Actualizado 22/03/2010 17:57 CET

Historiadores alertan sobre el incremento de casos de sífilis y tuberculosis en los países desarrollados

Guillermo Olagüe de Ros, Ignacio Martínez de Pisón y Javier Puerto
FCS

MADRID, 22 Mar. (EUROPA PRESS) -

La incidencia de la sífilis y la tuberculosis está experimentado un "incremento importante" durante los últimos años en los países desarrollados, según concluyeron los expertos reunidos en el ciclo 'Desde la Memoria: Historia, Medicina y Ciencia en Tiempos de...', organizado en Madrid por la Fundación de Ciencias de la Salud (FCS).

"Se ha dicho de la clamidia que es la enfermedad silenciosa, pero puede decirse lo mismo de la sífilis, pues sus síntomas, pasados los estadios iniciales, pueden tardar en aparecer hasta 20 años después del contagio", señaló el catedrático de Historia de la Ciencia de la Universidad de Granada, Guillermo Olagüe de Ros.

Respecto a la visión estigmatizadora de esta enfermedad, es de destacar la imagen de la "culpabilidad" de la mujer frente a la inocencia del varón como norma entre los siglos XVI y XIX. "Esta situación se vio considerablemente agravada por el predominio de una legislación muy represiva y vejatoria con la mujer en todo ese tiempo", comentó este experto.

"A esto habría que unir las repercusiones bioéticas de la abundante experimentación con humanos que se llevó a cabo durante el siglo XX sin consentimiento alguno de los afectados, sobre todo en Estados Unidos", añadió.

En contraste con la visión "estigmatizadora" dada por el profesor Olagüe de Ros de la sífilis, el escritor Ignacio Martínez de Pisón habló del "prestigio social" de la tuberculosis, una enfermedad que hizo "especial mella" en el colectivo de artistas durante el siglo XVIII y principios del XIX.

"Estar enfermo era bello e incluso deseable", aseguró Martínez. No obstante, "este vestigio romántico desapareció cuando se descubrió el bacilo causante de la enfermedad", apuntó. En este sentido, escritores tan importantes como Gustavo Adolfo Béquer, las hermanas Brontë, Miguel Hernández, Franz Kafka, George Orwell, Jaime Gil de Biedma, Edgar Alan Poe o Antonio Machado padecieron o vivieron de cerca la enfermedad.