MSF exige a los gobiernos que cambien "radicalmente" su forma de afrontar la desnutrición infantil y materna

Actualizado 24/06/2010 16:04:20 CET

La ONG reclama la creación de nuevas formas de financiación sostenibles, como el impuesto a las transacciones financieras

MADRID, 24 Jun. (EUROPA PRESS) -

La organización no gubernamental Médicos Sin Fronteras (MSF) ha instado a los dirigentes de los países participantes en las cumbres del G8 y G20, que comienzan mañana viernes en Canadá, que cambien "radicalmente" su forma de afrontar la desnutrición si quieren lograr mejoras en materia de salud materna e infantil en los países en desarrollo y que se creen nuevas fuentes de financiación sostenibles, como el impuesto a las transacciones financieras, "para combatir esta patología, que hoy en día es fácilmente tratable y prevenible".

"La desnutrición afecta a 195 millones de niños en todo el mundo y es la causa subyacente de al menos un tercio de los ocho millones de muertes anuales de niños menores de cinco años", afirmó la organización en un comunicado. "Además, causa retraso en el crecimiento, deterioro cognitivo, y una mayor vulnerabilidad a otras enfermedades", prosiguió.

Según MSF, la desnutrición es un problema que está "estrechamente vinculado con la salud materna e infantil, ya que las madres desnutridas dan a luz niños con un peso muy bajo, perpetuando así un círculo vicioso".

"Muchas de las madres que viven en zonas de alta inseguridad alimentaria no tienen acceso a alimentos como la leche y los huevos, que son los que contienen proteínas de alta calidad y otros nutrientes esenciales necesarios para el organismo de los niños", advirtió la organización.

"Sin embargo, en la actualidad, la mayor parte de la ayuda alimentaria internacional se compone de harinas de maíz y de soja que no proporcionan a los niños los nutrientes que necesitan", añadió.

"Alimentos que en la vida daríamos a nuestros hijos se están enviando a modo de ayuda alimentaria para los más vulnerables del África subsahariana y Asia", aseguró el director general de MSF-España, Aitor Zabalgoezkoa. "Este doble rasero tiene que acabar", prosiguió. "Como principales donantes de ayuda alimentaria del mundo, los países del G8 son los mejor situados para luchar contra la desnutrición", advirtió.

"Si los líderes mundiales que se reunirán en Muskoka y Toronto pretenden reducir de veras la mortalidad materna e infantil, es necesario que se comprometan a reformar elementos claves del sistema de ayuda alimentaria mundial", aseveró Zabalgoezkoa. "Sabemos qué es lo que funciona y lo que los niños necesitan. Simplemente, hagamos que les llegue", añadió.

NUEVAS FUENTES DE FINANCIACIÓN

A juicio de MSF, para lograr una respuesta eficaz a la desnutrición harán falta, además, "cuantiosos recursos financieros". El Banco Mundial estima que combatir la desnutrición en los países más afectados costaría unos 12.000 millones de dólares por año, "pero en la época de austeridad económica mundial que estamos viviendo, la financiación de los donantes es insuficiente, volátil e impredecible", lamentó la organización.

Por ello, según MSF, se necesitan fuentes sostenibles de financiación a través de mecanismos financieros innovadores, tales como el impuesto sobre las transacciones financieras que promueve actualmente la Unión Europea. "Una parte de los fondos recaudados por estos medios se debería reservar para atender problemas de salud como la desnutrición, para financiar los tratamientos del VIH/sida o para desarrollar nuevos tratamientos para la tuberculosis", advirtió.

"No deberían ser las organizaciones no gubernamentales quienes hagan frente a esa carga tan enorme en la lucha contra la desnutrición", explicó Zabalgoezkoa. "Los Gobiernos donantes deben dar un paso adelante para llenar este vacío y comprometerse a ayudar a los países más afectados para que sigan adelante con la puesta en marcha de programas de nutrición, tales como los que se han implementado con éxito en países como México, Tailandia y Brasil", prosiguió.