Instrucciones sobre la hernia de hiato: ¿Tienes reflujo?¿Comes muchas grasas o chocolate?

Actualizado 28/05/2019 17:48:24 CET
Instrucciones sobre la hernia de hiato: ¿Tienes reflujo?¿Comes muchas grasas o chocolate?
GETTY IMAGES / YURI ARCURS PEOPLEIMAGES.COM

   MADRID, 27 May. (EDIZIONES) -

   Cuando comemos un alimento, éste llega al estómago a través de un tubo conocido como 'esófago'. Al final del esófago hay una estructura muscular, el 'esfínter esofágico inferior', que actúa a modo de puerta, y que deja pasar el alimento, e impide que los jugos del estómago, que son muy ricos en ácido clorhídrico, puedan ir hacia arriba, hacia el esófago, dañándolo, y produciendo 'esofagitis'.

   En determinadas circunstancias ese esfínter funciona mal, y el alimento o los jugos gástricos pueden ascender, y pasan del abdomen hacia el tórax. Es a eso a lo que llamamos 'hernia de hiato', según explica la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).

   Entre otros síntomas, los que lo padecen con frecuencia dicen que tienen 'eructos', pero otras veces les sube alimento del estómago o 'regurgitación'. Puede haber dolor en esa zona, es decir por debajo de la punta del esternón, y con frecuencia también ardor.

   Eso sí, en una entrevista con Infosalus, el doctor David Torres Valencia, especialista en Gastroenterología y Hepatología del Hospital La Luz (Madrid), pide diferenciar entre el reflujo gastroesofágico y la hernia de hiato.

   "El reflujo es un síntoma habitual de las personas con hernia de hiato, aunque no siempre aparece en estos casos. Mientras, el ardor y la sensación de regurgitación lo comparten ambos. También advierte de que hay muchas personas con hernias que son asintomáticas. Por lo que padecer reflujo no es sinónimo de tener hernia de hiato. A su vez, hay personas con ardor y regurgitación, y en un porcentaje alto, que además no tienen hernia", precisa.

   Así, precisa que la 'hernia de hiato' tiene lugar cuando se produce una "anormalidad" en la estructura de esa válvula que se sitúa entre el esófago y el estómago, que sólo se abre cuando es necesario, es decir, cuando deglutimos y la comida pasa al estómago.

   En estos casos, Torres indica que lo que sucede es que esta válvula es más amplia de lo que debería, y hace que el estómago migre, se mueva, y ese mecanismo valvular falle y parte del contenido gástrico suba hacia el esófago, y se genere el ardor en la boca del estómago, o en la región anterior del tórax, así como la sensación de regurgitación.

¿ES HEREDITARIA? LAS POSIBLES CAUSAS

   El experto en Gastroenterología del Hospital La Luz (Madrid) reconoce que saber si la hernia de hiato es hereditaria representa una pregunta controvertida puesto que a finales de los 90, y según algunas investigaciones, sí que se apreció "cierta agregación familiar", sobre todo en los casos más complejos, aunque afirma que "sigue sin estar del todo demostrado".

   "Lo que puede pasar es que, al ser una enfermedad común, se vean varios casos en las familias y compartan síntomas, pero no necesariamente es hereditario", puntualiza el doctor Torres.

   Sobre las causas de la hernia de hiato resalta igualmente que éstas son "controvertidas" y existen varias teorías al respecto, siendo la más frecuente la edad, ya que se ha visto que esta patología es más frecuente en personas ancianas que en las jóvenes. "Esta teoría respaldaría que esa estructura o mecanismo valvular se desgaste con la edad y con el uso", añade.

   Una segunda teoría, aclara el especialista, también llevaría a pensar que el colágeno, que mantiene los tejidos del cuerpo en orden, se pierde con los años y, en consecuencia, ese mecanismo valvular se cedería con el paso de los años.

   Desde la SEMI añaden en este sentido que las hernias de hiato esofágico se ven favorecidas si existe un aumento de la presión abdominal, una circunstancia bastante frecuente entre los obesos, las embarazadas, o los que tienen líquido en el peritoneo o 'ascitis', que sucede habitualmente por daño en el hígado, por una cirrosis hepática.

   "Evitar esas situaciones disminuye la posibilidad de que tengamos hernia a ese nivel. También hacer esfuerzos con él abdomen, por ejemplo a la hora de hacer una deposición si vamos muy estreñidos, o tratar de espirar, es decir expulsar el aire del pecho, contra alguna resistencia", precisa.

   La última teoría, según Torres, es que existen mecanismos por los que se produce un reflujo constante desde el estómago hacia el esófago, y esa irritación hace que el esófago se acorte y se genere la hernia, o el desplazamiento de ese mecanismo valvular y se produzca la hernia.

   En concreto, las hernias de hiato son más frecuentes en hombres, porque suelen ser más obesos, fuman más y beben más alcohol, aclara Torres. "Si tienes más de 50, la edad puede ser también un factor que favorezca el desarrollo de la hernia", según añade el doctor del Hospital La Luz.

   Lamentablemente, señala que no hay forma específica de curarla. Sí se puede operar pero no hay tratamiento o terapia en sí. "El mecanismo valvular alterado se puede corregir con una serie de cirugías. No hay tratamiento curativo, pero sí de mantenimiento, y se pueden manejar con varios tipos de medicamentos los síntomas asociados", agrega.

   Por otro lado, este especialista en Gastroenterología recuerda que se ha visto que con los años, aquellos pacientes que consumen más comidas grasas, cantidades importantes de chocolate, de cacao, de especias, de alcohol, de productos mentolados, o de café, pueden hacer que se abra más ese mecanismo valvular, y puede facilitar el síntoma; "pero no como tal provocar el síntoma", remarca el doctor Torres.

   Finalmente, celebra que sí está demostrado que una pérdida de peso puede ayudar a que disminuyan los síntomas asociados a la hernia. "Otro tema muy controvertido es que la elevación del cabecero de la cama sólo ha mostrado efectividad en síntomas respiratorios relacionados con el reflujo", añade.