Malos hábitos que nos pueden llevar a la gota

Publicado 03/02/2020 8:29:36CET
Un fármaco contra la presión arterial podría disminuir el riesgo de gota, según un estudio
Un fármaco contra la presión arterial podría disminuir el riesgo de gota, según un estudio - GETTY - Archivo

   MADRID, 3 Feb. (EDIZIONES) -

   Siempre asociamos la gota con los malos hábitos de vida y no vamos desencaminados. También si pensamos en la gota nos viene a la mente el dedo gordo del pie hinchado, pero son muchos más los síntomas. ¿Sabemos por qué ocurre?

   Según explica en una entrevista con Infosalus el doctor Javier Nicolás García González, especialista del departamento de Medicina Interna de la Clínica Universidad de Navarra (CUN) de Pamplona, se trata de una enfermedad producida por el depósito de cristales microscópicos de ácido úrico en las articulaciones, provocando su inflamación dolorosa.

   "A veces, estos cristales forman acúmulos que se pueden palpar, llamados 'tofos', o se depositan en los riñones, provocando cólicos nefríticos o alteraciones en su función", recalca el experto.

   La Fundación Española de Reumatología aclara en este sentido que la causa es la presencia de forma prolongada de un nivel de ácido úrico elevado en la sangre (lo que conocemos como 'hiperuricemia'), de la misma forma que se forman los depósitos de sal común en las salinas. "Cuando crecen y podemos verlos o tocarlos bajo la piel los conocemos como 'tofos'", agrega.

   En condiciones normales, la cantidad de ácido úrico que entra en el organismo con la dieta, más la que se produce a través de una serie de reacciones bioquímicas, es igual a la cantidad de ácido úrico que se elimina, a través de la orina y, en menor medida, de las heces, explica el doctor Nicolás.

   Eso sí, cuando la cantidad de ácido úrico producida más la cantidad ingerida es mayor que la que se elimina, el ácido úrico del organismo aumenta, lo que se traduce en niveles más altos en la sangre, hasta que se precipita en forma de cristales, principalmente en las articulaciones, dando lugar a los síntomas y signos propios de la enfermedad, remarca el experto de la Clínica Universidad de Navarra.

   En concreto, el especialista avisa de que la gota es hasta 4 veces más frecuente en los hombres que en las mujeres, y afirma que ésta puede presentarse desde la adolescencia hasta la edad senil, aunque preferentemente afecta a los hombres entre los 35 y 50 años y a las mujeres por encima de los 50 años.

   Además, indica que aparte del sexo masculino y de la edad intermedia de la vida, el principal factor de riesgo es tener elevados los niveles de ácido úrico en la sangre, mayor cuanto más altos sean estos. Otros factores predisponentes, según apostilla, son la obesidad, la hipertensión arterial, la toma de ciertos fármacos y la dieta rica en precursores del ácido úrico.

LOS PRINCIPALES SÍNTOMAS: DOLOR E HINCHAZÓN EN ARTICULACIÓN

   En cuanto a sus síntomas, el doctor Nicolás señala que estos se presentan en forma de episodios bruscos o 'ataques' de dolor intenso e hinchazón de una articulación, constituyendo una de las causas de artritis aguda. En el caso concreto de los episodios agudos, y sin tratamiento, estos duran varios días, según aprecia.

   "Estos episodios tienden a repetirse, pudiendo afectar en los ataques sucesivos a cualquier articulación. La articulación más frecuentemente afectada es la primera metatarso-falángica del pie, pero también puede ocurrir en otras articulaciones de los pies, los tobillos y, más raramente, en las rodillas o las muñecas", avisa el experto.

   En ocasiones, dice que también pueden inflamarse las bolsas sinoviales o los tendones, dando lugar a bursitis o tenosinovitis, respectivamente. "Si se deja evolucionar la enfermedad, los ataques pueden no resolverse completamente, afectándose varias articulaciones a la vez y limitando de manera importante la calidad de vida del paciente", alerta el especialista del departamento de Medicina Interna.

   A veces, y ya en fases avanzadas, menciona que pueden aparecer acúmulos palpables en forma de nódulos duros, los llamados 'tofos' que hemos citado anteriormente. En ocasiones, dice que los cristales de ácido úrico se depositan en los riñones, dando lugar a episodios de cólico nefrítico. Con todo ello, resume que entre los principales síntomas de la gota se encontrarían el dolor e hinchazón de una articulación, la incapacidad funcional, así como los cólicos nefríticos.

   A la hora de realizar el diagnóstico de la gota se estudia la presencia de estos cristales en los tejidos. Aquí el experto de la CUN señala que éste se hace sobre la base de los síntomas y signos de la exploración física, y se certifica con la determinación de las cifras de ácido úrico en la sangre (valores de ácido úrico son mayores de 7 mg./dl).

    En ocasiones, el especialista del servicio de Medicina Interna de la CUN dice que es necesario extraer líquido de la articulación afectada para confirmar el diagnóstico, observándose la presencia de cristales de ácido úrico en el líquido articular. "Habrá que realizar un diagnóstico diferencial con otras enfermedades reumatológicas como la condrocalcinosis, las espondiloartropatías, la artritis psoriásica, etc", agrega.

   Siempre partiendo de la idea de que la gota es una enfermedad curable, la Fundación Española de Reumatología señala que su tratamiento debe tener como principal objetivo el alcanzar un nivel adecuado de ácido úrico en sangre, y así se consigue disolver poco a poco los cristales, hacer desaparecer los síntomas, y evitar que se produzcan daños irreparables en las articulaciones a largo plazo.

   "El tratamiento se basa en la administración de un antiinflamatorio no esteroideo, la colchicina, o ambos, a dosis descendentes durante varios días hasta el cese total de los síntomas. Es más eficaz cuanto antes se inicie", agrega el doctor Nicolás.

   Si el ácido úrico en la sangre está alto y no han aparecido síntomas, el especialista considera que se debe limitar la toma de alimentos ricos en purinas y corregir la obesidad y la hipertensión si están presentes. Sólo cuando las cifras de ácido úrico en la sangre son muy altas se recomienda tratamiento con fármacos, según advierte.

   En la gran mayoría de los casos, sí se puede prevenir con un tratamiento adecuado, según afirma, haciendo una dieta pobre en alimentos ricos en purinas (vísceras, mariscos, carnes rojas, espárragos y alcohol), y tomar una medicación, alopurinol o febuxostat, para disminuir el contenido del ácido úrico del organismo, a veces durante muchos años. "Durante el primer año puede ser útil añadir colchicina a dosis bajas", sentencia el experto de la CUN.

Contador