Hipo rebelde, ¿por qué ocurre?

Publicado 15/11/2019 8:24:36CET
Mujer con hipo.
Mujer con hipo. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / NICOLETA IONESCU

   MADRID, 15 Nov. (EDIZIONES) -

   El hipo puede definirse como un acto reflejo que incluye contracciones repetidas, involuntarias y espasmódicas del diafragma y los músculos inspiratorios seguidas de un cierre brusco de la glotis que ocasiona el ruido típico, al ser expulsado el aire de los pulmones con violencia.

   "El hipo no tiene ninguna función fisiológica conocida", dice a Infosalus el coordinador nacional del Grupo de Trabajo de Respiratorio de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), el doctor José Tomás Gómez, que especifica que "en más del 80 por ciento de los casos depende de una contracción aislada del hemidiafragma seguido de un arco reflejo".

   En este arco reflejo "participan varios nervios con un estímulo final que termina con los nervios que contraen diafragma y glotis", continúa el doctor Gómez. El experto agrega que "es un síntoma relativamente frecuente que afecta a casi todas las personas". De hecho, "incluso se puede encontrar en el feto", puntualiza.

   Cuando el hipo aparece tiene una frecuencia de cuatro a 60 episodios por minuto, cadencia que "suele ser siempre la misma en cada sujeto", asegura el experto. Es, precisamente, la duración del hipo la que permite clasificar al episodio.

   "El hipo se puede clasificar como ataque de hipo o hipo recurrente si dura menos de 48 horas, persistente si dura entre 48 y menos de un mes, e intratable, refractario o rebelde si persiste más de un mes", explica el doctor Gómez. Mientras "la mayoría de las crisis de hipo son autolimitadas y desaparecen al cabo de unos minutos", es el rebelde el que debe ser investigado.

   "El ataque de hipo benigno generalmente se desencadena por distensión gástrica luego de comer en exceso, bebidas carbonatadas, comidas picantes, aerofagia, cambios bruscos en la temperatura de los alimentos, consumo de alcohol, de tabaco y situación de estrés", detalla el experto. Además, éste "respeta el sueño", agrega.

   Por su parte, "el hipo rebelde es muy poco frecuente y casi exclusivo de los adultos", distingue el miembro de SEMERGEN. Así, éste tipo "puede estar causado por alteraciones del sistema nervioso, gastrointestinales, torácicas, cardíacas, psicógenas o tóxicas", continúa el doctor Gómez.

   Este tipo, además, "es más frecuente en pacientes con enfermedad de Parkinson, hasta un 20 por ciento, o con reflujo gástrico, hasta un 10 por ciento", desvela el experto de SEMERGEN. Además, "se presenta en un 4 por ciento de los pacientes con tumores avanzados", concluye el doctor Gómez.

LOS TRUCOS PARA PARARLO

   Según el miembro de SEMERGEN, "hay descritas más de cien maniobras físicas para eliminar el hipo", una circunstancia que indica "la dudosa utilidad" de las mismas. El doctor Gómez destaca "presionar sobre ambos conductos auditivos, estimular la faringe traccionando la lengua o levantar la úvula con una cucharilla fría, provocar estornudos o vómito, beber sorbos de agua fría o, incluso, tragar trozos de terrones de azúcar".

   "En el hipo inducido por alcohol puede ser útil beber refrescos amargos", continúa el experto, que también añade respirar en una bolsa de papel o retener la inspiración.

   No obstante, "en el caso de hipo persistente o refractario se debe consultar a un médico", insiste el experto, que apunta a que, en este caso, "pueden ser útiles tratamientos farmacológicos como los del reflujo o baclofeno, gabapentina, metaclopramida o clorpromazina, que deben suspenderse lo antes posible dados sus elevados efectos adversos".

   "En resumen, podríamos decir que el hipo es una situación clínica relativamente frecuente y, en general, benigna, que se puede resolver con medidas físicas y evitación de desencadenantes como alcohol o ingestas copiosas", resume el doctor Gómez.

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