Actualizado 20/07/2016 4:59:46 +00:00 CET

El nivel educativo ¿determina el riesgo de insuficiencia cardiaca?

Reanimación, corazón, ataque
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   MADRID, 20 Jul. (EUROPA PRESS) -

   La educación superior está asociada con un menor riesgo de desarrollar insuficiencia cardiaca después de un ataque al corazón, según informa un estudio en más de 70 000 pacientes publicado en el ‘European Journal of Preventive Cardiology’. "La insuficiencia cardiaca es una complicación grave del infarto agudo de miocardio y aumenta sustancialmente el riesgo de muerte", afirma el autor principal, Gerhard Sulo, estudiante postdoctoral en la Universidad de Bergen, en Noruega.

    "La investigación anterior ha demostrado que los pacientes son más propensos a morir después de un ataque al corazón si tienen un nivel educativo más bajo, pero la información sobre los mecanismos implicados es escasa. La insuficiencia cardiaca es el incidente más importante en la cadena de acontecimientos que conducen a la muerte después de un ataque al corazón y se plantea la hipótesis de que podría contribuir a las disparidades educativas observadas en la supervivencia", añade.

   El presente estudio investigó la asociación entre el nivel educativo y el riesgo de desarrollar insuficiencia cardiaca después de un infarto agudo de miocardio (IAM). La investigación incluyó a 70.506 pacientes de entre 35 y 85 años que habían sido hospitalizados con un primer IAM durante el año 2001 hasta 2009 y no tenían antecedentes de insuficiencia cardiaca. Los pacientes fueron identificados a partir del Proyecto sobre la Enfermedad Cardiovascular de Noruega (CVDNOR), que contiene datos sobre todas las estancias en el hospital con un diagnóstico relacionado con la enfermedad cardiovascular en Noruega desde 1994.

   Se obtuvo la información sobre el nivel de educación más alto alcanzado de la Base de Datos Nacional de Educación noruega. La educación se clasifica como primaria (hasta 10 años de educación obligatoria), secundaria (preparatoria o escuela de formación profesional) o educación terciaria (universidad).

   Se siguió a los pacientes para un episodio insuficiencia cardiaca hasta el 31 de diciembre de 2009. Sobre el tiempo en relación con el incidente de IAM, la insuficiencia cardiaca se clasifica en dos categorías mutuamente excluyentes; de aparición temprana (insuficiencia cardiaca al ingreso o en desarrollo durante la hospitalización por el incidente de IAM) y de aparición tardía (una nueva hospitalización por insuficiencia cardiaca o muerte por insuficiencia cardiaca después del alta tras la hospitalización por el incidente de AMI). Se realizaron análisis separados para la insuficiencia cardiaca temprana y de aparición tardía.

HASTA UN 20 POR CIENTO MENOS DE RIESGO

   De los 70.506 pacientes incluidos en el análisis, el 17,7 por ciento fueron diagnosticados con insuficiencia cardiaca de aparición temprana. Los pacientes con educación secundaria o terciaria, respectivamente, tuvieron un 9 por ciento y un 20 por ciento menos de riesgo de insuficiencia cardiaca en comparación con aquellos con educación primaria.

Otro 11,8 por ciento de los pacientes fueron diagnosticados con insuficiencia cardiaca de aparición tardía durante un tiempo medio de seguimiento de 3,4 años (rango intercuartil de 1,5 a 5,9 años). Los pacientes con educación secundaria o terciaria tenían respectivamente un 14 y 27 por ciento menos de riesgo de insuficiencia cardiaca en comparación con los pacientes con estudios primarios.

   Cuando el análisis se limita a los pacientes que recibieron revascularización coronaria para despejar las arterias bloqueadas después de su IAM, aquellos con educación secundaria o terciaria registraban respectivamente un 16 y un 33 por ciento menos riesgo de insuficiencia cardiaca de aparición tardía en comparación con aquellos con educación primaria. Las diferencias educativas en el riesgo de la insuficiencia cardiaca de aparición temprana y de inicio tardío fueron similares en hombres y mujeres.

   "La educación por sí misma no puede considerarse una protección en el sentido clásico, sino que representa un agrupamiento de características que influyen en los comportamientos de salud y los resultados. Se ha demostrado que los pacientes con menor nivel educativo tienden a retrasar la búsqueda de atención médica cuando se producen los síntomas de ataque al corazón y tienen menos acceso a la atención especializada", dice Sulo.

   "Estos factores aumentan el riesgo de desarrollar insuficiencia cardiaca de aparición temprana después de un IAM. Las personas con menor nivel educativo son más propensas a padecer condiciones médicas coexistentes y estilos de vida poco saludables que también elevan el riesgo de insuficiencia cardiaca", añade.

"Los pacientes con menor educación tienen menos probabilidades de que se les prescriba medicación después de un ataque al corazón para prevenir la insuficiencia cardiaca y también son menos propensos a tomar su medicación. Esto puede explicar el aumento del riesgo de insuficiencia cardiaca de aparición tardía", añade.

   "Se necesitan intervenciones dirigidas a asegurar que los pacientes de ataque cardiaco con bajo nivel de educación recibin ayuda temprano, tengan igualdad de acceso al tratamiento, tomen sus medicamentos y se les anima a mejorar sus estilos de vida. Esto debería ayudar a reducir la brecha socioeconómica en el riesgo de insuficiencia cardiaca después de un ataque al corazón", concluye Sulo.