Publicado 25/06/2020 17:11:40 +02:00CET

Identifican a la proteína que aumenta la virulencia bacteriana transformando las bacterias inofensivas en dañinas

Bacteria E. Coli resistente a múltiples fármacos
Bacteria E. Coli resistente a múltiples fármacos - UNIVERSIDAD JUSTUS LIEBIG GIESSEN / KATRINA FRIESE

MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad de Okayama (Japón) han identificado, en un estudio publicado en la revista 'PLoS Pathogens', a la proteína que aumenta la virulencia bacteriana transformando las bacterias inofensivas en dañinas.

"Estamos entusiasmados con esta investigación porque nadie ha analizado la evolución de la virulencia de las bacterias en un animal, ya que sólo se ha observado la evolución en las células", han informado los investigadores.

Los expertos decidieron comenzar con el 'E. coli', para lo cual lo mutaron de forma repetida y lo usaron para infectar gusanos de seda, un insecto que a menudo se usa como modelo para enfermedades infecciosas. Posteriormente probaron si esta bacteria mutada era capaz de causar la muerte en estos gusanos.

A través de este experimento, los científicos crearon cepas de 'E. coli' con una virulencia 500 veces mayor en comparación con la cepa bacteriana original y descubrieron que las mutaciones en el gen que codifica una proteína específica era uno de las razones del aumento de la virulencia. Esta proteína forma parte de la membrana celular bacteriana y protege a las bacterias del daño.

Las mutaciones que aumentaron la mortalidad bacteriana parecían dar resistencia a 'E. coli' contra algunos antibióticos, así como también algunas sustancias antibacterianas de los gusanos de seda. La razón de esto es probablemente un aumento correspondiente en la concentración de estructuras llamadas vesículas de membrana externa que las bacterias liberan para absorber compuestos dañinos con el fin de evitar que entren en las bacterias y las dañen.

Los investigadores también identificaron las características de las sustancias a las que las cepas patógenas eran resistentes, demostrando que eran repelentes al agua y estaban cargadas positivamente. Esto encaja con la mayor cantidad de vesículas de la membrana externa, que son hidrófobas y negativamente cargadas, lo que les permite retener esas sustancias .

"Antes de nuestro estudio, no estaba muy claro cómo las bacterias realmente desarrollaron propiedades que las hicieron más dañinas, por lo que nuestro estudio ayuda a aclarar esto. Este proceso significa la posibilidad de crear medicamentos u otra terapia que evite que las bacterias se vuelvan patógenas", han zanjado los expertos.

Contador