Cómo las matemáticas pueden vigilar nuestra salud

Matemáticas
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Publicado 08/01/2018 7:34:36CET

   MADRID, 8 Ene. (EDIZIONES) -

   Las matemáticas salvan vidas a pesar de que en la adolescencia muchos pensáramos que nos habían arruinado la vida un suspenso tras otro. Están en nuestra vida diaria en todo momento. Y además es que nos mantienen vivos a cada paso que damos.

   Por ejemplo, permiten que un arquitecto pueda calcular la carga de un edificio y de este modo evitar que se derrumben. Cuando se cruza un paso de cebra, el semáforo está en verde el tiempo necesario para que se pueda cruzar sin ser atropellado. Pero, sobre todo, las matemáticas son las que hacen posible que un cajero automático expenda dinero si te has quedado sin dinero. Salvan nuestras vidas a diario.

   Pero, ¿cómo pueden vigilar nuestra salud? En el ámbito de la medicina se encuentran en cualquier parte igualmente. Desde conocer cuál debe ser la posología de un fármaco, en función del peso y edad de la persona, hasta en las mediciones de la tensión, de la fiebre, del tiempo que se permanece durmiendo, se está enfermo o se tiene dolor de cabeza, a la hora de medir el tamaño de un tumor, en una radiografía, o en una operación con laparoscopia, por ejemplo.

   Clara Grima y Enrique F. Borja han querido reflejar cuál es la relación entre ambos conceptos en 'Las matemáticas vigilan tu salud' (Next Door Publishers), un manual que muestra la relación entre éstas y la medicina en cuanto a la prevención de epidemias y al colchón de vacunación, así como el motivo por el que algunas personas, a pesar de pruebas científicas, optan por prescindir de las vacunas.

   "Las matemáticas son una poderosa herramienta que permite entender cómo se propaga una enfermedad y cómo podemos ponerle freno. Sus modelos nos conducen a conclusiones indiscutibles y objetivas acerca del desarrollo de las enfermedades infecciosas y de la importancia de la vacunación", subraya en una entrevista con Infosalus la doctora en Matemáticas y profesora titular del departamento de Matemática Aplicada de la Universidad de Sevilla Clara Grima.

   De hecho, sostiene que desde hace siglos las matemáticas han velado por nuestra salud. "Los primeros estudios bioestadísticos reseñaban cuándo era necesario poner a los enfermos en cuarentena; o gracias a ellas, el médico inglés John Snow pudo adivinar la causa del cólera", indica.

   Al mismo tiempo que precisa que con las matemáticas se puede también predecir cómo se comportará una enfermedad en determinadas circunstancias. A su vez, destaca que también hay muchas matemáticas en las técnicas diagnósticas, en la modelización de tumores, por ejemplo, o al estudiar una epidemia o una enfermedad. "Con ecuaciones sencillas se puede deducir o saber con tiempo si esta enfermedad se va a convertir en epidemia pronto o no, lo que es imprescindible a la hora de tomar medidas de atención temprana y protección", resalta.

   Igualmente, destaca que se están estudiando nuevos tratamientos contra el VIH a partir de modelos con inteligencia artificial, ya que hasta ahora se probaban en personas con efectos secundarios "terribles"; o por ejemplo, la profesora señala que ahora, gracias a las matemáticas, se puede simular el éxito del trasplante de hígado en función de los parámetros del paciente susceptible de recibir ese órgano.

   Grima incide además en que las matemáticas velan por mejorar nuestra salud en el futuro y, por ejemplo, las cirugías del futuro se podrán desarrollar a partir de nano robots y de técnicas menos invasivas.

LA IMPORTANCIA DE VACUNARSE

   Los modelos matemáticos influyen también en las campañas de vacunación, apunta la experta, por ejemplo, a la hora de acabar con las epidemias. "Por ejemplo a través de dos modelos matemáticos se puede avanzar qué puede suceder en una población sin vacunarse, y por otro lado, cómo puede evolucionar una enfermedad si hay vacunación, así como cuántas personas deben vacunarse para que no ocurra lo que haya pasado como en Portugal con el sarampión, que ha perdido la inmunidad de grupo", sostiene.

   Así, pone de ejemplo que la teoría matemática de grafos demuestra por ejemplo el poder de los 'influencers' en las redes sociales. "Si tres o cuatro personas con notoria representatividad en la Red lanzan un mensaje antivacunas, por ejemplo, esto hará que más y más personas se nieguen a vacunarse, como ya ha sucedido en algún caso", añade Grima.

   Según defiende, vacunar reduce el riesgo de epidemia. "Eso es matemático. Si una parte de la población, por ínfima que nos parezca, decide no vacunarse se pone en riesgo a sí misma y a todo el conjunto, especialmente en aquellos casos en los que la vacunación está prohibida por cualquier motivo médico", reitera la matemática.

   En su opinión, a la vista de modelos y argumentos cuantitativos se puede decir que eliminar las campañas de vacunación "no es una elección asumible por ninguna sociedad", aunque "la decisión de vacunar o no vacunar es una decisión racional a todos los efectos".

   "Ningún control es suficiente para garantizar la absoluta seguridad de una vacuna, y aunque se controla y se seguirá controlando cada una de las vacunas que llegan a la sociedad, eso no eliminará los tristes casos en los que vaya mal. Una mejor información por parte de los organismos responsables acerca de todos los aspectos de las vacunas repercutiría en un aumento de la participación voluntaria en las campañas de inmunización", concluye Grima.