Investigan el uso de glóbulos blancos vinculados a las alergias para destruir las células cancerosas

Tumor de colon. Cáncer.
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Publicado 24/01/2019 13:55:39CET

   MADRID, 24 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Los investigadores de la Universidad de Tel Aviv (Israel) afirman que las células inmunitarias de eosinófilos, glóbulos blancos que pueden haber desempeñado un papel evolutivo en la lucha contra los parásitos, pero que hoy son responsables del asma crónica y las alergias modernas, pueden tener un papel clave para eliminar las células cancerosas malignas del colon.

   La investigación, que fue publicada en 'Cancer Immunology Research', fue dirigida por el profesor Ariel Munitz, del Departamento de Microbiología e Inmunología Clínica de la Escuela de Medicina Sackler de TAU, y fue realizada por el doctor doctor Hadar Reichman, del laboratorio de TAU del profesor Munitz, en colaboración con colegas del Departamento de Gastroenterología del Centro Médico de Tel Aviv.

   "Los eosinófilos son glóbulos blancos que secretan proteínas poderosamente destructivas. Es posible que hayan desempeñado un papel evolutivo en la lucha contra los parásitos. Pero ahora que la mayoría de las personas, especialmente en Occidente, disfrutan de una buena higiene y pocos parásitos, los eosinófilos se han convertido en agentes destructivos, causando alergias y asma", ha señalado Munitz.

   Esta nueva investigación teoriza sobre que, dado que los eosinófilos son capaces de matar parásitos y pueden causar daño en los pulmones de los pacientes con asma, "podrían desempeñar un papel en el tratamiento del cáncer y podrían matar las células tumorales".

   El reservorio de eosinófilos más grande está situado en el sistema digestivo, por lo que los investigadores decidieron inicialmente probar sus teorías sobre el cáncer de colon. En la primera etapa de la investigación, seleccionaron muestras de tumores de 275 pacientes para determinar el número de eosinófilos en un tumor en comparación con la etapa y la gravedad de la enfermedad.

   "Encontramos que cuanto mayor es el número de eosinófilos en el tumor, menos grave es la enfermedad, lo que representa una clara correlación", ha añadido profesor Munitz. "Identificamos que el ambiente canceroso atrae a estas células, que se infiltran en los tumores y florecen allí durante mucho tiempo", ha continuado.

   Los investigadores probaron posteriormente sus hipótesis en varios modelos de ratón de cáncer colorrectal. Descubrieron que los eosinófilos exhibían potentes actividades antitumorales y podían matar directamente las células tumorales.

   "También descubrimos que cuando los eosinófilos eran activados por una proteína llamada IFN-gamma, inducían una respuesta aún mayor a la muerte de tumores", ha añadido el experto.

   Después de varios análisis extensos, llegaron a la conclusión de que los eosinófilos tienen actividades únicas y distintas en comparación con otras células presentes en el tumor. Por ejemplo, los eosinófilos pueden matar tumores independientemente de las células T citotóxicas conocidas que combaten los tumores.

   El hecho de que los eosinófilos representan un arma distinta en la lucha contra las células tumorales abre nuevos caminos para el tratamiento del cáncer, ya sea al alentar a los eosinófilos a desatar su robusta respuesta antitumoral, o al combinar tratamientos para aprovechar las potentes fuerzas de los eosinófilos y las células T citotóxicas.

   "Hemos descubierto un nuevo objetivo para la inmunoterapia para los pacientes con cáncer: los eosinófilos. Esperamos que nuestra investigación sirva como base para el desarrollo de medicamentos en varios enfoques diferentes", ha concluido.