Publicado 30/05/2022 18:02

Investigadores identifican un nuevo subtipo de cáncer de próstata resistente a la terapia hormonal

Archivo - Prostata
Archivo - Prostata - MAGICMINE/ISTOCK - Archivo

MADRID, 30 May. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de Weill Cornell Medicine y del Memorial Sloan Kettering Cancer Center (Estados Unidos) han identificado una forma de cáncer de próstata resistente a la terapia hormonal no reconocida hasta ahora, así como un conjunto de moléculas que impulsan su crecimiento.

Este descubrimiento, publicado en la revista científica 'Science', abre la puerta al desarrollo de terapias que traten esta enfermedad específica.

Los investigadores examinaron los cambios moleculares que se producen en una neoplasia avanzada denominada cáncer de próstata resistente a la castración, que surge cuando los tumores evaden el tratamiento que les priva de las hormonas que impulsan su crecimiento. Utilizando muestras derivadas de pacientes, realizaron un estudio exhaustivo de este cáncer.

"Nuestros datos nos mostraron que hay cuatro grupos de enfermedad resistente a la castración, dos de los cuales no se habían definido antes", afirma la doctora Ekta Khurana, coautora principal de la investigación.

Una de ellas, que denominan SCL, representa aproximadamente una cuarta parte de los cánceres de próstata resistentes a la castración, según calcularon ella y sus colaboradores. Dentro de las células tumorales SCL, identificaron un conjunto de proteínas que actúan conjuntamente para alimentar esta enfermedad resistente al tratamiento.

Los estudios han demostrado que esta misma vía molecular impulsa otros tumores sólidos, como el cáncer colorrectal y las neoplasias de mama y pulmón, por lo que los científicos ya están trabajando para desarrollar formas de interferir en su actividad.

"Para los pacientes que entran en este grupo de SCL, hemos encontrado dianas farmacológicas muy prometedoras, que los futuros estudios trabajarán para validar", detalla Khurana.

Se calcula que unos 268.000 hombres desarrollarán cáncer de próstata este año. Los investigadores ya sabían que este tipo de cáncer abarca más de una enfermedad. Algunos tumores consiguen resistir el tratamiento, pero siguen necesitando la testosterona y otras hormonas, que en conjunto se denominan andrógenos, para crecer.

Otros, en cambio, se desprenden de su dependencia de los andrógenos y adoptan una forma agresiva conocida como neuroendocrina. El nuevo estudio ha identificado dos tipos adicionales de esta enfermedad: SCL y WNT, llamados así por las vías de señalización que están hiperactivas en los tumores de estos tipos.

Los científicos que tratan de investigar el cáncer de próstata resistente a la castración generalmente han carecido de suficientes células derivadas de pacientes para captar toda su diversidad. Para este estudio, sin embargo, el equipo tuvo acceso a 40 muestras de tumores. La mayoría de ellas procedían de una colección de organoides, que son diminutas estructuras en forma de órgano cultivadas a partir de células tumorales recogidas de pacientes.

Los investigadores analizaron el ADN y el ARN de estas células y el grado de compactación de su ADN, una característica conocida como accesibilidad de la cromatina. Los cambios en este empaquetamiento contribuyen al cáncer al alterar la disponibilidad de los genes para su expresión. Los datos de la cromatina les llevaron a identificar los cuatro grupos, incluidos el SCL y el WNT.

Para determinar la proporción de casos que puede comprender cada uno, los investigadores utilizaron datos de secuenciación de ARN para clasificar a 366 pacientes. Según el conjunto de pacientes, entre el 22 y el 30 por ciento entraba en la categoría SCL, mientras que WNT representaba el 5 o el 7 por ciento.

Centrándose en el SCL, utilizaron sofisticadas herramientas computacionales para integrar los datos moleculares e identificar la vía que funciona mal en el corazón de este cáncer. Estas proteínas, FOSL1, TEAD, YAP y TAZ, se vuelven excesivamente activas y alteran la accesibilidad de la cromatina para impulsar el crecimiento del tumor.

En los experimentos, los investigadores descubrieron que dos moléculas conocidas por interferir con estas proteínas frenaban el crecimiento de las células del SCL, pero no el de las células dependientes de andrógenos, un resultado que pone de manifiesto el potencial de un tratamiento dirigido. "Una vez que se puede identificar qué tipo de tumor tienen los pacientes, se trata de una información muy poderosa", remacha Khurana.

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