Publicado 11/10/2021 11:12CET

Imske participa con la Fe en un estudio para saber si la saliva y flora intestinal influyen en la artritis reumatoide

Archivo - La inflamación persistente provocada por la artritis reumatoide puede acabar dañando los huesos, ligamentos y tendones que hay alrededor provocar una deformidad progresiva de las articulaciones
Archivo - La inflamación persistente provocada por la artritis reumatoide puede acabar dañando los huesos, ligamentos y tendones que hay alrededor provocar una deformidad progresiva de las articulaciones - IMSKE - Archivo

VALENCIA, 11 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Hospital IMSKE participa junto al Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital La Fe de Valencia, en un estudio que pretende profundizar en la comprensión de las bases microbianas de la artritis reumatoide y la artrosis, analizando los cambios y la relación entre el microbioma en saliva y en heces, junto con marcadores bioquímicos específicos; determinando si las alteraciones en la microbiota del tracto digestivo pueden tener un papel determinante en ambos procesos, y si se encuentran marcadores a nivel de saliva.

La artritis reumatoide, cuyo Día Mundial se celebra el 12 de octubre, se clasifica como una enfermedad autoinmune, que se desarrolla debido a que determinadas células del sistema inmunológico no funcionan correctamente y comienzan a atacar a las articulaciones sanas, según ha detallado en un comunicado el hospital Imske. Las articulaciones que se inflaman con más frecuencia son las muñecas, las de los dedos de las manos y de los pies, los codos, los hombros, las caderas, las rodillas y los tobillos. Por las mañanas puede haber dificultad para el inicio de los movimientos (rigidez matutina) de duración variable.

La inflamación persistente puede acabar dañando los huesos, ligamentos y tendones que hay alrededor provocar una deformidad progresiva de las articulaciones y la reducción de la movilidad articular, lo que puede llevar al enfermo a un cierto grado de discapacidad para hacer algunas tareas de la vida diaria.

Mientras que en la artrosis existe un proceso lento de desgaste del cartílago articular -el tejido que recubre el hueso y actúa de amortiguador- en la artritis se produce una inflamación crónica de la membrana sinovial (la "bolsa" que recubre la articulación) mediada por un proceso autoinmune, que da lugar a dolor y dificultad para el movimiento y acaba dañando rápidamente el cartílago, el hueso, los ligamentos y los tendones. Así, mientras que la artrosis está irremediablemente ligada a la edad, no sucede lo mismo con la artritis.

El estudio EPISER 2016 sobre prevalencia e impacto de las enfermedades reumáticas, realizado por la Sociedad Española de Reumatología (SER), estima que en España más de 200.000 personas padecen artritis reumatoide y cada año se diagnostican en torno a 20.000 casos nuevos, "dato muy importante si tenemos en cuenta que la artritis reumatoide figura entre las enfermedades reumáticas más invalidantes", han indicado las mismas fuentes.

INVESTIGACIÓN DE LA ARTRITIS

La causa de la artritis reumatoide es desconocida, según ha detallado IMSKE que ha subrayado que existen estudios centrados en la vinculación de esta patología con determinadas bacterias y virus, pero sin resultados concluyentes hasta la fecha.

El hospital participa en el estudio ARMIC (Investigación de las bases microbianas de la artritis reumatoide y la artrosis para la detección de nuevos biomarcadores y potenciales dianas para un nuevo tratamiento nutricional), liderado por el Director del Área Clínica de Enfermedades Reumatológicas, Endocrinológicas y Alérgicas del Hospital La Fe, Jose Andrés Román, para saber si la saliva y flora intestinal influyen en la artritis reumatoide.

Esta línea de investigación, marcada por la posible relación de la artritis reumatoide con agentes infecciosos, es el punto de arranque de un proyecto de investigación que trata de relacionar los microbios presentes en la saliva y en el tracto digestivo con el desarrollo de la artritis reumatoide en aras de poner el foco en marcar parámetros nutricionales como tratamiento efectivo para el control de esta enfermedad reumatoide.

La reumatóloga del Hospital IMSKE Elisa Acostael ha explicado que el hecho de tener antecedentes familiares de la enfermedad, "puede duplicar e incluso triplicar el riesgo a padecer artritis reumatoide" y también ha subrayado que el tabaco es otro de los factores de riesgo importantes ya que en fumadores, el riesgo de padecer artritis reumatoide es 1,5-2 veces mayor.

Dejar de Fumar y realizar una detección precoz de la enfermedad son medidas básicas para prevenir el desarrollo de la artritis reumatoide, según acosta que ha esplicado que "el tratamiento de pacientes en estadios iniciales es fundamental. El objetivo es alcanzar el mayor número de remisiones de la enfermedad y evitar tanto la discapacidad como la incapacidad, minimizando al mismo tiempo el impacto de los eventos adversos farmacológicos, que constituyen la primera causa de fracaso terapéutico, de morbilidad y de mortalidad", ha subrayado.

"En las enfermedades inflamatorias es posible disminuir la carga de enfermedad si se interviene dentro de un marco temporal muy temprano, también llamado ventana de oportunidad terapéutica, antes de que se perpetúe el mecanismo lesivo y se produzca una lesión irreversible", ha matizado.

En el hospital IMSKE, centrado en la atención de patologías que afectan a músculos, huesos y articulaciones, la reumatología se aborda de forma multidisciplinar, facilitando la interconsulta de reumatólogos con traumatólogos, rehabilitadores, fisioterapeutas y demás profesionales hasta dar forma a la historia clínica más completa del paciente, determinante para el éxito del posterior tratamiento. Además, cuenta con las técnicas más avanzadas de diagnostica en imagen, esenciales en la valoración de los pacientes, según ha explicado el centro.

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