Publicado 26/04/2022 12:56

El Instituto de Neurociencias estudiará cómo se forman los circuitos sensoriales en el cerebro en desarrollo

Archivo - Guillermina López-Bendito recibe el XV Premio Fundación Banco Sabadell a la Investigación Biomédica
Archivo - Guillermina López-Bendito recibe el XV Premio Fundación Banco Sabadell a la Investigación Biomédica - FLBENDITO@GMAIL.COM / FGLB - Archivo

La entidad ha logrado 2,5 millones de euros de una ayuda europea para su proyecto

ALICANTE, 26 Abr. (EUROPA PRESS) -

La doctora Guillermina López-Bendito, investigadora principal del Instituto de Neurociencias UMH-CSIC, en Alicante, ha obtenido una ayuda Advanced Grant del Consejo Europeo de Investigación, dotada con 2,5 millones de euros para su proyecto --'SpontSense. Patrones de actividad espontánea en el ensamblaje y recableado de circuitos sensoriales funcionales', en el que estudia cómo se forman circuitos sensoriales en el cerebro en desarrollo.

Esta financiación, incluida dentro del pilar de Excelencia del programa de investigación e innovación Horizonte 2030, permitirá a la doctora López-Bendito desarrollar a lo largo de cinco años un amplio y creativo programa de investigación para "determinar el papel de los patrones de actividad espontánea del cerebro en la adquisición de identidad de las cortezas sensoriales y la plasticidad a largo plazo".

Esta línea de investigación se fundamenta en tecnología novedosa generada por el laboratorio de la doctora López-Bendito con la que se puede estimular las vías sensoriales en el embrión de ratón y registrar la actividad en las cortezas cerebrales prenatales e inmaduras, según ha informado el centro en un comunicado.

Utilizando esta tecnología, el grupo descubrió que el sentido del tacto se activa en el cerebro antes de nacer gracias a la actividad espontánea del tálamo, que actúa como un simulador de sensaciones que pone a punto este sentido (Science, 2019). Ahora, Guillermina López-Bendito quiere averiguar cómo los circuitos sensoriales en desarrollo adquieren su identidad en una modalidad sensorial concreta y si esta identidad aparece desde el principio o la adquieren más tarde.

En este proceso se van a centrar en la función de la actividad espontánea: actividad neuronal independiente de estimulación externa.
El grupo parte de la hipótesis de que los diferentes territorios sensoriales corticales exhiben patrones únicos de actividad espontánea que interactúan con programas genéticos específicos para delimitar funcionalmente las áreas del cerebro asociadas a cada uno de los sentidos.

VENTANAS DE VULNERANBILIDAD

"Lo que queremos saber es si los sistemas sensoriales se generan ya especificados, o especializados, a su modalidad sensorial (tacto, oído o vista) o si la especialización la adquieren durante la vida posnatal", aclara la doctora López-Bendito.

"Esta cuestión no solo es importante para comprender cómo percibimos los objetos a través del tacto, cómo vemos, o cómo oímos, sino también para poder identificar posibles ventanas de vulnerabilidad, en las que fallos en estos programas de especialización de los sistemas sensoriales contribuyan a enfermedades del neurodesarrollo, como autismo, dislexia, epilepsia o esquizofrenia, que correlacionan con un mal procesamiento sensorial", ha detallado.

Hasta ahora no se había podido responder a esa pregunta de la especialización de los sistemas sensoriales porque no se había generado la metodología necesaria para detectarla en modelos animales durante el desarrollo embrionario, que es cuando se están formando los sistemas sensoriales.

TECNOLOGÍA EN LABORATORIO

"La propuesta de este Grant se inicia una vez generada en nuestro laboratorio esta tecnología que nos permite, en un embrión, estimular los sistemas sensoriales; por ejemplo, el sistema táctil en los roedores, que son los bigotes", resalta López-Bendito.

"Como ahora tenemos en el laboratorio las herramientas necesarias para capturar esta actividad espontánea, que creemos que es uno de los factores estrella en la especificación o especialización de los sistemas sensoriales, nos proponemos en el proyecto estudiar tres cuestiones clave: primero, identificar esos patrones de actividad espontánea y los mecanismos genéticos que interactúan con ellos; segundo, averiguar cómo esos patrones y esos mecanismos genéticos interactúan para la segregación o especificación de cada sistema sensorial; y, tercero, cambiar esos patrones y ver qué impacto tienen en el comportamiento sensorial del individuo adulto", ha añadido.