te pongo un ejemplo: la gente que fuma cree que corriendo elimina las toxinas del tabaco, pero en realidad tienen niveles de oxígeno bajos de manera crónica; esto el cuerpo lo compensa con un aumento en el número de glóbulos rojos".

   Es más, indica que esta situación provoca que la sangre sea más espesa y haciendo deporte podemos exponernos a una situación de deshidratación en condiciones de calor, lo que a su vez provoca que la sangre sea aún más espesa, y por consiguiente, presenta en última instancia "un claro aumento" del riesgo de trombosis.

   "Hay algún organismo deportivo internacional que a sus deportistas no les deja competir si tienen un nivel de hematocrito elevado (La UCI no deja competir a ciclistas varones con un hematocrito > 50% y a las mujeres con un hematocrito > 47%). El hematocrito precisamente es el porcentaje de glóbulos rojos que tiene nuestra sangre y el motivo por el que existe esta restricción es para evitar las trombosis a los que se exponen los ciclistas cuando están por encima de ese nivel", advierte el especialista en Cardiología.

    Por otro lado, en esta pandemia son muchas las personas que teletrabajan y apenas se mueven, nada más que para salir de casa para hacer deporte. ¿Qué sucede en estos casos? El doctor Aceña Navarro subraya que hay que intentar combinar la práctica deportiva con otra serie de hábitos beneficiosos. "De nada sirve ir 2 horas al gimnasio y luego estar todo el día tumbado o sentado. Es preferible ir una hora al gimnasio e ir a todos los sitios asequibles andando que ir al gimnasio 2 horas y después coger el coche para ir por el pan a la vuelta de la esquina", señala el experto.

   Con la llegada del teletrabajo reconoce que es cierto que muchas personas han reducido su actividad física por no tener que coger el trasporte público o disminuir los desplazamientos que realiza: "Nosotros recomendamos levantarse a la misma hora que antes y utilizar el tiempo que ganamos, por evitar el desplazamiento, en caminar o realizar deporte en ese periodo".

¿PELIGROSO HACER DEPORTE SI NO SE TIENEN BUENOS HÁBITOS?

    En cuanto a si puede ser peligroso el hacer deporte si no se tiene un buen estado de salud, derivado de unos malos hábitos de vida, el especialista de la Fundación Jiménez Díaz sostiene que si una persona no tiene hábitos de vida saludables y quiere romper con ellos debe asesorarse por parte de un profesional antes de empezar la práctica deportiva, "no vaya a poner en riesgo su vida".

   "Ya hemos explicado con anterioridad los riesgos de trombosis en personas fumadoras. No es lo mismo tener 20 años que 50, pero si eres un varón de más de 45 años o una mujer de más de 55 y tienes malos hábitos de vida o antecedentes familiares de enfermedad cardiaca prematura, lo idóneo seria hacerse un chequeo para conocer tu situación metabólica, tus cifras de tensión arterial y tu función cardiaca antes de empezar a realizar deporte", aconseja el experto de Quirónsalud.

   Con todo ello, el doctor Álvaro Aceña Navarro, vicesecretario de la Sociedad Castellana de Cardiología, considera que se debe ver como un conjunto ya que, según defiende, practicar deporte no sólo es ponerse ropa deportiva y sudar, sino un estilo de vida que nos va a permitir mejorar nuestra calidad de vida, vivir más años, y ser más feliz.

   "Vamos a mejorar nuestras relaciones sociales, nuestra resistencia, tendremos menos dolores, menos ansiedad y dormiremos mejor; sin olvidar que se retrasarán la aparición de enfermedades. Para que esto ocurra debe hacerse en un entorno alimenticio óptimo y evitando tóxicos, como el tabaco y el alcohol, que van a aumentar el número de lesiones y por consiguiente, nos harán ver el deporte como algo dañino", sentencia el cardiólogo.