Publicado 11/07/2022 16:32

El 'mindfulness' puede ayudar a reducir el dolor "al separarlo del yo"

Archivo - Mujer haciendo meditación.
Archivo - Mujer haciendo meditación. - NATALIADERIABINA - Archivo

MADRID, 11 Jul. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos) han medido los efectos de la meditación de atención plena, o 'mindfulness' en la percepción del dolor y la actividad cerebral.

El estudio, publicado en la revista científica 'PAIN', ha evidenciado que la meditación 'mindfulness' interrumpía la comunicación entre las áreas cerebrales implicadas en la sensación de dolor y las que producen el sentido del yo.

En el mecanismo propuesto, las señales de dolor siguen moviéndose del cuerpo al cerebro, pero el individuo no se siente tan dueño de esas sensaciones de dolor, por lo que su dolor y sufrimiento se reducen.

"Uno de los principios centrales de la atención plena es el de que uno no es sus experiencias. Uno se entrena para experimentar los pensamientos y las sensaciones sin adjuntar el ego o el sentido del yo a ellos, y ahora estamos viendo finalmente cómo esto se desarrolla en el cerebro durante la experiencia del dolor agudo", afirma el autor principal, el doctor Fadel Zeidan.

El primer día del estudio, se escaneó el cerebro de 40 participantes mientras se les aplicaba un calor doloroso en la pierna. Después de experimentar una serie de estos estímulos de calor, los participantes tuvieron que calificar sus niveles medios de dolor durante el experimento.

A continuación, los participantes se dividieron en dos grupos. Los miembros del grupo de atención plena completaron cuatro sesiones separadas de 20 minutos de entrenamiento de atención plena. Durante estas visitas, se les instruyó para que se centraran en su respiración y redujeran el procesamiento autorreferencial reconociendo primero sus pensamientos, sensaciones y emociones, pero luego dejándolos ir sin juzgarlos ni reaccionar ante ellos. Los miembros del grupo de control pasaron las cuatro sesiones escuchando un audiolibro.

El último día del estudio, se volvió a medir la actividad cerebral de ambos grupos, pero a los participantes del grupo de atención plena se les indicó que meditaran durante el calor doloroso, mientras que el grupo de control descansó con los ojos cerrados.

Los investigadores descubrieron que los participantes que meditaban activamente informaron de una reducción del 32 por ciento en la intensidad del dolor y una reducción del 33 por ciento en el malestar por el dolor.

"Nos entusiasmó mucho confirmar que no hace falta ser un experto meditador para experimentar estos efectos analgésicos. Se trata de un hallazgo realmente importante para los millones de personas que buscan un tratamiento de acción rápida y no farmacológico para el dolor", detalla Zeidan.

Cuando el equipo analizó la actividad cerebral de los participantes durante la tarea, descubrió que el alivio del dolor inducido por el 'mindfulness' se asociaba a una menor sincronización entre el tálamo (un área del cerebro que transmite la información sensorial entrante al resto del cerebro) y partes de la red de modo por defecto (un conjunto de áreas cerebrales más activas cuando una persona está divagando o procesando sus propios pensamientos y sentimientos en contraposición al mundo exterior).

Una de estas regiones de modo por defecto es el precuneus, un área cerebral que interviene en características fundamentales de la autoconciencia y una de las primeras regiones que se desconectan cuando una persona pierde la conciencia.

Otra es el córtex prefrontal ventromedial, que incluye varias subregiones que trabajan juntas para procesar cómo se relacionan o valoran las experiencias. Cuanto más se desacoplen o desactiven estas áreas, mayor será el alivio del dolor que el participante reportó.

"Para muchas personas que luchan contra el dolor crónico, lo que más afecta a su calidad de vida no es el dolor en sí, sino el sufrimiento mental y la frustración que lo acompañan. Su dolor se convierte en una parte de lo que son como individuos -algo de lo que no pueden escapar- y esto agrava su sufrimiento", remacha Zeidan.