Actualizado 01/04/2013 14:47:47 +00:00 CET

Investigadores españoles identifican un nuevo mecanismo de intercambio de información entre bacterias

MADRID, 1 Abr. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), con la colaboración del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras, han logrado identificar un nuevo mecanismo de intercambio de información entre bacterias. Para ello, han recreado un modelo tridimensional de la unión entre 'RapF' y 'PhrF', dos proteínas que regulan este sistema de señalización.

Y es que, las bacterias se comunican entre sí para coordinar procesos esenciales como la reproducción y la migración celular. En este sentido, los investigadores, cuyo estudio ha sido publicado en la revista 'Plos' y recogido por la plataforma Sinc, han desvelado detalles del mecanismo con el que estos microorganismos se comunican entre si.

En concreto, los mecanismos biológicos de comunicación entre las bacterias se basan, principalmente, en sistemas de señalización de dos componentes: un sensor y un regulador de respuesta. "Además de estos dos componentes, habíamos observado que unas proteínas auxiliares llamadas conectores también participan en este complejo proceso de señalización", ha comentado el investigador del CSIC en el Instituto de Biomedicina de Valencia y responsable de la investigación, Alberto Marina.

Estos conectores, denominados 'Rap', se asocian a proteínas 'Phr' para modular la actividad de los reguladores de respuesta. Así, la reconstrucción en tres dimensiones de la proteína 'RapF' junto a su péptido asociado 'PhrF' ha permitido identificar un conjunto de aminoácidos responsables de la unión y de su especificidad funcional.

"Experimentos posteriores nos permitieron relajar la especificidad de la unión RapF-PhrF simplemente cambiando uno de esos aminoácidos, lo que equivale a decir que hemos podido modificar su función", ha comentado la investigadora del CSIC y corresponsable del trabajo, Francisca Gallego.

Y es que, entender el mecanismo de intercambio de información abre las puertas a múltiples aplicaciones biotecnológicas. "El descubrimiento de estos residuos y su sistema de funcionamiento constituye un hallazgo clave para entender los mecanismos de función e inhibición de las proteínas Rap y abre la posibilidad de rediseñar artificialmente este tipo de proteínas de modo que sirvan para reprogramar vías de señalización biológicas, lo que podría tener múltiples aplicaciones en el campo de la biotecnología", ha matizado la experta.