Los migrantes a naciones ricas son inclusos más saludables que los nativos

Publicado 02/01/2019 12:16:16CET
CÁRITAS - Archivo

MADRID, 2 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los migrantes internacionales que se mudan a países de altos ingresos para trabajar o estudiar tienen menos probabilidades de morir prematuramente que las personas nacidas en sus países de destino, según ha concluido una investigación de la University College London (Reino Unido).

Para el análisis, los investigadores examinaron datos de 96 estudios con estimaciones de mortalidad para más de 15,2 millones de migrantes internacionales en 92 países. En general, según los análisis, los migrantes tenían un 30 por ciento menos de probabilidades de sufrir muertes prematuras por todas las causas que otras personas en las poblaciones generales de los países donde se mudaron.

Unos 258 millones de personas en todo el mundo residen fuera de su país de nacimiento, lo que representa más del 3 por ciento de la población mundial, señalan los responsables de la investigación en un artículo en la revista 'The Lancet', donde describen los pormenores del estudio.

En muchos países de altos ingresos, la percepción de que los migrantes suponen una carga excesiva a la sociedad en general, y a los recursos de salud en particular, ha llevado a restricciones en el acceso a la atención de los migrantes, como ocurrió en España entre 2012 y junio de 2018. Sin embargo, este análisis apunta que, en todo caso, los migrantes pueden necesitar menos recursos de salud que los residentes nativos.

En el estudio, las únicas causas de muerte que fueron más comunes entre los migrantes fueron las enfermedades infecciosas y las causas externas, como el homicidio. Los inmigrantes tenían un 28 por ciento más probabilidades de morir por causas externas y más del doble a causa de enfermedades infecciosas como la tuberculosis, la hepatitis y el VIH que las personas que nacieron en sus países de origen.

Sin embargo, presentan menos probabilidades de morir por una variedad de otras causas, como enfermedades cardíacas, trastornos digestivos, problemas endocrinos o circulatorios, trastornos de la salud mental, cáncer o enfermedades del sistema respiratorio o nervioso. Tanto los hombres como las mujeres parecían tener una ventaja de longevidad tras migrar.

La gran mayoría de los estudios en el análisis se centraron en la migración a países de altos ingresos, no en refugiados o solicitantes de asilo. Los investigadores también excluyeron los estudios de su análisis que se centraron solo en los migrantes con problemas de salud graves o crónicos o solo en los resultados de salud materna e infantil.