Publicado 10/06/2020 14:43CET

Una investigación definirá las necesidades de los pacientes confinados con dolor crónico

Dolor de espalda en personas con enfermedad inflamatoria intestinal
Dolor de espalda en personas con enfermedad inflamatoria intestinal - FLICKR - Archivo

MADRID, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Cátedra de Dolor infantil de la URV-Fundación Grünenthal promueve un proyecto de investigación de ámbito europeo para saber cómo ha afectado el confinamiento por la pandemia del COVID-19 a la población en general y a las personas con dolor crónico en particular. A partir del resultado de encuestas, la investigación permitirá diseñar estrategias específicas, adaptadas a las características y necesidades de las personas afectadas, tanto de tipo preventivo como paliativo.

El objetivo de esta investigación, que lidera la Cátedra con el Instituto Universitário de Cincias psicológicas, Sociais e da Vida, de Lisboa (Portugal) y que cuenta con la colaboración del Instituto Gift, de Pisa (Italia), es estudiar qué consecuencias ha tenido la pandemia en la salud física, mental y socioeconómica de adultos y jóvenes en España, Italia y Portugal, y cómo se manifiestan de forma particular en las personas con dolor crónico.

La primera fase del estudio, de tipo longitudinal, consiste en recoger datos a través de encuestas online. El cuestionario es diferente según la edad de los participantes. Los participantes deben responder a cuestiones relativas al contexto sociodemográfico, la situación socioeconómica, la salud o al impacto psicológico y social. Una vez recogidos los datos, los investigadores elaborarán conclusiones que pueden servir para preparar herramientas para afrontar de forma más efectiva y eficiente situaciones similares en el futuro.

"Esta información debe permitir anticiparnos y tener preparados protocolos de apoyo adecuados si se vuelve a plantear la necesidad de confinarnos. En esta ocasión, el confinamiento nos ha cogido por sorpresa, pero debemos evitar que nos vuelva a pasar. La información que tenemos, y la que ahora recogeremos, también los aprendizajes adquiridos deben servir de algo", explica el director de la Cátedra de Dolor Infantil, Jordi Miró.