Publicado 14/01/2022 18:05CET

Infecciones, inflamación y cambios metabólicos en la infancia podrían contribuir a trastornos psiquiátricos

Archivo - Niño pequeño dormido
Archivo - Niño pequeño dormido - EMRAHOZARAS/ PIXABAY - Archivo

MADRID, 14 Ene. (EUROPA PRESS) -

Un estudio publicado en la revista 'Harvard Review of Psychiatry' presenta nueva evidencia científica sobre cómo los factores de riesgo "inmunometabólico" en la infancia pueden afectar al desarrollo de la depresión y los trastornos psicóticos en la edad adulta.

Cada vez son más las investigaciones que sugieren que las infecciones, la inflamación y los cambios metabólicos en las primeras etapas de la vida podrían contribuir a la aparición de trastornos psiquiátricos, tal vez a través de los efectos que se producen durante los períodos críticos del desarrollo del cerebro.

De confirmarse, esta línea de investigación podría dar lugar a nuevos enfoques para el tratamiento de la depresión y la psicosis en adultos, y posiblemente a esfuerzos para prevenir estos trastornos dirigiéndose a los factores de riesgo inmunometabólico en la infancia, según el informe del doctor Nils Kappelmann, del Instituto Max-Planck de Psiquiatría de Múnich (Alemania).

Investigaciones anteriores han sugerido que las infecciones maternas y de la infancia pueden estar relacionadas con el desarrollo posterior de diagnósticos psiquiátricos, en particular de trastornos psicóticos como la esquizofrenia.

Otros estudios han relacionado los marcadores de inflamación durante la infancia y la adolescencia con mayores tasas de depresión y psicosis en la edad adulta. Sin embargo, estas asociaciones parecen muy complejas, con marcadores inflamatorios específicos vinculados al desarrollo posterior de tipos específicos de síntomas.

La investigación también ha sugerido vínculos entre las alteraciones metabólicas y los trastornos psiquiátricos. En particular, el aumento del índice de masa corporal (IMC) y de la grasa corporal parece estar asociado a un mayor riesgo de depresión, mientras que un IMC más bajo puede estar relacionado con un mayor riesgo de trastornos psicóticos.

Otros estudios sugieren que los jóvenes con un equilibrio glucosa-insulina alterado pueden tener un mayor riesgo de padecer psicosis posteriormente, mientras que la depresión puede provocar una desregulación glucosa-insulina posterior.

Los cambios inflamatorios y metabólicos podrían interactuar con otros factores que afectan al desarrollo de los trastornos psiquiátricos, en particular la predisposición genética y las experiencias adversas o los malos tratos durante los primeros años de vida.

"En conjunto, estos hallazgos sugieren que los niveles más altos de infección, inflamación y alteraciones metabólicas que se observan habitualmente en personas con depresión y psicosis podrían ser una causa, y no simplemente una consecuencia, de estos trastornos", explica el doctor Kappelmann.

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