Por qué no debes olvidar las gafas de sol en la nieve

Actualizado 25/01/2017 13:57:23 CET
Esquiar, nieve
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MADRID, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

Con el invierno llega la nieve y la época de esquiar, dos factores que se convierten en enemigos de los ojos si no se toman las medidas de protección correctas, señala el doctor Juan Carlos Martínez Moral, presidente del Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas (CGCOO), quien aconseja el uso de gafas de sol homologadas prevenir la queratitis solar.

"El uso de unas gafas de sol de calidad óptica contrastada, adquiridas en establecimientos sanitarios de óptica, ayudan a preservar una buena salud ocular y visual evitando con ello la inflamación de la córnea, una alteración que puede llegar a ser muy grave", señala el experto.

Además de tener en cuenta altitud - cada 1.000 metros de ascenso la proporción de radiación ultravioleta aumenta un 10 por ciento- en la que se practica este deporte, recuerda que la nieve refleja aproximadamente un 80 por ciento de la luz solar, un dato muy por encima de la arena que lo hace entre un 10 y un 25 por ciento, y el agua que es un 20 por ciento.

La queratitis se define como una inflamación de la córnea que puede ser ocasionada por numerosos agentes físicos y orgánicos, fundamentalmente la exposición a la radiación ultravioleta en la práctica del esquí o del montañismo, o bien el uso de lámparas de rayos UVA sin protección.

En la queratitis solar, los síntomas suelen afectar a ambos ojos y no aparecen inmediatamente tras la exposición a la luz, sino entre las seis y las doce horas después de la misma. Sus síntomas característicos son dolor, ojo rojo, lagrimeo y dificultad para abrir los ojos por intolerancia a la luz. De padecer estos síntomas hay que acudir lo antes posible a un servicio de urgencias en oftalmología para que se inicie cuanto antes su tratamiento.

Martínez Moral reitera que "el uso de unas gafas de protección solar adecuadas es básico para preservar la salud visual en la nieve. Es importante remarcar que estas gafas protectoras para la montaña deben ser esencialmente orgánicas, pues las de polímeros de baja calidad (plástico) pueden incluso dejar pasar la radiación UV a pesar de parecer muy oscuras".

"Este tipo de gafas de baja calidad con el tiempo pueden deformarse y causar aberraciones ópticas, molestias oculares, dolores de cabeza y queratitis. Las gafas de protección solar no homologadas son más económicas, se venden en lugares no especializados y no protegen adecuadamente de la radiación solar, por lo que son un grave peligro para la salud ocular y visual de los aficionados a deportes de invierno", añade.

Además, recuerda que en la práctica del esquí por ejemplo es recomendable el uso de filtros polarizados que minimizan el deslumbramiento, ya que "eliminan los reflejos de ciertos ángulos de superficies como la nieve".