Publicado 05/11/2021 18:22CET

La infertilidad en parejas de entre 20-30 años alcanza el 15%: 20% problema masculino, 30% problema femenino, 40% ambos

La infertilidad, sobre todo la femenina, se asocia comúnmente con la edad de la mujer. Sin embargo, la infertilidad puede afectar parejas de cualquier edad, incluso las jóvenes
La infertilidad, sobre todo la femenina, se asocia comúnmente con la edad de la mujer. Sin embargo, la infertilidad puede afectar parejas de cualquier edad, incluso las jóvenes - MAR&GEN

MADRID, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -

La incidencia de infertilidad en las parejas de entre 20 y 30 años de edad se sitúa en torno al 7 y 15 por ciento, aproximadamente, de los cuales, el 20 por ciento es problema masculino, el 30 por ciento problema femenino y el 40 por ciento es una combinación de problemas de ambos sexos.

Así lo ha evidenciado la Clínica de Reproducción Asistida Mar&Gen que, indica, que para ayudar a las parejas se debe entender su situación y buscar las posibles causas de la presencia de síntomas de infertilidad para profundizar con métodos diagnósticos adecuados.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la infertilidad es una enfermedad definida por la imposibilidad de lograr un embarazo evolutivo después de por lo menos 12 meses de relaciones sexuales sin protección. Si la pareja trata de procrear durante un
periodo de tiempo más corto, o tiene las relaciones poco frecuentes e irregulares, no se puede aún hablar de la infertilidad de una manera conclusiva.

En el caso de la infertilidad femenina, los síntomas se refieren a la duración y la regularidad de los ciclos menstruales. Ciclos menstruales irregulares y poco frecuentes son sugestivos del síndrome de ovario poliquistico, una de las causas de infertilidad más frecuentes en mujeres jóvenes. En algunos casos del síndrome de ovario poliquistico, las menstruaciones pueden ser casi ausentes. Ciclos cortos, por su parte, pueden evocar un problema de la fase lútea, una causa posible de la infertilidad y de abortos espontáneos.

Asimismo, las pérdidas de sangre independientes del ciclo y menstruaciones anormalmente abundantes pueden señalar la presencia de fibromas, miomas o pólipos intrauterinos. Dolor pélvico, persistente o intermitente, a veces acompañando las relaciones sexuales, es otro síntoma importante. Muchas veces la causa del dolor es la enfermedad llamada endometriosis, otra causa frecuente de infertilidad en mujeres jóvenes.

En el caso masculino, se encuentran sobre todo varios problemas de la función sexual, tales como la disminución del deseo sexual, dificultad para mantener la erección, dificultad para eyacular o bajo volumen del líquido eyaculado. Dolor, inflamación o bultos en la zona testicular, infecciones respiratorias recurrentes, incapacidad para oler, crecimiento anormal de las mamas, y vello facial o corporal escaso son otros síntomas que pueden predecir un problema de fertilidad masculina.

El siguiente paso que recomienda Mar&Gen es visitar a un médico especialista para establecer un diagnóstico. El seminograma y un
examen ecográfico pélvico son los métodos diagnósticos de base para abordar los casos de la infertilidad masculina y femenina. Según la eventual presencia de algunos de los síntomas anteriormente mencionados, el médico prescribe otros exámenes específicos
para la condición patológica sospechada.

Tras esto, una vez detectada la causa, o una combinación de varias causas, de los problemas de fertilidad existentes, el médico decide como proceder con la terapia. Los métodos terapéuticos pueden ir de los más sencillos, tales como un ajuste de los hábitos dietéticos y del estilo de vida o tratamientos orales con diferentes sustancias, hasta los más complejos, incluyendo diferentes técnicas de la reproducción asistida.

Finalmente, para establecer el algoritmo más adecuado, el médico evalúa la edad y las anomalías detectadas tanto en la mujer como en el hombre y establece un programa terapéutico personalizado, con el fin de combinar la máxima eficacia con el mínimo coste posible.