Publicado 15/07/2022 11:13

Los niños que viven en áreas urbanas rodeadas de vegetación tienen mejores hábitos saludables

Archivo - Niños jugando, agua, fuente
Archivo - Niños jugando, agua, fuente - UNIVERSIDAD DE VERMONT - Archivo

MADRID, 15 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los niños que viven en áreas urbanas rodeadas de vegetación tienen mejores hábitos saludables, según ha puesto de manifiesto un estudio llevado a cabo por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y que ha sido publicado en la revista 'Environment International'.

En concreto, el trabajo constata que los niños que viven rodeados de más espacios verdes son más activos físicamente, dedican menos tiempo a actividades sedentarias, duermen más horas y es más probable que vayan a pie o en bicicleta a la escuela.

La mayoría de los estudios realizados hasta la fecha se han centrado en el efecto del entorno urbano en los adultos y han considerado un único tipo de exposición, sin relacionarlo con otros factores. Este nuevo estudio va un paso más allá al evaluar la asociación entre una amplia gama de características ambientales urbanas y hábitos saludables en 1.581 niños de 6 a 11 años de seis cohortes europeas.

El estudio refleja el creciente interés en investigar cómo el entorno urbano contribuye a comportamientos no saludables en los niños, y si un cambio en el diseño urbano podría ayudar a promover estilos de vida más saludables. Para realizar el análisis, los investigadores estimaron la exposición a 32 características del entorno urbano cercano a los hogares y escuelas de los niños, incluida la densidad del tráfico en la vía más cercana y la presencia de espacios verdes o espacios azules.

También recogieron información sobre los hábitos saludables de los niños, incluyendo el tiempo total dedicado a la actividad física de moderada a vigorosa, actividad física fuera del horario escolar, transporte activo y actividades sedentarias, así como duración del sueño.

El estudio encontró que el tiempo dedicado a actividades sedentarias disminuyó en lugares donde los niños estaban expuestos a más espacios verdes. También que la proximidad a una carretera principal se asoció con una menor duración del sueño.