Actualizado 27/07/2020 8:12:29 +00:00 CET

La metástasis en el cáncer de próstata se debe a la reactivación de mecanismos de desarrollo fetal inactivos

Metastasis de cáncer de prostata
Metastasis de cáncer de prostata - PIXABAY - Archivo

   MADRID, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Cuando el cáncer de próstata progresa a un estado metastásico, lo hace al reactivar mecanismos moleculares inactivos que guiaron el desarrollo fetal de la glándula prostática pero que posteriormente se desconectaron, según han descubierto científicos del Instituto de Cáncer Dana-Farber, en Estados Unidos, en colaboración con el Instituto Neerlandés del Cáncer, que publican en la revista 'Nature Genetics'.

   "El estudio muestra que los programas particulares que estaban operativos durante el desarrollo fetal de la próstata se reactivan durante la enfermedad metastásica --resalta Matthew Freedman, oncólogo médico de Dana-Farber y co-autor del informe--. La reactivación de estos programas es presumiblemente importante para la propagación de la enfermedad, y si pudiéramos entenderla mejor y potencialmente bloquear o inhibir el proceso, podría ayudarnos a suprimir la enfermedad de próstata metastásica".

   La información, obtenida de uno de los estudios más grandes sobre la cartografía del paisaje epigenético en los tejidos de próstata normales, cancerosos y metastásicos, podría sentar las bases para identificar formas de desacelerar o prevenir el inicio y la propagación del cáncer de próstata, dicen los investigadores.

   Los autores proponen que el estudio exhaustivo de los cambios epigenéticos en el cáncer de próstata "es fundamental para comprender los mecanismos subyacentes a la progresión tumoral" e identificar objetivos terapéuticos viables y vulnerabilidades.

   El descubrimiento refleja la naturaleza astuta y eficiente de las estrategias de supervivencia del cáncer. Los investigadores mostraron que las células en un tumor de próstata localizado no necesitan adoptar un nuevo mecanismo para adquirir las características que les permitan migrar lejos de su origen y viajar alrededor del cuerpo.

   En realidad, más bien reactivan una vía molecular que, en el embrión y el feto en desarrollo, ha permitido que las células se muevan e invadan tejidos para formar la glándula prostática en el desarrollo fetal. Luego, ya no era necesario, la vía se cerró en la glándula prostática madura. Aunque silenciado, la "memoria" molecular del mecanismo permaneció presente en el epigenoma de las células de la próstata.

   "A medida que la célula cancerosa busca formas de crecer y hacer metástasis, parece acceder y secuestrar el programa que es más fácilmente 'visible': el sitio de desarrollo marcado", explica Mark Pomerantz, MD, coautor del informe y oncólogo médico en el Centro Lank de Oncología Genitourinaria en Dana-Farber.

   "El desarrollo es un momento de gran movimiento y un momento de gran invasión, rasgos similares que las células tumorales usan para hacer metástasis", añade Freedman.

   "Nos sorprendió ver que se trataba de un fenómeno universal, compartido por todos los tumores de próstata metastásicos que estudiamos", reconoce Wilbert Zwart, del Instituto de Cáncer de los Países Bajos y coautor correspondiente del estudio.

   El cáncer de próstata puede verse como una enfermedad epigenética, que se refiere a modificaciones que activan o desactivan los genes sin cambiar la secuencia de ADN.

   Los investigadores dicen que el estudio produjo el mayor conjunto de datos epigenómicos en biología de la próstata que abarca tumores de próstata normales, así como la enfermedad de próstata metastásica. "Es un paisaje que servirá de base para que muchos otros investigadores utilicen estos datos en sus propios experimentos", asegura Pomerantz.

   Los investigadores analizaron 268 conjuntos de datos epigenéticos de muestras derivadas de pacientes relacionadas con la transición del tejido prostático normal a tumores de próstata localizados, y de tumores localizados a enfermedad metastásica.

   Integraron los conjuntos de datos para identificar miles de sitios en el genoma de la próstata que regulan la expresión de genes cercanos y lejanos. La reconfiguración específica de estos elementos reguladores de genes está implicada en la formación y progresión del tumor de próstata.

   Para demostrar la amplia utilidad de los datos, los investigadores también notaron que el código de ADN dentro de estos elementos reguladores "estaba fuertemente asociado con la heredabilidad del riesgo de cáncer de próstata", es decir, estas regiones albergaban variantes genéticas que aumentan la probabilidad de que alguien desarrolle cáncer de próstata.

   "Este trabajo ha sido el resultado de muchos años de intensa colaboración internacional y un excelente ejemplo de cómo el trabajo en equipo internacional impulsa el campo para comprender mejor el cáncer", resalta Zwart.

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