Actualizado 10/08/2020 11:11:53 +00:00 CET

Cómo mejorar el desarrollo psicomotor de los niños en casa

Así afecta el confinamiento a los niños
Así afecta el confinamiento a los niños - ISTOCK

   TOLEDO, 16 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Profesores de la Facultad Fisioterapia y Enfermería de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), con sede en el Campus de Toledo, ofrecen una serie de recomendaciones para mejorar el desarrollo psicomotor de los pequeños confinados. Las sesiones, de entre 45 y 60 minutos de duración, incluyen ejercicios para trabajar la coordinación y actividades que fomentan la interacción entre padres e hijos y permiten evaluar el estado evolutivo y emocional del niño.

   "En estos días, en los que los más pequeños deben, obligatoriamente estar en casa, es más necesario que nunca, aportarles unas pautas motrices para su mejor desarrollo psicomotor, con el fin de que este tiempo de inactividad no repercuta negativamente en esta evolución natural", señalan los expertos, e inciden en la oportunidad de utilizar materiales reciclados como instrumentos de trabajo. "Cartones, botellas de plástico, juguetes y ropa vieja, trapos, que previamente se pueden haber elaborado para trabajar la psicomotricidad fina (trabajo manual) son útiles en unas sesiones que duran entre 45 y 60 minutos", explica.

   En este sentido, los profesionales recomiendan realizar circuitos de coordinación dinámico general y óculo manual que se puede hacer por estaciones o en un trayecto rectilíneo en forma de ida y vuelta (andando de puntillas, talones, a gatas, en zig-zag, de forma lateral) e incorporando obstáculos, juegos (escondite, cuatro esquinas, sillas, estatuas, frío y caliente), ejercicios por parejas (espejos, saltar y chocar), cambios posturales, bailes que siguen la coreografía de un adulto, ritmo con palmadas o imitar animales reales o fantásticos.

   También incluyen propuestas que refuerzan la interacción entre padres e hijos. "Puede ser buen momento para reencontrarse con los niños y ver en qué estado evolutivo y emocional se encuentran, cómo están viviendo el confinamiento y cómo se ubican en su relación familiar". Disfrazarse, inventar historias y teatralizarlas con sábanas, cojines o almohadas, construir casas y refugios con casas de cartón, improvisar maneras de caminar, convertirse en aire, agua o fuego.

   La sesión concluye con técnicas de relajación, tumbados y abrigados, con música tranquila, respirando profundamente y tomando conciencia de partes del cuerpo que se verbalizan, ha informado la UCLM en un comunicado.