Publicado 14/01/2021 07:58CET

Mutaciones no tenidas en cuenta pueden desempeñar un papel importante en el trastorno del espectro autista

Niña Con Autismo
Niña Con Autismo - FLICKR/CHAMPUSUICIDA - Archivo

MADRID, 14 Ene. (EUROPA PRESS) -

Las mutaciones que ocurren en ciertas regiones del ADN, llamadas repeticiones en tándem, pueden desempeñar un papel importante en los trastornos del espectro autista, según una investigación dirigida por Melissa Gymrek, profesora asistente en el Departamento de Ciencias de la Computación e Ingeniería y Facultad de Medicina de Universidad de California San Diego.

El estudio, que se publica en la revista 'Nature' y del que fue coautor del profesor de genética humana de UCLA, Kirk Lohmueller, destaca las contribuciones que estas mutaciones poco estudiadas pueden hacer a la enfermedad.

"Pocos investigadores realmente estudian estas regiones repetitivas porque generalmente no codifican, no producen proteínas, su función no está clara y pueden ser difíciles de analizar --explica Gymrek--. Sin embargo, mi laboratorio ha descubierto que estas repeticiones en tándem pueden influir en la expresión génica, así como en la probabilidad de desarrollar ciertas afecciones como el TEA".

En el documento, el laboratorio estudió alrededor de 1.600 familias "cuádruples", que incluyen a la madre, el padre, un niño neurotípico y un niño con TEA. Específicamente, buscaban mutaciones de novo, que aparecen en los niños pero no en los padres. Este análisis, dirigido por la estudiante graduada de UC San Diego y primera autora Ileena Mitra, identificó un promedio de 50 mutaciones de novo en repeticiones en tándem en cada niño, independientemente de si se vieron afectados por el autismo.

En promedio, hubo más mutaciones en los niños con TEA y, si bien el aumento fue estadísticamente significativo, también fue relativamente modesto. Sin embargo, utilizando una nueva herramienta algorítmica desarrollada por Bonnie Huang, estudiante de bioingeniería y segunda autora de UC San Diego, los investigadores mostraron que las mutaciones repetidas en tándem que se predice que son las más perjudiciales desde el punto de vista evolutivo se encontraron en tasas más altas en niños con TEA.

"En nuestro análisis inicial, la proporción entre el número de mutaciones en niños con TEA y niños neurotípicos fue de alrededor de 1,03, por lo que apenas por encima de uno --señala Gymrek--. Sin embargo, después de que aplicamos la herramienta de Bonnie encontramos que el riesgo relativo aumentó aproximadamente dos veces y medio. Los niños con autismo tenían mutaciones más graves en comparación con los controles".

Encontrar tantas mutaciones repetidas en tándem no descubiertas anteriormente es significativo, ya que coincide con el número de mutaciones puntuales (alteraciones únicas en las bases A, C, G, T que componen el ADN) que se encuentran típicamente en cada niño.

El estudio también produjo una gran cantidad de información sobre los muchos factores que pueden influir en estas mutaciones de novo. Por ejemplo, los niños con padres mayores tuvieron más mutaciones repetidas en tándem, muy posiblemente porque los espermatozoides continúan dividiéndose y acumulando mutaciones durante la vida de un hombre. Sin embargo, los cambios en la duración de las repeticiones provenientes de las madres a menudo fueron mayores, aunque las razones de esto no están claras.

"Las mutaciones del padre tendían a ser más o menos una copia --prosigue Gymrek--. Sin embargo, las mutaciones de la madre generalmente eran más o menos dos o más copias, por lo que veíamos eventos más dramáticos cuando provenían de la madre".

Este enfoque destacó una serie de genes que ya se habían relacionado con el TEA, así como nuevos candidatos, que el laboratorio ahora está explorando.

"Queremos aprender más sobre lo que están haciendo estos nuevos genes de TEA --apunta Gymrek--. Es emocionante porque las repeticiones tienen mucha más variación en comparación con las mutaciones puntuales. Podemos aprender bastante de una sola ubicación en el genoma".

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