‘Helicobacter pylori’: el "diablo estomacal" en 15 claves que debes conocer

Foto de archivo de un estómago
PEXELS
Actualizado 22/07/2018 11:37:16 CET

   MADRID, 22 Jul. (EDIZIONES) -

   La ‘Helicobacter Pylori' es una bacteria que tiene forma de tubo alargado y torcido en forma de S. Con unos bigotes largos, suele vivir exclusivamente dentro del estómago, atornillándose profundamente en la pared de este órgano y cubriéndose con un moco alcalino, creando así una propia capa protectora, que le permite sobrevivir en un ambiente tan hostil, ácido y abrasivo como es nuestro estómago.

   Aparentemente no deja de ser un mero ser microscópico, imperceptible en su tamaño real al ojo humano, pero sí es capaz de llevarlo en casos muy extremos a la grave enfermedad, o antaño incluso a la muerte; por eso se le conoce como el ‘diablo estomacal’.

   “Es más viejo que la propia humanidad porque ya atacaba estómagos de mamíferos hace miles de años, hasta que se trasladaron a nuestros ancestros, y es muy inteligente, es capaz de mutar para adaptarse al nuevo ambiente”, subraya en una entrevista con Infosalus la especialista en Endocrinología y Nutrición Irina Matveikova.

   Con motivo de la publicación de su libro ‘Bacterias. La revolución digestiva’ (La Esfera de los Libros), la miembro de la European Society of Neurogastroenterology and Motility desgrana en 15 puntos las principales claves o conocimientos sobre este ser microscópico tan peligroso:

   1.- La experta destaca que hay muchas especies diferentes de ‘Helicobacter pylori’, y por ejemplo, éstas se pueden encontrar en una cebra, en un delfín, en un gato o en un humano; en definitiva, en cualquier mamífero.

   2.- Otra de sus características es que es bien visible en el microscopio, pero no es fácil de estudiar, ni de experimentar con ella. No crece fácilmente en el laboratorio, ni tampoco en un trozo de tejido biológico vivo y aislado. Para investigar la vida de este bicho hay que infectar a un mamífero vivo y así examinar la dinámica de su vida.

   3.- “Esto es lo que hizo el doctor australiano Barry J. Marshall, quien se infectó a sí mismo bebiendo líquido enriquecido con la bacteria viva, y cuando llegó a tener una gastritis severa se la trató convenientemente, confirmando así el origen y la causa bacterianos de las gastritis y de las úlceras gástricas y duodenales. Todo ello le valió el Nobel de Medicina en 2005”, destaca la endocrino.

   4.- Hasta entonces no existía una solución definitiva para tratar y salvar las vidas de mucha gente que padecía úlceras gástricas y duodenales, sangrados y dolores importantes. “Desde entonces le declaramos la guerra a la ‘Helicobacter Pylori’ y, para conseguir su erradicación, creamos unas combinaciones potentes de dos o tres antibióticos que se deben administrar al mismo tiempo”, subraya.

   5.- Además, sostiene que las investigaciones han demostrado que este ser microscópico aumenta el riesgo de desarrollo de cáncer de estómago y de linfoma. “Aquellas personas que sufren por una infección gástrica por ‘Helicobacter pylori’ durante más de 20 años presentan un riesgo seis veces más elevado de desarrollar cáncer de estómago que los que no están colonizados por la bacteria o la han erradicado”, resalta.

   6.- Es más, dice que en 1994 la OMS la declaró como ‘cancerígeno de clase I’, lo que significa que se trata de “una sustancia química o biológica que aumenta notablemente la probabilidad y frecuencia de cáncer”.

   7.- Asimismo, la doctora Matveikova subraya que ha aprendido rápidamente a defenderse de los antibióticos, lo que ha obligado a médicos a crear nuevas combinaciones químicas “extra potentes” que puedan acabar con él, pero también tienen riesgo para la salud de su portador, ya que los efectos secundarios sobre la microflora intestinal y sobre el sistema inmune son “enormes”.

8.- Por otro lado, la experta llama la atención sobre el hecho de que la observación ha demostrado que erradicar la bacteria no siempre significa que el paciente mejore y se libre de su reflujo, acidez, pesadez u otro malestar digestivo y muchos continúan con sus molestias.

   9.- Matveikova apunta que el tener una infección por esta bacteria o una disfunción del estómago es común en un 70% de población adulta y casi mitad de los niños a la edad de 3 años se contagian.

   10.- Ahora se está estudiando la bacteria más detalladamente para saber por qué en algunas personas provoca mucho daño o dolor, y a lo largo favorece el desarrollo del cáncer de estomago, de esófago y de linfoma, mientras que a otras personas no les hace nada.

   11.- La doctora precisa a su vez que las últimas guías clínicas establecen que si hay ‘Helicobacter pylori’ y no provoca ningún síntoma, hay que dejar el caso en observación, y no tratar si hay síntomas.

   12.- Es muy contagiosa porque no sólo está en el estómago. Se tiene también en boca, saliva, o en las encías, “por lo que compartir la bebida o la cucharilla es muy peligroso y contagioso”, advierte.

   13.- Se sabe que el 50% de ‘Helicobacter pylori’ es súper agresiva, y la otra mitad no, puede convivir con nosotros como parte de nuestra microbiota. Por ello, se intenta en muchos casos no sobrepasar con los tratamientos y observar si esta bacteria no hace daño a su portador.

   14.- Algo bueno que aporta a nuestro organismo es el estimular nuestro sistema inmune irritándolo un poco, de forma que le ‘entrena’ y le ayuda a estar en guardia, así como a aumentar las defensas del cuerpo; se ha visto que no siempre nos hace daño.

   15.- Se trata de una bacteria 'súperinteligente'. Según los últimos trabajos científicos se sabe que controla la producción de ácido en el estómago, además de que puede influir también en la secreción de hormonas, de enzimas, y puede insertar su información en nuestro ADN.